Esperando la carroza 40 aniversario 

Esperando la carroza es la comedia argentina por definición, no creo que haya un solo habitante de este hermoso país que no la haya visto.

Pero… ¿Porqué esperando la carroza es un éxito indiscutido?

Primero hablemos del origen.

Cuenta la historia que Jacobo Langsner (escritor rumano uruguayo) se encontraba un día leyendo el diario y de repente le llama la atención un pequeño recuadro donde aparecía la noticia de que una familia italiana se estaba peleando por la herencia de la abuela que había pasado a mejor vida recientemente. Ahí tuvo la idea principal que lo llevó a escribir la obra de teatro.

Fue la primera obra que llevó a escena el autor. En 1962 fue estrenada en Uruguay en el teatro Verdi. Fue un rotundo fracaso. El tono de la obra, un grotesco criollo, ofendió a la sociedad eclesiástica uruguaya. Se decía que ofendía la moral de la familia cristiana uruguaya. Sin embargo, entre tantos detractores, el académico Mario Trajtemberg, la elogió diciendo que la obra era: “una farsa robusta y divertida como hace mucho no se ve”

Pasaron los años y la obra no quedó en el olvido, todo lo contrario. Se llegó a montar una versión de la obra en el teatro Circular de Montevideo donde fue un rotundo éxito por 7 temporadas.

Luego de idas y venidas en 1973 la obra llegó a argentina. Se hizo una versión para la televisión en el ciclo “Alta comedia”. Fue idea de Alejandro Romay, el zar de la televisión, incluirla en el envío semanal del programa. A partir de este momento nace la magia.

Inspirado por la puesta en escena de la obra en la televisión Alejandro Doria decide llevarla a la pantalla grande.

El guion necesitaba unos retoques para que la presencia de mamá Cora fuera mas importante en la versión cinematográfica dado que en la teatral el personaje solo aparece en el comienzo de la obra y al final.

Según Doria el rodaje fue caótico y con un presupuesto super acotado, lo que hacía que el proceso de filmación y post producción fuera mucho mas corto de lo normal.

Cabe destacar que la película fue la primera en usar sonido directo, captado en escena, de la republica argentina. También uno de los sonidistas fue: Pedro Saborido, hoy famoso por sus guiones para el programa “Peter Capusotto y sus videos” y anteriormente por “Todo por dos pesos”.

¿Por qué Esperando la carroza es un clásico de la comedia argentina?

Es simple la respuesta, “Esperando…” es un clásico porque, en esencia, es una familia tipo argentina. Todos tenemos una tía Susana, una cuñada Elvira y un estafador como Antonio en nuestras familias.

Mas allá de los personajes que ejercen una identificación positiva los temas que trata son universales. Los trapitos sucios sacados al sol, las peleas familiares, son temas que nos atraviesan a todos los seres humanos.

También creo que la película es una dura crítica a la sociedad donde los viejos siempre están relegados al lugar de lo inútil, de lo infantil y se los deja de lado en todo.

La hipocresía que maneja la sociedad al tratarlos de “Abuelitos” y luego internarlos en un geriatrico como si de “un trapo viejo se tratase”

La película, en argentina, fue un fracaso rotundo. La crítica no la acompañó. Les molestaba el tema y los gritos de los actores al decir sus líneas. Gritos que deberían haber sabido que eran y son parte del grotesco criollo.

A Doria se lo criticaba mucho por hacer cine cuando estaba en la televisión y televisión cuando estaba en el cine y también por incluir en el reparto a su actriz fetiche Mónica Villa.

Cuando se estrenó mis padres fueron a verla al cine. Contaban siempre que había dos tipos de espectadores a la salida. Estaban aquellos que salían contentos y aquellos que lloraban a la salida.

Por estas cosas que tiene el cine mucha gente se vió representada en la figura de mamá Cora y otros, los mas jóvenes, le prestaron mas atención al humor de la película.

En verdad la película tiene sus momentos dramáticos que hacen que pares un momento de reírte y pienses en lo que estás viendo. Por ejemplo, cuando Julio de Grazia hace su monólogo frente a cámara diciendo que él era feliz siendo soltero, que se casó por un mandato familiar y Luis Brandoni le pregunta “¿Estás arrepentido?” y él, en un llanto nervioso, le responde: “No, yo soy muy feliz, lo que pasa es que me siento tan desgraciado. Se los pido de rodillas, llévensela por un tiempo… No puedo más, no puedo más” o al final cuando Mónica Villa mirando a cámara y respondiendo a la pregunta de China Zorrilla “¿de qué te reís?” dice: “De vos, de todos nosotros me rio”.

