Existe un fenómeno en extinción en el mundo del cine que es el cine de autor o la expectativa del público de poder ver la nueva película de un cineasta en particular y no que la atención gire alrededor de la trama, protagonistas o género al que pertenezca. En este particular fenómeno, existe Christopher Nolan que revoluciono a la industria con grandes clásicos y películas que se convirtieron en algunas de las mejores películas de la historia como pueden ser “El Origen” , “Interestelar” o “Batman - El Caballero de la Noche”, y que por consecuencia lo convirtieron a él en un cineasta que el publico reconoce y quiere ver su nueva película sin importar de lo que trate. Recordando que su último estreno fue “Tenet” que recibió un duro golpe en taquilla debido a que su estreno se dio en época de pandemia, Nolan trae ahora una producción que lo aleja completamente al tipo de cine que acostumbro hacer y que explorar un cine más personal y contenido como es “Oppenheimer” en donde se narra la historia de como Robert Oppenheimer desarrollo la creación de la bomba atómica y el juicio correspondiente tiempo después. Contando con Cillian Murphy como protagonista y con uno de los mejores elencos de la ultima década en materia de cantidad y calidad de actores, estamos en presencia de la obra más diferente de este director.
Robert Oppenheimer es un físico que es asignado en proyecto ultra secreto en pleno desarrollo de la Segunda Guerra Mundial. En este proyecto que se desarrolla en Los Álamos, Oppenheimer junto a un grupo de los mejores científicos estadounidenses llevaran a cabo la creación del arma que cambiara el mundo para siempre y que posiblemente algún día sea el arma que terminara el mundo.
“Oppenheimer” es la película en la que Christopher Nolan se desliga completamente el tipo de cine que estamos acostumbrados a recibir de este cineasta, ya que por lo general Nolan nos cuenta historias donde la ciencia ficción termina siendo un elemento clave para el desarrollo de la espectacularidad visual. Sin embargo, esta película es mucho más contenida al estar basada en la vida de Robert Oppenheimer y que claramente no se puede despegar de los acontecimientos reales alrededor de la concepción de la bomba atómica. De igual manera, Nolan se las ingenia para darle un buen plot twist a la película sin desviarse de los hechos verídicos y que la historia sea más cinematográfica para el espectador y permitirle jugar con un relato no lineal en donde el pasado, presente y futuro de Oppenheimer es narrado de manera simultanea. 
Cillian Murphy como Robert Oppenheimer, esta en el papel de su vida y deja absolutamente todo en cada escena en la que le toca participar transmitiendo la locura y la pasión de Oppenheimer en todo el Proyecto Manhattan , entrando incluso en la obsesión, un concepto del cual suele ser recurrente en la filmografía de Nolan y en los personajes que presenta aunque en este caso traslada la obsesión real de un invento que cambio al mundo. Además de esto, Murphy hace que todo su trabajo plasmado cobre sentido cuando se leen o escuchan entrevistas del resto del elenco cuando decían que él no compartió tiempo con ellos fuera de set por lo centrado y compenetrado que estaba en el personaje y la vida de Oppenheimer, que claramente tuvo que estudiar para poder entenderlo. No es para nada apresurado decir que estamos en presencia de una de las mejores actuaciones del 2023 y que va a competir con una fuerza casi imparable de cara a la temporada de galardones.
Por otro lado, hay que destacar el trabajo de otro actor que posiblemente este ante el trabajo de su vida como es Robert Downey Jr como el Almirante Lewis Strauss, siendo la segunda gran actuación de la película y que también pide a los gritos una nominación al Oscar por lo menos con semejante performance, en un rol poco antes visto, calculador, manipulador y vengativo contra Oppenheimer por haber sido humillado por él. Downey Jr, consigue dejar atrás después de mucho tiempo su rol de Iron Man y este es el primer gran trabajo luego de todo su tiempo en el Universo Cinematografico de Marvel, y que ahora ya puede apostar a producciones de esta índole, e incluso convertirse en uno de los nuevos actores habituales en producciones de Nolan, ya que el propio cineasta se ha declarado fanático del actor y ha destacado su trabajo como Strauss, al igual que varios miembros del elenco y la critica especializada. 
