Existen relatos e historias que trascienden las eras y se vuelven a narrar muchas veces adaptándose a la época. Muchos de estos relatos se remiten a personajes clásicos de la cultura pop y que todos sabemos quienes son a pesar de no haber leído, escuchado o visto algo acerca de ellos. En esta oportunidad, llego la oportunidad de darle un F5 a la leyenda de Drácula que ahora en estos tiempos modernos se cuenta su nueva versión de la mano del director Chris McKay y donde veremos a Nicolas Cage en el papel del Conde y Nicholas Hoult como Renfield, siendo este el asistente de Drácula y protagonista de la película, ya que más que contarnos una historia de terror o suspenso, tenemos una mezcla de comedia, acción y una dosis de gore para justificar toda la sangre alrededor del Conde.
Robert Renfield lleva siglos siendo el sirviente del malvado Conde Drácula, atendiendo sus necesidades y ayudándole a recuperar sus energías. Después de tanto tiempo, Renfield se da cuenta que si dar un cambio a su vida y dejar todo el ambiente de tristeza y oscuridad que lo rodea, debe alejarse del vinculo dependiente y toxico que tiene con su amo.
En esta película es muy ingenioso como se le encontró la vuelta de tuerca a la historia de Drácula para crear un conflicto donde las relaciones toxicas y los abusos laborales son el eje de la trama que vemos alrededor de Renfield. Por ende, esto despierta muchas situaciones graciosas con un humor muy particular y con bastante sangre a su concepción para aprovechar su clasificación R. Hay que decir que el director Chris McKay, supo manejar una gran comedia en “Lego Batman” pero que no se ve reflejado esto mismo en la película y una de las grandes deudas si tenemos en cuenta que iba a primar mucho el humor en esta nueva versión. 
Nicolas Cage como Drácula se que le dieron un guion al actor y simplemente lo tiraron a la cancha para juegue y tire magia, por que es sorprendente con la pasión y las ganas que Cage interpretar a Drácula, a pesar de su aspecto no convence mucho o dada una sensación rara, queda claro que era una personaje que tanto ha deseado interpretar y termina siendo uno de los puntos altos de la película.
Luego tenemos a Nicholas Hoult, que como Renfield me parece un personaje correcto pero no mucho más. Por momentos parece que esta concebido como un superhéroe que es un poco la idea de lo que se plantea, además de tener un estilo John Wick en cuanto la ejecución de la acción que se lleva a cabo. A esto hay que sumar la incorporación de Awkwafina que es muy solido su personaje y que sirve para que Renfield se de cuenta de que tiene que dar fin a su vinculo codependiente y toxico con su amo. 
Los grande problemas de esta película es que pierde su foco de exponer situaciones de narcisismo toxico y la codependencia de alguien, para convertirse en una película genérica de acción hasta que roza de alguna manera el género de superhéroes. Esto en el resultado final le resta muchísimo, sumado a que actoralmente es muy regulera, una sangre excesiva pero muy artificial que parece gelatina y un soundtrack anacrónico y genérico. Sin embargo, pese a todo esto es una película que se puede disfrutar y entretenerse un domingo por la tarde, y no hay que negar que el atractivo de Cage como Drácula no tiene desperdicio alguno. Además, suma mucho el elemento de metraje antiguo que nos remota a la época de las primeras adaptaciones de Drácula o la propia “Nosferatu” con el filtro blanco y negro, para luego ir pasando por todas las épocas hasta llegar a la actualidad. 
“Renfield” es una película que nunca pensó en revolucionar la industria, sino que simplemente se realizo para darle un F5 a la historia de Drácula y conocer un poco de Renfield y su rol como asistente que es pocas veces explorado en otros productos audiovisuales del Conde. Estas son historias y personajes que jamás pasaran de moda, que se pueden recontar un sin fin de veces y que lo consumiremos ya sea por inercia, costumbre o por una cuestión de estar tan pegados a los productos icónicos de la culta pop y los monstruos de terror clásicos.




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