Nos hacemos la peli con Julia Roberts, una actriz que sigue manteniendo su sonrisa perfecta iluminando la pantalla grande y nuestras fantasías más Disney. Pero es interesante indagar en la historia de cómo la actriz consiguió el papel protagónico en Pretty Woman, que le significó una escalada a lo más alto del trono de Hollywood.

Todos saben que la joven intérprete no era muy conocida antes de hacer este filme que conformó una de las duplas más icónicas del cine, pero pocos están enterados de que dependió de Richard Gere que Julia Roberts sea quien es hoy en la industria por convertirla en la prostituta cenicienta que conformaría la catapulta hacia la fama de la actriz.

Roberts confesó que tuvo la suerte de que Marshall, el director de la cinta, la llevara a casa de Richard Gere para que se conocieran, él había rechazado el papel por no encontrar a la compañera perfecta y el director pretendía ver qué química tenían. Cuando se comunica telefónicamente con Richard para saber el resultado del intento de convencerlo, Julia relata que Richard aún estaba dudando, así que tomó un post-it y escribió “Por favor di que sí” y se la mostró mientras hablaba con el director por teléfono. En ese momento él se echo a reír y le dio la respuesta afirmativa a Marshall.

No olvidemos que Pretty Woman recaudó 178 millones de dólares, y en la taquilla internacional la cifra ascendió a los 463 millones. Y cada vez que le preguntan por aquel papel, un esbozo de nostalgia siempre va a posarse en su rostro.

Julia dice en una entrevista “Hace muchísimos años hice una audición para una película llamada 3.000, que por si alguien no lo sabe, era el título del guion original de Pretty Woman", continuó. "Pero aquella versión tenía un final bastante más duro". Roberts se refiere a que el filme terminaba con el personaje de Richard Gere echando del auto al personaje de Julia a patadas mientras le revoleaba un fajo de billetes "por los servicios prestados".

"No tenía ningún interés en estar en una película como esa. Y eso que a mí si me dieron el papel. Pero resulta que el estudio que iba a producirla quebró y tres días después de que me dijeran que me habían seleccionado me quedé sin trabajo”, relata.
"Me dijeron que antes de cerrar Disney les había comprado el guion y yo pensé que qué demonios iba a hacer Disney con esa historia. ¿Animarla? En serio, aquella película era lo menos Disney que he leído nunca".
Gary Marshall entonces se interesó por el proyecto de la mano de Disney Julia dice sobre él: "Es un ser humano genial, así que supongo que accedió a tener una reunión conmigo porque sabía que antes de que él llegara yo fui elegida para hacer ese papel durante tres días. No sólo me volvió a ofrecer la película, sino que habían cambiado también el guion hasta convertirlo en algo que realmente entraba en mi zona", agrega Roberts.





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