La ciencia ficción es un género que siempre me ha cautivado, en parte por su estética, en parte por los conceptos que manejan, siempre relacionados al avance de la tecnología y su relación con nosotros, y también porque nos hace bastantes preguntas de naturaleza existencial que lo dejan a uno pensando y discutiendo.
Han habido muchas películas de este género a lo largo de la historia del cine, algunas se han alzado como verdaderos ejemplos, siendo el caso de películas como 2001 odisea espacial o Blade Runner. Yo vengo aquí a recomendar otra, que me parece que ha pasado bastante desapercibida, pues no aparece en muchas de las listas de mejores películas de ciencia ficción ni es de las más mencionadas cuando se habla del género, cuando, para mi, es una de las mejores muestras de lo que el género tiene para ofrecer. La película en cuestión es Hijos de los hombres, del director mexicano Alfonso Cuarón, director de la más famosa Gravity, por la que ganó el premio de la academia a mejor director.
Para mí, Hijos de los hombres es la mejor película que ha hecho hasta ahora Alfonso Cuarón, es una de las mejores películas que yo he visto en el siglo XXI y si tuviera que elegir las obras de ciencia ficción en el medio cinematográfico que más me han impactado pondría sin dudar esta.
Dicho eso vale aclarar que Hijos de los hombres no es una película de ciencia ficción como las que normalmente vienen a nuestra mente cuando se habla de este género. Hijos de los hombres pasa en una distopía, pero no es una con una estética tan llamativa y creativa como la de Blade Runner o Metrópolis, tampoco trata sobre el avance de la tecnología como lo harían la misma Blade Runner, 2001 odisea espacial o The matrix, ni tampoco toca temas de carácter filosófico ni trata conceptos metafísicos como Stalker, 2001 odisea espacial o Ghost in the Shell.
Hijos de los hombres ocurre en nuestra tierra, en un futuro no tan lejano para nosotros y que de hecho se siente a veces como un muy probable mañana. Aquí no hay aliens ni androides ni naves especiales ni nada por el estilo. Más que a Blade Runner, está película me remite a películas como "El pianista". Mediante un diseño de producción excelente y una cinematografía que busca el naturalismo en todo momento, Cuarón nos sumerge en este mundo maltratado donde la humanidad de pronto ha perdido la capacidad de reproducirse, los gobiernos del mundo han colapsado, los inmigrantes son recluidos en guetos y los demás viven como pueden. Es un futuro tan gris, tan desesperanzador, que incluso venden una pastilla para que el que quiera se suicide.
La razón por la que la humanidad ha perdido la capacidad de reproducción, nunca se dice, ni tampoco se presenta como tal una solución a dicho asunto. Todo ello quedó en pura especulación, y no importa de hecho, porque la película no trata sobre encontrar una cura a dicha epidemia, sino que trata sobre individuos que se unen por un objetivo en común, a través del cual recuperan una esperanza que creían perdida.
Hijos de los hombres nos presenta a Theo, un hombre amargado y solitario que se ve embarcado en una odisea para proteger a una chica joven por pedido de su ex mujer, líder de un grupo radical que busca derrocar al gobierno.
Theo a lo largo de la película sufre un cambio interno bastante significativo. De hombre sin esperanza a un hombre dispuesto a sacrificar su vida por un bien mayor. Theo es nuestra guía en la película y al ser un personaje sin mayor poder que el de guiar, la película nunca lo vuelve en un héroe de acción imparable ni tampoco en el líder de una revolución ni nada por el estilo. Él es como nosotros, un ser humano, vulnerable y con miedo que tiene que sacar fuerzas de dónde creía que ya no tenía para proteger a esta chica. Aquí es clave la interpretación de Clive Owen, actor, de quién confieso, nunca he sido fan, en general lo he encontrado casi siempre rígido y de una sola nota. No odio su presencia, pero tampoco la agradezco; sin embargo, aquí está realmente genial. Consigue transmitir esa vulnerabilidad y apatía de Theo y su viaje es convincente en todo momento. Aunque es justo decir que todo el elenco está estupendo. Julianne Moore sale poco pero siempre es solvente. Chiwetel Eijofor cumple, Clare - Hope Ashitey, como Kee, la chica a quien deben proteger, está impecable, pero quien realmente me impactó, quedándose en mi memoria es Michael Caine como Jasper, un compañero de Theo, quien lo ayuda en su misión y que sirve como una especie de alivio cómico, pero sin caer en el ridículo, sino que funciona como esa luz acogedora en medio de tanto caos.
A través del viaje de Theo es que vemos y experimentamos este gris mundo. La película hace uso de planos secuencias y cámara en mano, pero lejos de sentirse artificioso, transmite inmediatez y brutalidad a cada secuencia donde se hace uso de estos. Escenas de persecución intensas donde la ausencia de corte sirve para contagiarnos el miedo y la desesperación. Es una película angustiante, en especial porque, como digo, se sigue viendo como nuestro mundo y, gracias a lo poco que logramos ver y entender de la situación política, no se ve como una posibilidad tan lejana o improbable.
Algo que resaltó bastante de la película es esta sensación de urgencia en lo que me está contando Alfonso Cuarón. Lejos de ser entretenimiento, la película se siente como un aviso, como una precaución que Cuarón nos hace a nosotros como sociedad, pero sin aleccionar, sino mostrándonos, llevándonos a esta realidad gris y aterradora que podemos ver durante dos horas, pero que existe para siempre en nuestra mente. Tiene esa particularidad que logran no muchas películas que es la de conseguir que tú película sirva como ventana a un universo que existe más allá de las dos horas que dura la película en sí. Cómo dije está película no resuelve los problemas de este mundo que presenta, es un viaje a través del cual vemos un poco de el y seguimos a sus personajes, cuya historia no concluye aquí, sino que nos lleva a un final, dónde todo lo que tenía que decirse se ha dicho, pero que podría seguir y seguir, ya que, como en nuestro mundo, este seguirá existiendo más allá de nosotros y los problemas que se resuelvan darán lugar a nuevos.
Hijos de los hombres es sin duda una película poderosa, que a mí parecer debería ser más mencionada y más tomada en cuenta. Para mí, no es solo excelente es importante.




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