Corría el año 2014 cuando nació el llamado monstersverse de Warner, teniendo como meta principal enfrentar a los gigantes de Japón y la Isla Calavera otra vez. Si bien la solemnidad y el respeto con que trataron a Godzilla desde el inicio demostraron que el lagarto era una fuerza del bien, con el tiempo se hizo necesario resolver la cuestión… ¿Quién ganaría en una pelea entre Godzilla y King Kong? El encargado de dar respuesta a esa pregunta fue el realizador Adam Wingard, quien lo hizo de una manera muy ingeniosa, y fue desdoblando la pregunta en dos: ¿Cuál de los dos titanes ganaría en una pelea cuerpo a cuerpo? VS ¿Quién de los dos ganaría en la película?
Porque desde un principio fue clara la diferencia de poder y fuerza: el pequeño gorila de la Isla Calavera jamás habría podido contra Rodan, Ghidorah o el monstruoso MUTO, rivales regulares del kaiju japonés. De hecho, hubo que hacer crecer mucho a Kong entre películas para que siquiera ambos monstruos estén a la “misma altura”.
En el primer round de colosos, hubo claros vencedores. En Godzilla VS Kong, Godzilla es rebajado a su nivel más animal y consigue derrotar a Kong en varios encuentros. Y Kong es más “humanizado”, con el fin de que se “gane” a la audiencia. Esta estrategia solo sirve a la película, ya que en todo el material anexo (novelizaciones, cómics, etc) se demuestra que Godzilla no era el villano, sino que respondía al orden superior de las cosas en la naturaleza; además de que confundió al gran simio con la presencia de MechaGodzilla, lo cual es otro tema. Porque sí, no se puede tener una pelea entre dos iconos amados por el público sin que ambos se unan contra un peligro mayor.
En la nueva entrega, Godzilla y Kong: el nuevo imperio, la audiencia sabe desde el principio que hay un enemigo común. El vendehumo Scar y su mascota vendehumo Shimu. No obstante, Wingard nuevamente vuelve a convertir a Godzilla en un animal violento capaz de aniquilar a cualquiera con tal de conseguir mas poder, y a Kong en un gigante melancólico en busca de afecto.
Otra vez es necesario el material adicional para entender que Godzilla necesitaba evolucionar para vencer a un enemigo mayor, y que los titanes que tuvo que aniquilar tambien eran amenazas para el mundo. Pero a la hora de la verdad, cuando una persona compra el boleto, su balde de snacks y se sienta en la comodidad de la butaca, quiere acción. Quiere buenos y malos. Narrativa simple y efectiva para llegar más rápido a las batallas. Y esto se tradujo muy bien en la taquilla de las dos últimas películas, así como también en la repercusión en redes sociales (decisiva esta última para asegurar la continuidad de franquicias o medir lo popular de las mismas).
Así que, a fin de cuentas, sí. A grandes rasgos, Godzilla puede servir como un villano y Kong como un héroe; pero esto es funcional a la rápida narrativa que estas películas necesitan. Y tampoco afecta a la impresión del público (Godzilla sigue teniendo millones de fans a lo largo del mundo, y este número va en aumento). Todo es en post de la experiencia del público. Porque el verdadero ganador que importa en la ecuación, es el público.


¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.