La película nos interpela y nos hace cómplice de la sátira que acabamos de ver. No solo se ríe de los personajes, sino que también se ríe de la sociedad a la que critica. Una sociedad hipócrita que le importa poco y nada lo que le pase al de al lado. Muestra de ese egoísmo es cuando China Zorrilla dice: “Che Nora, Nora ¿Qué te parecería preparar algo, programar algo para el domingo que viene? Algo divertido, no la pasamos tan mal juntas ¿Verdad?” despreciando todo lo que acaba de pasar.

El estreno de la película fue un fracaso rotundo pero el pasar de los años la convirtió en un clásico de culto.

Allá por los ochentas había en ATC (Argentina Televisora Color, hoy tv pública) un programa llamado “Función privada” que era transmitido los sábados a las 22hs. Romulo Berruti y Carlos Morelli presentaban en el ciclo las más variadas películas del cine nacional e internacional. Cuando pasaron “Esperando la carroza” los números de rating fueron tan altos que tuvieron que repetir la película la semana siguiente lo cual fue un hecho inédito en la historia del programa. En la actualidad sigue pasando lo mismo, canal que pasa “Esperando la carroza” canal que tiene un rating elevadísimo, cosa que no pasa con cualquier película nacional.

Si bien ya mencionamos que la película es, fue y será un éxito gracias a sus personajes tan característicos y estereotipados no debemos olvidar las frases que quedaron en el inconsciente colectivo y que todo argentino que se precie ha utilizado en su vida diaria.

“Yo hago puchero, ella hace puchero, yo hago ravioles, ella hace ravioles ¡¡Qué país!!”

“¿No sabés lo que es una abuela?”

“¿Dónde está mi amiga?” “¿Qué te pasó, que te hicieron? ¿Quién te dejó asi?”

“¿Qué hizo con mi mayonesa?”

“Je, ahí lo tenés al pelo… Cachoooo!!!”

“Es un aviso, NO TOMO MAS”

“Tres empanadas que le sobraron de ayer para dos personas. Dios mío que poco se puede hacer por la gente”

“La juventud de ahora no tiene sosiego” “Vieja de mier… la pu… que te parió”

Hubo una secuela ¿Era realmente necesaria? NO

“Esperando la carroza 2: se acabó la fiesta” fue una película que nunca debió suceder. Escrita por Jacobo Langsner, dirigida por: Gabriel Condron y producida por: Adrián Serantoni (Conocido por producir el programa de cumbia “Pasión de sábado” del cual nunca tendría que haber salido) dan vida a ésta “película”

Escribir acerca de esta secuela no tiene razón de ser así que pasemos a mi experiencia en el cine al ver la original.

Con motivo del 40 aniversario del film, el cine Gaumont, decidió reponer en su cartelera éste clásico de la comedia nacional y popular.

Ver la película solo en casa es una cosa y verla en el cine es otra. Lo colectivo juega muy a favor del humor de la película.

Al entrar a la sala Fernando Birri del complejo Gaumont, tenia una enorme expectativa. Era la primera vez que vería esperando la carroza en la pantalla grande.

La emoción me invadía hasta que la pantalla fundió a negro y empezó a sonar “Barrilito de cerveza” leit motiv sonoro de la película.

Toda la sala estaba callada esperando los primeros diálogos de la película. Cuando apareció Antonio Gasalla interpretando a mamá Cora el cine explotó en aplausos y desde ese momento la magia volvió a suceder.

La gente lloraba de la risa con cada dialogo, llegamos a aplaudir varios chistes y a comentar la película añorando la época en la que se estrenó.

La gente estaba extasiada no podía parar de reír y en ese envión de risa me encontré con que en las escenas mas dramáticas de la película la gente caía en un silencio total que pocas veces presencié en un cine. Había entre los espectadores mucha gente joven que seguramente compartió conmigo su “primera vez”. Es una película que, salvo algunos comentarios racistas, envejeció muy bien, es un humor negro mezclado con sátira que, como escribí anteriormente, nos es universal.

Fui al cine porque quería vivir la experiencia colectiva que significaba ver éste film tan especial, tan querido por los argentinos y tan representativo a la vez, fue maravilloso.

Lo único que resta por escribir es un eterno gracias a: Antonio Gasalla, Julio de Grazia, Mónica Villa, China Zorrilla, Juan Manuel Tenuta, Andrea Tenuta, Lidia Catalano, Luis Brandoni, Betiana Blum, Cecilia Rosetto, Darío Grandinetti, Clotilde Borella, Angelita Pardo (Eterna “Donde está mi amiga”), Monica Alesandría, Pina Criscuolo, Enrique Pinti, Cristina Fridman, Juan acosta, José Andrada, Matías Puelles, Alejandro Doria y Jacobo Langsner.

Mi puntuación: 5 Gorditos (Excelente)

Si te gustó mi nota te pido que me dejes un buen like que me ayuda muchísimo y, si te acordás de algún otro dialogo de la película me los dejes en los comentarios.

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