"Yo soy Simón" es un drama romántico bien elaborado, transcurre en un colegio. La historia fluye suavemente, con un pequeño elemento de suspenso de principio a fin. Cuenta con personajes atractivos y es una conmovedora descripción del primer amor y la emoción juvenil.
La historia comienza con Simon, un estudiante que lleva lo que parece una "vida normal". Simon encaja en el molde estereotipado de guapo y popular y tiene unos amigos increíblemente comprensivos y solidarios, unos padres cariñosos y unos profesores que siempre están ahí cuando se les necesita. Asiste a un colegio en el que casi no hay presiones relacionadas con el hecho de ser gay. Es una dulce y conmovedora historia juvenil llena de romance y encanto.

¿Se dieron cuenta de que en los últimos tiempos es cada vez más fácil, e incluso está de moda, que los niños blancos de clase media acepten abiertamente su identidad gay? En cambio, los niños procedentes de minorías pueden tener dificultades y enfrentarse a consecuencias potencialmente mortales cuando salen del closet. En el caso de los primeros, podemos afirmar que están entrando en una "era post-salida del closet". Contarle a todos sobre tu identidad sexual, aunque puede seguir siendo un poco incómodo, no es una prueba importante para ellos. La reacción de la mayoría de la gente sería parecida a la de Abby, que se lo tomó casi con indiferencia, encogiendo de hombros y diciendo las siguientes palabras de aliento "¡Genial, amigo! Bien por ti". Suelen contar con el apoyo de sus familias y, lo que es más importante, de la sociedad en general. Pueden controlar cuándo, cómo y ante quién salen del armario. Su mayor preocupación suele ser la autoaceptación y, una vez superada, los obstáculos externos suelen ser insignificantes.

Sin embargo, para los niños procedentes de minorías, la situación dista mucho de ser optimista. Salir del closet es un privilegio que no todos pueden concebir. Algunos se suelen ver atrapados entre presiones internas y externas, enfrentándose a múltiples capas de opresión por parte de sus familias, sus comunidades y la sociedad en general. Su única expectativa es sobrevivir, y muchos se ven obligados a vivir su sexualidad en secreto para mantener su vida actual.
Comparemos a Simon y Ethan de la película (el compañero de clase que valientemente sale del armario a los 16 años y se enfrenta al acoso diario). Las diferencias en las variables que les rodean son asombrosas. El peor problema al que se enfrenta Simon es una situación menor de chantaje. ¿Pero qué pasa con Ethan? Durante los domingos en casa de sus abuelos, su madre se la pasa inventando historias sobre su "novia". Sufre un acoso verbal implacable por parte de sus compañeros de clase, sin que nadie le defienda. Incluso después de salir del closet, Simon le dice a Ethan, que también es gay, que no tienen mucho en común. ¿Qué significa eso? Simon estableció una estrecha y apasionada conexión con Blue en Internet, principalmente porque ambos son gays. Mantuvieron acaloradas conversaciones online, pero en la vida real, ¿Simon siente que no tiene nada en común con Ethan? ¿Son estas diferencias sólo variaciones individuales?

"Yo soy Simón" es una conmovedora comedia romántica, que se limita a tocar estos temas. Pensemos ahora en la galardonada película "Moonlight", que retrata la vida de Chiron, un hombre negro y homosexual que crece en un entorno carenciado. ¿Es posible para Chiron salir del armario en ese entorno? Chiron pasa de ser un joven tímido y vulnerable (Little) a un musculoso y aparentemente resistente traficante de drogas que oculta su identidad al mundo. ¿Por qué se siente obligado a hacerlo? A pesar de estar rodeado de familiares y miembros de la comunidad, no recibe ningún apoyo, y su situación difiere mucho de la de Simon.
Tanto Simon como Chiron se declaran homosexuales. Sin embargo, Simon, un niño blanco de clase media, y Chiron, un niño negro desfavorecido, parecen vivir en universos paralelos, lo que pone de relieve las asombrosas diferencias de sus situaciones. ¿Son estas diferencias meras variaciones individuales? ¿No es evidente que existen disparidades significativas entre las clases, causantes de injusticias estructurales? ¿Cómo deberían abordarse estas desigualdades?

En última instancia, también vale la pena contemplar cómo percibe el público estas dos películas. Independientemente de su orientación sexual, piense en la imagen de la pareja gay perfecta que le viene a la mente. ¿Es la imagen de un traficante de drogas negro con dientes de oro, o la de una persona de piel aria, pelo rubio y ojos azules como Simon? ¿La historia de quién te parece más cercana y atractiva? Es esencial reconocer que estos sesgos y prejuicios, formados por la raza y el estatus económico, son mucho más profundos y están más ocultos de lo que parecen en la superficie. Estas antiguas injusticias estructurales dejan huella en nuestros corazones y mentes.

Así pues, el éxito de "Yo soy Simón" no equivale necesariamente al éxito del movimiento por la igualdad LGBTQ+.Aunque algunas personas han visto mejoras en sus vidas y son tratadas con más amabilidad por el mundo, la lucha está lejos de terminar, y la igualdad no puede detenerse aquí. Muchas personas siguen atrapadas “dentro del closet” y no pueden escapar de él. Ellos, al igual que Simon, merecen vivir historias dulces, un amor hermoso y la comprensión y el apoyo de la sociedad en general.




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