El 2023 es el año de las MUJERES. En julio, se estrenó Barbie, una película feminista teñida de color rosa chicle que resolvió todos los problemas que tienen las mujeres en la sociedad. ¿No fue así? Creo que no. Aunque los críticos la aclamaron como una obra maestra feminista, también recibió una buena cantidad de críticas en internet por promover una versión superficial del feminismo y por sus ideas favorables sobre el mundo empresarial. Mientras que muchos han estado discutiendo sobre las opiniones políticas de Barbie, otra cosa se infiltró poco a poco en la conciencia cultural (y en mi propia conciencia) en este último tiempo: un movimiento que parece ser antifeminista, formado por mujeres que promueven un estilo de vida de esposas sumisas que se quedan en casa horneando pan, usan vestidos con volados y cuidan a sus bebés. ¿Quiénes son estas mujeres y por qué Barbie no logró "empoderarlas"?

Los dos términos amplios que engloban el movimiento son tradfem y tradwife (feminismo tradicional y esposa tradicional, respectivamente). Como sus nombres lo indican, este movimiento valora la tradición y la feminidad. El término tradfem aclara toda confusión sobre lo que significa la "tradición” para este grupo. Esto nos lleva a viajar al pasado a los años cincuenta, cuando los hombres eran hombres y las mujeres eran mujeres (irónicamente, o quizás no, esa fue la década en la que aparece Barbie). Estos movimientos suelen llamar la atención de las multitudes más religiosas y conservadoras que defienden los roles de género estrictos: los hombres son los proveedores que trabajan para sostener a sus familias y las mujeres son las cuidadoras que se quedan en casa para ocuparse de sus hijos y sus esposos. La idea general es que la mujer está destinada a ser obediente y hogareña y el logro más alto al que puede aspirar es ser madre en vez de CEO.

Todo esto puede sonar aterrador como en Las mujeres de Stepford, pero, pensándolo bien, no es tan malo lo que promueve este movimiento. En definitiva, el feminismo se basa en que las mujeres toman decisiones por sí mismas, ¿no? No se debería considerar inferior a una mujer que decide ser ama de casa en vez de trabajar. El problema de estos movimientos es que tienen ciertos lazos homofóbicos y racistas y pueden ser exagerados cuando afirman que todas las mujeres tienen que quedarse en casa para ser esposas y madres. Mientras que sea una decisión real y no una situación como en No te preocupes, cariño, no es malo adherirse a las expectativas de género tradicionales. Solamente es un poco extraño que esto sea cada vez más popular en un año en el que se estrenó Barbie.
Voy a admitir algo: aunque no estoy de acuerdo con las políticas de estos movimientos, incluso yo deseé alguna vez ese estilo de vida sencillo de ama de casa. Sé que la vida no es tan fácil ni tan agradable como parece ser en las redes sociales (todo se romantiza hasta que es irreconocible porque eso es lo que genera visibilidad). Me encantaría hacer comidas sanas para mi familia, educar a mis hijos en casa y hasta tener un jardín con un par de gallinas. Me criaron con valores feministas, recibí una educación de primer nivel y tengo una carrera profesional exitosa, por lo que me debería encantar un estilo de vida a lo Barbie empoderada, pero no me fascina. Entonces, ¿qué es lo que hace que sueñe con abandonar mi trabajo?

Esta es solo una teoría, pero no creo que los seguidores del movimiento realmente deseen un estilo de vida "tradicional". Algunos piensan que la obsesión del movimiento con "someterse al esposo" es sexual, mientras que para otros proviene de una creencia espiritual. Creo que muchos desean vivir una vida más significativa. Mucha gente trabaja ocho horas por día sin incluir las pausas para almorzar ni el viaje diario al trabajo. La mayoría de las personas no aman su trabajo, y si lo hicieran, seguro tienen días en los que preferirían no trabajar. Lo que sea que hagan, seguro lo hacen para alguien más o porque alguien les dijo que lo hicieran y, al final del día, no hay ningún producto tangible del que estén orgullosos. Su única recompensa es el dinero que los mantiene vivos, pero que no los hace felices realmente.

Cuando nos enfrentamos con la cruda realidad de la vida empresarial a la que Barbie nos dice que aspiremos, ¿quién no sueña con una vida un poco más plena? La vida del feminismo tradicional es popular porque la vida de la familia tradicional tiene una asociación cultural muy fuerte con lo pleno y lo satisfactorio. Los movimientos tradfem y tradwife (feminismo tradicional y esposa tradicional, respectivamente) están muy cerca de descubrir el verdadero problema: no es que "las mujeres no están hechas para el trabajo", sino que "nadie está hecho para el trabajo como lo conocemos hoy en día". Algunos critican a las influencers tradwife que hablan sobre no trabajar mientras que ellas monetizan sus vidas a través de las redes sociales. Aunque es un poco hipócrita, si aman lo que hacen, quizás ya no lo perciben como un trabajo. Existe otra realidad donde el trabajo no parece trabajo, solo que muchos de nosotros no vivimos ahí.

De nuevo, no puedo enfatizar lo suficiente que no estoy de acuerdo con todo lo que propone este movimiento. El racismo, la misoginia, y todo lo demás es mucho para mí, pero la idea de una vida mucho más simple me resulta más interesante que lo que vende Barbie. No es ninguna sorpresa que esto sea cada vez más popular en este último tiempo. No puedo decir que me gustaría que el movimiento crezca, pero podría cambiar un poco el sistema si reflexionara en las raíces de nuestro descontento cultural amplio. Así que, no, no soy partidaria de Las mujeres de Stepford, pero, como muchas mujeres, si pudiera, elegiría la vida de casa en vez de lo que propone Barbie.




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