Este análisis explora la representación de las figuras maternas en tres películas de Pedro Almodóvar: "Todo sobre mi madre","Volver" y "Madres paralelas". En el artículo anterior analicé la relación entre los personajes femeninos y los colores, así como la ausencia de personajes masculinos. Si estas interesado, podes leerlo acceder haciendo click en el enlace anterior. En este artículo, el foco está en cómo Almodóvar utiliza la perspectiva de las madres para abordar temas conflictivos en la sociedad contemporánea.
En sus películas a menudo retrata temas polémicos, como accidentes automovilísticos, abuso de drogas, transexualidad, prostitución, homosexualidad, SIDA, incesto y violación. A pesar de representar esos temas, Almodóvar no adopta un tono oscuro y deprimente. En cambio, se compromete con la deconstrucción de las normas sociales mediante la presentación de tabúes sociales tradicionales con una actitud tranquila e informal. En mi opinión, esta actitud casual se deriva principalmente de la tolerancia de los personajes femeninos en las películas.

En estas tres películas que retratan la vida de diferentes madres, lo que conecta los aspectos oscuros de la sociedad es la perspectiva materna de las protagonistas. Este tipo de amor maternal es como un rayo de sol que ilumina a las personas en la oscuridad y que permite que la audiencia vea que no importa lo que hayan hecho o sufrido los personajes, sino que son personas comunes y corrientes.

Uno de los ejemplos más memorables, para mí, está en "Todo sobre mi madre". Manuela regresa a Barcelona para encontrarse con Argado, una persona transgénero y prostituta que frecuenta las afueras de la ciudad. Manuela se sienta en el auto y la cámara recorre la gente en la calle: hay prostitutas, travestis, drogadictos, gente teniendo sexo e incluso monjas repartiendo artículos de necesidad a las prostitutas. Todo llama la atención, pero todo es también normal a los ojos de Manuela. En esta escena, el público se entera de que Manuela también fue prostituta. Ella se da cuenta que Argado está siendo violada y se baja del auto para salvarla. Se alejan juntas, como lo hizo Manuela hace más de diez años, solo que por unos pocos diez días.



Las escenas que representan el camino y la violencia sufrida por Argado son puntos argumentales que se podrían haber ampliado. El director no describe los acontecimientos violentos recientes en profundidad. Todas las acciones polémicas son rápidamente vislumbradas y pasadas por alto. Porque, a los ojos de Manuela, la madre, lo verdaderamente importante no son estas acciones, sino las personas que las realizan. Mientras Manuela mira todo esto con calma, el público adopta con naturalidad su perspectiva y se centra en los personajes que intervienen en los hechos. También es la tolerancia y la compasión de Manuela lo que hace que Rosa, que queda embarazada, acuda a ella en busca de ayuda. A Manuela no le importa el SIDA de Rosa, ni le importa que Lola sea el padre del niño en el vientre de Rosa. Incluso después de que Lola reaparece, no le importa lo que sucedió en el pasado (que Lola la haya abandonado, sus problemas con las drogas y el SIDA, etc.) y por eso decide contarle todo sobre el niño. Es la tolerancia y amabilidad hacia Lola lo que hace que la audiencia acepte a aquella Lola que alguna vez fue problemática.

Otro ejemplo de cómo la maternidad prevalece sobre las dificultades de la vida es el modo en que las mujeres de estas películas se enfrentan juntas a la muerte. En "Volver", por ejemplo, un grupo de mujeres limpia un cementerio ventoso en la escena inicial y comparte historias de lo que les gustaría que sucediera después de su muerte.

Más tarde, cuando fallece la tía de Raimunda, las mujeres se reúnen para velar y dar el último adiós.

En "Todo sobre mi madre", Manuela y sus amigas apoyan a Rosa durante el embarazo y están allí para ella durante su funeral.

Y en "Madres paralelas", Janis espera rastrear a sus bisabuelos y encontrar sus restos, una actividad en la que participan casi todas las mujeres de la historia.

A los ojos de estas mujeres, la muerte es parte de la vida. A través de reflexiones diarias sobre la muerte y la participación en el funeral, eliminan el miedo y el tabú que rodea a este tema y, en cambio, la muerte completa sus vidas.
Viendo estas películas de Almodóvar, me asombré muchísimo. Por un lado, admiré a las madres que manejaban con gracia sus hogares, haciendo malabarismos con la cocina y las tareas del hogar. Por otro lado, pude observar las situaciones desde el punto de vista de las madres, empatizando con aquellos que enfrentan prejuicios sociales. Almodóvar retrata su perspectiva de la mujer y la maternidad a través de sus películas de una manera única y crea un mundo liderado por mujeres. Aunque el dolor y los desastres ocurren, las mujeres siempre los enfrentan juntas. A pesar de la existencia de prejuicios, restricciones y opresiones de la realidad, todos los sucesos negativos se vuelven menos importantes en este mundo.

Según Almodóvar, la vida está movida por el deseo de poder, particularmente por la desigualdad social. Por lo tanto, para los individuos, la pasión es el único motor que da sentido a sus vidas. Las tres películas analizadas en este artículo son un homenaje a la mujer y a la pasión que tienen por la vida.

Sus películas muestran diversas experiencias femeninas a través de personajes únicos y complejos. Además, deconstruyen el orden estricto de género y orientación sexual, lo que creo que es uno de los aspectos más atractivos de su obra y es también una de las razones por las que sus películas son posmodernas. Si te interesa la representación de personajes femeninos, te recomiendo estas tres películas memorables.



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