En un repaso por las últimas películas que vi, me di cuenta que hubo varias de este género y dos de ellas son de 2023 y me parecieron de las mejores del año: "Arturo a los 30” y "¿Estás ahí, Dios? Soy yo, Margaret".
No importa edad, religión o nacionalidad, las películas coming of age siempre están para hacernos estremecer y dejarnos un mensaje. No por nada es el género que nos habla del crecimiento de un protagonista y muchas, pero muchas veces, nos sentimos identificados.

Con estas dos películas quiero trazar un paralelismo, dos modos de ver las cosas con los cuales uno puede identificarse: el presente y todo lo que pasó vs. el presente y todo lo que está por venir.
- Lo que pasó
Por un lado, Arturo a los 30 es una visión directa al pasado y al camino recorrido, que en todos los casos cuentan quiénes somos. Nos vamos a ir enterando de a poco todo, como un cuento dividido por capítulos.

La historia en sí se divide en dos:
- El presente: Arturo, un joven de 30 años con problemas para sociabilizar, un poco tímido que tartamudea cuando se pone nervioso o se paraliza cuando tiene que enfrentar decisiones difíciles. Él no tiene trabajo. De hecho, sigue dependiendo económicamente de su madre. Como si fuese poco, tampoco le va muy bien en el amor. Arturo acaba de terminar con una relación y no se encuentra bien.
- El pasado: los flashbacks nos cuentan toda la historia de Arturo: qué pasó con él y con su entorno para ser de esta manera. Con sus amigos, familia y pareja, todos los recuerdos nos van moldeando la idea de todo lo que tuvo que pasar.
Todo esto se une en un mismo día: el casamiento de su mejor amiga. De hecho, la historia en cuanto al presente pasa solamente en una jornada y cada conflicto va destrabando un recuerdo. Mediante el recurso de la comedia, Martín Shanly (director y protagonista), cuenta una historia en varias partes de forma impecable.
- Lo que pasará
Por otra parte, Estás ahí, Dios? Soy yo, Margaret es una visión de los cambios que se avecinan y su forma de afrontarlos. Basada en el libro homónimo publicado en 1970, la película se adapta a la misma época. Este dato es fundamental para entender los conflictos vanguardistas para esa época, que quizás para nosotros no son tan relevantes hoy en día.

Una familia disfruta de su vida en Nueva York, pero de pronto, todo cambia cuando se tienen que mudar a Nueva Jersey, algo que genera un cambio para todos. De nuevo, podemos dividir la historia en dos visiones:
- La de Margaret: al hacerse un nuevo grupo de amigos, la pequeña de 11 años comienza a sentir muchos cambios. Siente atracción por primera vez hacia un chico, empieza a pensar en los cambios físicos que se avecinan y hasta se preocupa por la menstruación. Pero el conflicto más importante es religioso: su padre y abuela son judíos, mientras que su madre católica y ella aún no decide por cuál inclinarse (una decisión que puede tomar ella cuando sea adulta). Todas estas preguntas la llevan a conversar constantemente con Dios, pero no queda satisfecha. Impulsada por un nuevo profesor, Margaret indaga en las diferentes religiones con su familia y amigos.
- La de Bárbara, su madre: es una visión muy particular y mucho más madura. Por un lado, ella ve cómo su pequeña hija está creciendo y eso la llena de felicidad. Pero por otro, está dejando de lado quién es verdaderamente. Al mudarse deja su trabajo como profesora de arte, algo que la apasionaba demasiado pero sin embargo, no tiene opción. Lo más importante acá es su propia relación con sus padres, con quiénes cortó su vínculo ya que nunca aprobaron que se casara con un judío. Bárbara comienza su propio camino de reconciliación luego de que su hija le preguntara por qué nunca conoció a sus abuelos maternos.
Esta película puede ser catalogada fácilmente como una coming of age 100% femenina, pero difiero bastante de eso. Sí, hay muchas cosas que por lo menos a mí y muchas personas más no nos interpela, pero sí las relaciones con otras personas (sea familia o amigos), o los nuevos sentimientos (tengas 11, 30 o 60 años) que pueden aparecer.
En conclusión: las coming of age, sean del año que sean o tengan la perspectiva que tengan, siempre nos marcarán de alguna manera. Funcionan como una gran manera de descubrir cosas nuevas o viajar al pasado con recuerdos que nos formaron.
Lista de coming of age que siempre recomiendo 🥰
Agus López




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