Hoy nos hacemos la peli con el mejor thriller de David Fincher que envejece como los mejores vinos: SE7EN: Los siete pecados capitales…
El elenco que sostiene el círculo perfecto trazado por Fincher proporciona una actuación impecable: Brad Pitt, Morgan Freeman, Kevin Spacey y Gwyneth Paltrow.
Hay muchas pequeñas triquiñuelas que el director deja en este film apenas esbozadas para que nosotros como espectadores nos lancemos con la lupa de cabeza a verlas…
- Si prestamos atención, Fincher es bastante obsesivo y deja pequeños detalles para su público criterioso: por ejemplo en el exacto minuto 7, David Mills, el policía que interpreta Brad, recibe la llamada de John Doe, el archimalvado Spacey.
Y no termina ahí, pues a 7 minutos exactos del final, Somerset, el compañero sabiondo de Mills, que encarna Morgan, dice el texto “si le matas, ganará” refiriéndose a John Doe. De hecho al detective Somerset le quedan 7 días para retirarse, el paquete final se entrega a las 7 de la tarde y el numero 7 aparece en varios carteles. Nada está librado al azar en este reloj diseñado a la perfección.
- Kevin Spacey fue incluido en el Cast dos días antes de comenzar el rodaje y éste hizo un pedido muy peculiar a la producción: solicitó que no lo incluyan en os créditos iniciales ni en los avances, ni en los carteles. De este modo su aparición en la película fue una gratísima sorpresa. Además sorprendió más aún que fuera el malo. De hecho, ni siquiera en las reviews de la crítica se mencionaba a Spacey. Así se creaba publicidad de la buena en los 90, y así se crearon fake news sobre la trama que todos nos creímos antes de ir a verla.
- Uno de los momentos más impresionantes de la película, es el interrogatorio al Hombre del Massage Parlour, interpretado por Leland Orser. Bien, es interesante saber que el actor lo dio todo para esa escena, se preparó mucho y ejerció un trabajo profundo con su respiración: elevó la velocidad de su ritmo respiratorio para hiperventilarse y luego contó que pasó varios días sin dormir para parecer más desorientado. Un actor comprometido que nos dejó una escena inolvidable.
- A pesar de pasar a la historia del cine como uno de los asesinos más sanguinarios y crueles y ¡mira que hay competencia eh! Lo cierto es que en 127 minutos de película, no vemos a John Doe acabar con ninguna de sus víctimas. Es lo que se conoce en el mundo de los psicópatas, un asesino discreto. Celoso de su intimidad.
- En un momento dado, el detective Mills relata las excusas que suelen dar los asesinos cuando son capturados. Una de ellas es 'Jodie Foster me obligó a hacerlo'. Parece un chiste del guión para alivianar la tensión pero lo cierto es que esa excusa es real, y la usó un asesino durante los 80.
- Cuando descubren la escena del asesinato basado en la pereza, se cuela un fotógrafo en la escena del crimen, muy de fondo ¿adivinen de quién se trata? Así es. Hablamos nada menos que del asesino, hay que verlo en cámara lenta para apreciarlo.
- Es común para Fincher tener trucos bajo la manga, aún para sus propios actores. El equipo swat está delante del cadáver de la víctima del asesinato por el pecado de pereza y entonces el cuerpo se mueve, la reacción es totalmente real porque los actores no tenían idea de que esto sucedería.




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