Una película llena de arte es profundamente conmovedora. La pasión y el pensamiento involucrados en su creación se pueden percibir en cada cuadro. Luego de ver este tipo de película, no puedes evitar sentirte un poco abrumado cuando corren los créditos, con tanto en qué pensar que no sabes por dónde empezar.

Mamma Mia! Vamos otra vez no es una de esas películas. Es espontánea, salvaje y en vez de sentirte conmovido al terminar de verla, sientes como si estuvieras ebrio. Sumado a que verla es una experiencia increíble, Mamma Mia! Vamos otra vez es una de mis películas favoritas. A pesar de su historia disparatada, ¿cuál es la magia que hace que esta película sea tan especial y se posicione entre los 10 musicales más exitosos de los últimos años?
Psicodelia de los años 70

Decir que Mamma Mia! Vamos otra vez no es una de esas películas artísticas llenas de pasión puede parecer un poco engañoso. No es una película artística, pero tiene más que suficiente pasión, no por el cine en sí, sino por pura alegría desenfrenada. Quizás porque se rumorea que las películas de Mamma Mia fueron filmadas en estado ebrio, y de ser cierto, eso podría tener algo que ver. La película brilla porque todos parecen pasarla muy bien, como si estuvieran de vacaciones y de repente decidieran improvisar toda una película. Más allá de la espontaneidad, la planificación detrás de escena hace que todo encaje perfectamente y crea un mundo de ensueño sin problemas, ni siquiera la idea de convertirse en madre soltera en un país extranjero.
El estilo de Mamma Mia también tiene sus críticos. En Peliplat tiene una calificación de 6.7/10. No es una mala calificación, pero tampoco es sobresaliente. Para ser honesto, el tono alegre y animado le permite salirse con la suya con casi cualquier cosa. Hay elecciones extrañas y momentos que a la mayoría de las personas le molestarían. Por alguna razón, no te preguntas por del caballo que aparece al azar en el sótano abandonado y cuando se revela que el personaje de Meryl Streep murió al inicio de la película, la extraña noticia se olvida rápidamente gracias a un número musical. Podrían criticarse muchos aspectos de la película, pero el ambiente hace que sea casi imposible hacerlo.
Pendiendo de un hilo

No quiero dar la impresión de que la película es un desastre. El análisis de Media Processing capta la esencia de la película de la mejor manera: "Una obra maestra absurda". A simple vista, es una película caótica con una trama armada a partir de canciones no tan conocidas del grupo ABBA, pero la película se asegura de brindar una buena recompensa por todo lo absurdo. Uno de mis puntos favoritos de la trama es el romance entre la abuela de Sophie y el Señor Cienfuegos. Los indicios a lo largo de toda la película sobre el romance de su abuela se revelan en el clímax de la película cuando se anuncia que se trata del gerente del hotel. Se revela que la abuela de Sophie es Cher y luego se descubre que el nombre del Señor Cienfuegos es Fernando, con el fin de incluir otra canción de ABBA. Un momento icónico que genera suspiros y gritos de sorpresa.
El equipo de Mamma Mia! Vamos otra vez tuvo una tarea difícil al crear una película basada en canciones no tan conocidas de los años 70, pero finalmente lo logra. Ver a Sophie, interpretada por Amanda Seyfried, que intenta cumplir los sueños de su madre mientras la comprende, teje una historia sutil y conmovedora para la audiencia, en especial cuando Sophie finalmente siente una profunda conexión con su madre al también tener un hijo. Esta es la base que sostiene los momentos más excéntricos de la película y lo hace a la perfección.
“I Have a Dream”

Mamma Mia! Vamos otra vez es única por su alegría y corazón y ese es el centro de su existencia. Estaría de acuerdo con cualquiera que dijera que no posee mérito artístico, pero quizás ese no debería ser el único criterio para analizar una buena película. Las películas intensas y profundas merecen todos los elogios, pero ¿qué tan malo podría ser que existan películas solo para divertirse? Solo porque el mundo sea un lugar oscuro no significa que no podamos ver un poco de luz. La franquicia de Mamma Mia puede no ser para todos, pero hay mucho que decir de una secuela de la que se puede disfrutar sin saber mucho sobre la película anterior, y pienso que una potencial tercera entrega no podría hacerse esperar. ¿De qué trataría la trama? No tengo idea, pero siempre que mantenga la misma brillantez y no diga quién es el padre de Sophie, estoy seguro de que la magia de Mamma mia asegurará otro éxito.




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