Después podemos hablar de un desfile de figuras que siguen conformando a uno de los mejores elencos de la última década por lo menos, ya que a los nombres de Cillian Murphy y Robert Downey Jr, hay que sumar a Matt Damon como Leslie Groves; Emily Blunt como Kitty Oppenheimer; Florence Pugh como Jean Tatlock; Rami Maleck como David Hill; Gary Oldman como el presidente Harry S. Truman; Kenneth Branagh como Niels Borh; Jason Clarke como Roger Robb; Casey Affleck como Borsi Pash; Dane DeHaan como Kenneth Nichols; Josh Hartnett como Enerst Lawrence y más elenco secundario que nutren de calidad a la película. Entre todos estos hay que destacar a Emily Blunt con una actuación soberbia y aterradora, ya que en todo momento podemos ver una mujer con poco temple y capaz de hacer lo que sea por su marido y por ella, pero que a su vez refleja una gran desconformidad y enojo de ser madre. Damon como siempre en un alto nivel como el actor suele hacer en cada proyecto en el que se involucrado.
La película hace foco en el juicio de Oppenheimer en dos partes, una con el propio físico en un juicio privado y otro con Strauss de forma publica con los medios. En ambas situaciones, tenemos una gran característica que marca las tonalidades de lo que sucede y como Nolan decide hacer énfasis en las diferencias de las escenas con color y aquellas en blanco y negro. Con Oppenheimer lo vemos a color y que es la visión que subjetiva suya acerca de como pasaron los acontecimientos que se narran, mientras que las escenas en blanco y negro son el punto de vista de Strauss y otros personajes en la cual tienen una visión objetiva de los acontecimientos. En este aspecto, lo técnico termina siendo un elemento clave para la ambientación de la película que posee las mejores cualidades cinematográficas que Nolan suele presentar y que vuelve a recurrir al formato IMAX para que sea una verdadera experiencia. 
Precisamente el termino “experiencia” es la que mejor cuadra para esta producción que Nolan se encargo de ejecutar, ya que el sonido es otro factor importante y sumado a la composición inmersiva de Ludwig Gôrasson, se obtiene un resultado final arrollador. La narrativa esta nutrida en su totalidad del poder y la fuerza de los diálogos que nos van pintan un panorama dramático y que en el ambiente se sienta la tensión, la violencia y calor de la guerra, a pesar que no vemos ni un solo disparo a lo largo de las 3 horas de metraje.
Finalmente, tenemos el proceso de culpa del propio Oppenheimer y como se da cuenta de lo que hizo al darle a la humanidad los medios para causar su propia destrucción y la conversación de cierre con Einstein, junto a las visiones y como vuela la imaginación de Oppenheimer de lo que ahora su bomba puede causar, son el remate devastador y melancólico de las consecuencias del trabajo de su vida. Aquí reside un aspecto muy interesante que es la justificación, ya que no solo lo vemos en Oppenheimer sino también Strauss y otros personajes este factor de argumentar que todo el Proyecto Manhattan fue un camino sin alternativa, que no había otras opciones más que el desenlace que todos conocemos. 
“Oppenheimer” es una película biográfica, dura y hasta siniestra por las implicaciones políticas, éticas y morales que conllevo toda la creación de la bomba atómica y como a este físico se le adjudico el titulo de ser el padre de esta bomba. Filmada en un lapso de menos de dos meses y con una recreación de la explosión de la bomba con efectos prácticos, además de un uso prácticamente nulo de CGI, Nolan consagra su estilo y mantiene con vida la vieja escuela del cine con aires modernos para que sin titubear se pueda decir que es uno de los mejores cineastas de la historia. Esta película va a ser un foco principal para la temporada de galardones de la industria y que su éxito en taquilla lo refleja, además de la particularidad de hacer una campaña en conjunto con “Barbie” de Greta Gerwig. “Oppenheimer” nos da la película que literalmente cuenta como un hombre cambio al mundo y que se profetizaba como el final de las guerras debido a este instrumento destructivo, sin embargo lo que logro fue inventar la manera de como el mundo puedo llegar a terminar y que lo convirtió en muerte. Lo convirtió en el destructor de mundos.




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