En 1977 se estrenaba una de las primeras películas en donde John Travolta mostraba sus habilidades para la danza.
Después de verlo en el género terror con Carrie (1976), aquí lo encontramos interpretando a Tony Manero, un muchacho joven que vive con su familia, que trabaja y que sale con sus amigos. Su única preocupación: tener el copete bien peinado, sus trajes para salir planchados y ganar la competencia de baile que hacen en la disco que concurre habitualmente.

Para ello quiere conseguir una compañera de baile acorde a la situación y comenzar a practicar.
Básicamente eso es todo para describir la sinopsis de la película.
Si quieren podemos sumar un punto por el cual además, fue tan popular el film, la banda sonora fue de los “Bee Gees”, aunque tampoco lo aprovechan mucho, ya que constantemente escuchaos solo 2 canciones que se reiteran una y otra vez: “Night Fiver” que le da el titulo a la historia y “More Than a Woman”.
Porque sí, la película es un loop, no tiene un conflicto real a develar y resolver, los personajes no tienen profundidad y realmente casi todos dejan mucho que desear con su actuación.

Y aunque nos pongamos en la postura de verla con el contexto de la época, hay escenas y temas que en ningún momento podían verse bien o aceptados.
Desde embarazos no deseados que llevan al suicidio, machismo, maltrato y discriminación, hasta una escena donde se termina prácticamente culpando a una mujer de su propia violación.
¿Cómo llegamos a esto? En un primer momento, Tony tiene una compañera de baile Annette (Donna pescow) que está enamorada de él, empieza a bailar con ella hasta que se interpone en su camino Sthepanie (Karen Lynn Gorney), por la cual la elimina como su compañera y la reemplaza.
Su destrato hacia ella es constante y directo, pero ella continua insistiendo.
Dentro de esta dinámica, encontramos frases muy desafortunadas, hasta el punto culmine donde Annette decide tener relaciones sexuales con una amigo de Tony para demostrarle que él ya no le importa. Claramente este no seria el problema, sino que cuando termina de tener relaciones con la persona que ella quería, otro de los chicos del grupo decide seguir el mismo comino que su amigo y tener también relaciones con Annette, a pesar de que ella se niega. Todo esto transcurre en el asiento trasero del auto que Tony maneja y mientras el esta sentado en el asiento del conductor escuchando todo, pero haciendo nada al respecto.
Una vez finalizada la violación, no tiene mejor idea que decirle “por cosas como estas nadie te va a tomar en serio, ni va a querer tener te como esposa”.

Si las alarmas de que la película tenía muchas “red flags” no te habían sonado hasta el momento, con esta escena no hay excusas.
Sin contar que para llegar hasta aquí, ya habíamos pasado por momentos discriminatorios contra mujeres, latinos y afroamericanos sin disimulo.
Y aunque queramos ser buenos y fijarnos en otros aspectos, toda la película gira en torno a Tony queriendo ganar un lamentable concurso de baile junto a Sthepanie, quien se la presenta como una gran bailarina pero no lo demuestra en ningún momento.

Se intenta plantear problemas adicionales, pero sinceramente nada tienen que ver y ninguno alcanza para darle sustento a la historia.
Lo único sorprendente es encontrar en un momento a una jovencísima Fran Drescher saludando a John Travolta en la pista del boliche, siempre todo acompañado por la música disco.
Habrá sido una película importante en aquel momento de estreno, pero esta claro que para eso se le dio y se le sigue dando muchas licencias.
Los invitamos a verla y sacar sus conclusiones, no importa la época, hay situaciones que no deberían ser tomados tan a la ligera.

De esta historia solo quedara en nuestra memoria la pose y el traje blanco de John Travolta, porque de contenido poco y nada se rescata.
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Nos vemos en la próxima nota!



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