🌈 HAPPY PRIDE MONTH🏳️🌈
En general, esta película es agradable. No es lenta, no es demasiado autocomplaciente e incluso carece de aquellos argumentos que me disgustan. Representa con gracia encuentros, transformaciones, conversaciones, sorpresas y cómo la vida sigue después de un suceso trágico. El tono es moderado, similar al de otras películas japonesas.

"Egoist" subvierte la narrativa tradicional de las historias de minorías sexuales porque la orientación sexual no es la tensión principal que impulsa la historia. La pareja de protagonistas podría ser fácilmente reemplazada por una heterosexual y la historia no tendría inconsistencias lógicas. Los desafíos que enfrentan los personajes no tienen mucho que ver con la orientación sexual.
Es una película que le resta importancia a los elementos LGBTQIA+ y que me hizo sentir que logra establecer un tono y una dirección positivos para las futuras películas y series sobre LGBTQIA+. El director normaliza la orientación sexual de los personajes integrándola en la narrativa en lugar de convertirla en el único foco de la historia.
Para que las diferentes orientaciones sexuales sean "normalizadas" (son intrínsicamente normales, eso no está bajo cuestión), el primer paso es demostrar que son una parte común de la vida y no dejar que desencadenen ninguna respuesta emocional como el miedo, la ira o la curiosidad.
Algunas personas pueden percibir "Egoist" como una combinación sobre temas en conflicto. Saitô Kôsuke, interpretado por Ryohei Suzuki, es editor en una revista de moda que usa LV y Prada a donde quiera que vaya. Mientras que Nakamura Ryûta, interpretado por Hio Miyazawa, abandona la escuela secundaria y vende su cuerpo para cuidar a su madre. Los regalos que Saitô Kôsuke le da a la madre de Nakamura Ryûta (como sushi caro y cerezas) son los recordatorios de la diferencia social que existe entre ellos. Sin embargo, no creo que estos sean los temas principales que el director pretende transmitir. De alguna forma, creo que la identidad de Saitô Kôsuke como editor de una revista de moda sirve para su identificación como hombre homosexual. Él mismo dice "la ropa es mi armadura". El énfasis está en cómo las minorías utilizan las profesiones para protegerse, y la industria de la moda se convierte en un escudo adecuado.

Por lo tanto, creo que el conflicto de clases en "Egoist" no es el foco ni tampoco guarda relación estrecha con los personajes LGBTQIA+.
La película prepara el escenario para el dilema moral de "A pesar de mis buenas intenciones, terminé haciendo algo malo".
"Egoist" se destaca maravillosamente porque no intenta abordar aquellos conflictos que podrían relacionarse con los temas LGBTQIA+ y en su lugar, regresa a la exploración de la naturaleza humana, la moralidad y el amor.

Muchos espectadores, entre los que me incluyo, fuimos engañados por la atmósfera del tráiler, pensando que sería otra película gay erótica (de hecho, las escenas de sexo eran bastante impresionantes, pero hablaremos de eso más adelante). No esperábamos que el director creara un dilema moral no relacionado con la orientación sexual.
Saitô Kôsuke, un individuo de clase media, se ofreció a darle a Nakamura Ryûta una asignación mensual fija de 200.000 yenes para que dejara su trabajo como acompañante masculino. Los 200.000 yenes no eran suficientes para cubrir los gastos del hogar empobrecido del personaje y su madre enferma, por lo que Nakamura Ryûta tuvo que encontrar otro trabajo para mantener a su familia.
En consecuencia, Nakamura Ryûta estaba constantemente exhausto y termina falleciendo mientras duerme.
Es una historia trágica, un dilema complicado que aborda la idea de "buenas intenciones que terminan mal".
Saitô Kôsuke no solo provoca de manera indirecta la muerte de Nakamura Ryûta, sino que también deja a su madre en un estado de desolación, algo que jamás se hubiera imaginado. Al principio, buscaba evitar tener que compartir el cuerpo de su novio con otras personas y por eso lo máximo que podía ofrecer era un pago mensual de 200.000 yenes.
Pero hay otro dilema. "Egoist" brilla en algunos momentos y falla en otros y la responsabilidad recae en el director.
La película tiene un propósito mayor, no sólo busca la discusión acerca del tema sino que intenta contemplar la situación. No busca una conclusión definitiva sino que incita a la reflexión.
Sin embargo, el director vuelve al tema del amor y lo utiliza como respuesta, lo que hace que la reflexión parezca superficial.
Saitô Kôsuke, después de los hechos trágicos, se da cuenta de que su estrecha perspectiva profesional y su posesividad llevan de forma indirecta a la muerte de Nakamura Ryûta, sintiéndose ignorante sobre la verdadera naturaleza del amor. La declaración de la madre de Nakamura Ryûta: "Está bien si no lo sabes. Después de todo, creemos que eso es amor", presenta la intención del director: mientras una de las partes sienta amor, ya es suficiente.
Si el amor es un proceso o un resultado, el director no lo aborda.
No está claro si esta declaración puede traer la redención de Saitô Kôsuke.
Personalmente, creo que es imposible. Aunque las palabras de la madre de Nakamura Ryûta son conmovedoras, carecen de persuasión.
Otro aspecto impresionante de "Egoist" son las escenas de sexo realistas pero artísticas, que tienen una naturaleza muy "japonesa". Sólo los directores y actores japoneses tienen la habilidad de representar este tipo de desnudez con moderación.
Muchas películas suelen estar influenciados por los géneros LGBTQIA+ estadounidenses que sólo hacen foco en la liberación primaria retenida por la represión. En términos de dirección, cinematografía, estilo e interpretaciones, lo que me atrae de las escenas de sexo de "Egoist" es que incluso en los momentos de total desnudez, ambas partes mantienen una sutil restricción, explorando constantemente nuevos puntos de conexión dentro de los límites permitidos por cada uno.
La película integra con éxito las emociones contradictorias en la interacción de los personajes, de la exposición a la restricción, porque quizás sólo en Japón, una nación llena de contradicciones, se pueda representar ese estado tan maravilloso.

Estas escenas de sexo singulares son producto de la cinematografía del director, pero también de la elección de los protagonistas. Suzuki Ryōhei y Hio Miyazawa tienen una química casi perfecta en la cama, que es mucho más intensa que en el resto de sus interacciones.
De acuerdo con la sabiduría convencional, cuanto más controlados sean los amantes en la vida diaria, más apasionados deberían ser en la cama, pero incluso en los momentos de placer, aún parecen insatisfechos. Como dijo Saitô Kôsuke, incluso en la cama, Nakamura Ryûta era demasiado gentil y él deseaba que lo trataran con más rudeza.
En general, creo que "Egoist" es una película agradable, pero no llega a ser una obra madura o excepcional. Aunque presenta un dilema moral interesante, le falta profundidad a la reflexión y la conclusión se siente demasiado simple y abrupta.
Existen algunos problemas menores. La edición se siente desarticulada y las emociones de los actores en algunas escenas están desconectadas. Además, la trama del romance homosexual, en lugar de agregarle algo importante al conflicto, en realidad, le resta atención.
La interpretación de Suzuki Ryōhei parece incompleta. No transmite el impacto emocional necesario que algunas escenas requieren. Se supone que la escena de las cejas en el hospital debería ser la parte más memorable, pero da la sensación de que el actor no captó la intención. Esa escena debería haber sido la última.




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