Introducción
El Botón de Nácar (2015) es un documental que pertenece, utilizando la concepción de Mircea Eliade, al orden de “lo sagrado”. El historiador de las religiones nos dice que en los pueblos primitivos, como el pueblo mapuche -que se analiza en el presente documental-, lo sagrado se expresa como potencia y es, en definitiva, la realidad por excelencia. Eliade con “potencia” hace referencia al impulso vital que expresa un modo de ser o de significación que se establece en el plano de la realidad de los pueblos primitivos o pueblos originarios

Sobre Patricio Guzmán
El director chileno Patricio Guzmán, es reconocido por otros trabajos documentales como Salvador Allende (2004), Nostalgia de la luz (2010) o La cordillera de los sueños (2019), entre otros más (posee alrededor de más de una veintena). Actualmente, varios de sus documentales pueden verse en la plataforma de Netflix.
Hay que mencionar, que Guzmán fue detenido en 1973 en el golpe de Estado ejecutado por el execrable ultraderechista Augusto Pinochet. Guzmán debió exiliarse de su patria, ya que era perseguido como sucedió con otros cineastas e intelectuales. Continuó su carrera como cineasta y realizó varios documentales que abordan temas políticos y sociales en el contexto chileno y latinoamericano. Otro de sus documentales más conocidos es La batalla de Chile (1975-1979), que retrata los eventos previos y posteriores al golpe de Pinochet.
El documentalista no regresó a Chile hasta después del retorno a la democracia en la década de 1990. Su experiencia en el exilio y su enfoque en documentar la historia y la memoria de Chile durante y después del régimen militar han sido elementos importantes de su trabajo cinematográfico. Su historia personal estará contada en ciertos momentos en el presente documental. Nos ha parecido un punto acertado por parte del cineasta al ofrecer a esta pieza cinematográfica ciertos trazos intimistas y autobiográficos que enriquecen al filme.

El océano como fuente de lo sublime y de comunión con lo sagrado
En El Botón de Nácar, Patricio Guzmán retrata a los indígenas patagones o mapuches de Chile. Él mismo es quien se encarga de relatar la historia con una voz que nos transporta a la riqueza cultural de los indígenas mediante imágenes de archivo, testimonios e impresionantes imágenes de la naturaleza chilena.
Es el océano la representación más acabada de las imágenes que visualizamos, el océano como una figura de autoridad y que se impone ante nosotros. Como expresaba el filósofo Edmund Burke, lo sublime incluye una mezcla de conservación y de miedo, ”una especie de temblor satisfactorio, cierta paz que está mezclada con terror”. En consonancia con lo el “sublime peligro” de Burke, encontramos a la representación figurativo-simbólica del océano que filma Patricio Guzmán y que para los mapuches, siguiendo a Eliade, representaría la comunión con lo sagrado.
Guzmán expresa que “la actividad de pensar se asemeja al océano”. Este pensamiento vital y poético excluye al pensamiento racionalista y academicista al que estamos acostumbrados, pero aún presente en los pueblos primitivos, en el homo religiosus. El agua para los indígenas representa su forma de subsistencia y como ut supra expresamos, su comunión con lo sagrado. En la mirada de Guzman, el agua está conectada con lo vital y, por ende, también con la muerte. Guzmán recuerda que uno de sus compañeros se ahogó en el río: “fue mi primer desaparecido”, expresa el documentalista sobreviviente al golpe pinochetista.
Alcanzar el kósmos
Los mapuches no tenían ciudades ni levantaban monumentos, pero sí pintaban en sus cuerpos. Guzmán conversa con el poeta Raúl Zurita, quien se muestra fascinado por la complejidad y riqueza en la manera en que decoraban sus cuerpos. Para Zurita, pintar sus cuerpos es la manera que ellos tenían de conectar con el cosmos, lo sagrado y la búsqueda de sus antepasados. Intentaban hacer del universo algo más cercano y familiar.
Para Mircea Eliade, en la experiencia profana, el espacio es simplemente homogéneo y neutro. El documental nos muestra las imágenes de satélites. El director nos quiere indicar que buscamos alcanzar el κόσμος (kósmos) de la misma manera en que los indígenas patagones lo hacían. Es la misma búsqueda. Aquí, se puede observar plausiblemente la distinción que Eliade realiza entre la dialéctica de lo sagrado y lo profano. Eliade sostiene que el hombre que opta por una vida profana es incapaz de abolir el comportamiento religioso, conservando vestigios de lo sagrado. No podemos escapar a los misterios que presenta el universo. Así como los mapuches desean conectar con el universo, hacerlo más cercano o familiar; nosotros también mediante nuestros “avances” científicos como ante la creación de satélites.
Conservamos la categoría de “lo sagrado” en nuestra vida profana como expresa Eliade. Es imposible escapar de ella. Incluso no hace falta ser un metafísico para hacernos la pregunta de qué sucedió una milésima antes de que se produjera lo que nuestra comunidad científica cosmológica ha llamado el Big Bang. ¿Tan claro está que ese es el comienzo del universo? ¿Qué pasó antes de dicho “comienzo”?
Es una soberbia de falso docto creer que tenemos todas las respuestas. Incluso la creencia de que la ciencia es superadora del mito. No hay tal superación. Si algo está claro a partir del filósofo de la ciencia Thomas Kuhn es que los paradigmas no son infalibles, lo que impera en una época como “verdad”, no lo hace en otra. La no aceptación del relativismo científico, implica el miedo que posee el hombre de no poder aferrarse a nada y reiteramos, en la soberbia de falso docto de creer que “la ciencia” posee todas las respuestas. Incluso, metafísicas. Y, más aún, como hombres civilizados (si es que se nos permite dicha acepción) relegamos, sin ninguna autoridad, al mito en ficción.

La incomodidad de El Botón de Nácar
En suma, el documental resulta nostálgico e incómodo. Consideramos que esta incomodidad se debe a que Guzmán somete al espectador a la memoria y a un pasado que nos pertenece. Siendo hijos de aquellos que infundieron temor, castigo y muerte en los pueblos originarios, ¿debemos reflexionar si la opresión aún persiste?
Sin ir más lejos, diversos medios de comunicación de nuestro país como es el caso de Infobae, perteneciente al mega empresario de medios Daniel Haddad, denuncia a la población mapuche como una organización violenta, en sus cientos de titulares sobre los mapuches los califican como “radicales”, “violentos” y “terroristas”. ¿No es el fascismo capaz de asumir miles de formas y puede convertirse en moneda corriente sin un pensamiento crítico que haga frente a los grandes medios de comunicación?
Conclusión estético-política
El Botón de Nácar de Patricio Guzmán es un material de denuncia estético-política y presenta la gran falta que nos hace en nuestros angustiosos días, en los cuales convivimos con la legitimación de discursos de odio raciales y con un conservadurismo propio de aquellos que pisotean nuestro presente.
Al final de cuentas, tal como expresamos al principio, en términos de Mircea Eliade este documental pertenece al ámbito de lo sagrado y representa su expresión en potencia e impulso.





¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.