En chino, hay una famosa frase que dice: "Cuando comienzas a hacer cualquier cosa, lo primero siempre es lo más difícil". Escribir, por supuesto, no es una excepción. Ya sea un ensayo, una novela o incluso el guion de una película, la primera línea suele ser la más difícil, porque es la primera impresión que el público tiene de la obra y determina si le dará o no una oportunidad a la historia. Agente Stone, una reciente película de acción protagonizada por Gal Gadot, es el ejemplo perfecto de una apertura bien hecha. Aunque la historia en sí es una película de acción bastante típica, consigue enganchar al público desde el principio y sirve de ejemplo perfecto de cómo crear una primera escena eficaz que establezca el ritmo, la trama y el tema de la película.
El tipo específico de apertura que utiliza Agente Stone se denomina “in medias res”, que literalmente significa "en medio del asunto". Cuando una historia comienza con este estilo, se pasa directamente a la acción sin presentar a los personajes ni la trama, que se van desvelando a medida que avanza la historia. En este caso, la película comienza con cuatro agentes del MI6 en medio de una misión que pronto empieza a salir mal. Cuando uno de los miembros de su equipo parece estar en peligro y no hay forma de ponerse en contacto con ellos, se apresuran a rescatarlo, sólo para que Stone tropiece y le diga a los demás que continúen sin ella... Aunque el público pronto se entera de que todo esto no era más que una trampa para mantenerse encubierta, ya que ella es una espía secreta que trabaja para una misteriosa organización conocida como The Charter.

Es la escena de apertura perfecta para este tipo de películas por tres razones. En primer lugar, al empezar en plena acción, Agente Stone indica inmediatamente al público qué tipo de historia puede esperar. No se trata de una película de espías de la Guerra Fría, con mucha exposición y sigilo, sino de una película que no tiene previsto detenerse ni un segundo, con peleas interminables y diálogos ágiles. El género sale a la vista, lo que puede ahuyentar a quienes no estén interesados en películas de acción, pero hace un gran trabajo captando la atención del público al que va dirigido. Si este comienzo se convirtiera en un avance del futuro o un raconto, seguiría teniendo el mismo impacto que la escena de acción, pero en cuanto cambiara de tema, se perdería el impulso: lo importante del in medias res aquí es la promesa de un constante movimiento hacia delante.
El comienzo de la película también introduce eficazmente la trama. Uno de los principales objetivos de una escena inicial es explicar por qué esa película destaca entre otras del mismo género. En el caso de ésta película, buscan engancharte con la identidad de Stone como parte de una organización internacional de espionaje altamente secreta: es una espía entre espías. No es la premisa más original, pero es suficiente para dar al público una razón para elegirla por encima de otras películas de acción. Dado que la premisa no es asombrosa ni única, in medias res es una elección perfecta para la película. El público sólo tiene un atisbo de la historia, y como no recibe suficiente información para darse cuenta de lo aburrida que es la trama al principio, se queda mirando hasta que ya está demasiado interesado como para parar.

Sin embargo, donde el concepto de in medias res brilla de verdad es al mostrar las relaciones entre los personajes y establecer el tema principal de Agente Stone: el aislamiento frente a la comunidad. En lugar de mostrarnos cómo se formó el equipo y cómo crecieron sus relaciones en recuerdos, vemos cómo interactúan y hablan entre ellos ahora. La fuerza del equipo es importante para la película, pero no se centra en la historia del equipo, por lo que estos recuerdos que muestran cómo se conocieron los personajes sólo servirían para proporcionar al público información que no necesita. In medias res, en cambio, ofrece al público la oportunidad de ver cómo funciona el equipo en su conjunto y lo unidos que están. De este modo, el público tiene la oportunidad de interesarse por los personajes y empezar a ver qué piensa la propia Stone sobre el tema central de la película, si es más una loba solitaria o una jugadora de equipo, insinuando así lo que está por venir.
In medias res no sólo funciona en las películas de acción, por supuesto. En el fondo, este tipo de escena inicial funciona bien para las películas que quieren transmitir una sensación de velocidad, ya sea literal o de ingenio, y para las que se benefician de ir directamente al grano a la hora de contar sus historias. ¿Es Agente Stone una película espectacular? No, incluso dentro de su género es, como mucho, normal... Pero donde realmente brilla es en el hecho de que nos muestra cómo incluso las películas más normales pueden enseñarnos algo cuando examinamos lo que hacen bien.




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