
Estrenada hace unos días, Amazon Prime decidió que tan solo a menos de seis años del crimen de la chica de Gualeguaychú, ya estaba todo dado para armar una película del caso. Lo cual en primeras instancias es apresurado, pero el espectador promedio pensaría en mirarla si no conoce el caso o si quizás conoce el caso y quiere interiorizarse más en el tema, pero la realidad es que NAHIR no cumple con nada.
Empezando por lo simple, en cuanto a lo técnico, es una película grabada con planos sencillos, vacíos y con una fotografía sosa, que no contagia ni la más mínima emoción, que justamente es lo que se intenta apelar en grandes películas o series de crímenes y asesinos seriales.
Pero más allá de esta cuestión, no podemos dejar pasar la falta de una buena banda sonora o aunque sea un sonido decente. De nuevo, este film, notorio de bajo presupuesto y una dirección sin sentimiento, no consigue una sola escena donde empaticemos con la situación o incluso con algún personaje, ni siquiera con la víctima, que en una película con más desarrollo tendríamos un poco más de contexto y entenderíamos el porqué de sus frases, dichos o incluso las cuestiones violentas que se muestran en el film y de nuevo, esto no sucede.

Si bien el caso está bien contado, nunca termina de sentirse como una historia. No hay un sentido empático hacia los personajes, que gracias a un guión que no ayuda en nada, hace a los actores semejantes a unas piedras. Incluso la actriz principal, Valentina Zenere, no logra reencarnar a Nahir, en la única escena donde la película de verdad recuerda el caso, es la escena policial de ella saliendo esposada, la única parte del film bien retratada con lo que fue en la vida real.
En conjunto con la mala fotografía y la mala forma de grabación, Nahir no logra crear la tensión o el nerviosismo que la dirección y producción de la película debería haber buscado, pero si desde el vamos el guión no tiene esa misma visión, es probable que pase lo que pasa en esta película, que simplemente te cuentan un cuento de cómo fue el caso y no mucho más.
De todas maneras, el film representa bien algo que en el caso real si sucedió y son las 3 versiones distintas de Nahir, obviamente, la primera es que ella asesinó a Fernando. La segunda fue que los disparos fueron sin querer y ella nunca tuvo intención de asesinarlo y la última y más actual, donde ella le echa la culpa al padre.

Quizás es, lo único que representa la película de manera correcta, las diferentes versiones del caso de Nahir Galarza que existen, pero otro problema principal es que la película está rodeada de tibieza, haciéndola quedar como una pobre víctima, lo cual claramente no es así. Y todo esto, probablemente sea producto del poco tiempo que tiene el caso, como decíamos al principio: no pasaron ni seis años del caso y ya le hicieron una película. Y por más que intente evitarlo, se hace difícil no sumar una opinión sobre estas cosas del cine, ya que me parece un grave error.
EL ESTADO DE LAS IDEAS ORIGINALES EN EL CINE
El cine está en un momento bastante crítico, hay una clara falta de ideas y de inspiración, lo que pone en una situación de desespero a toda la industria. Grandes productoras reviviendo historias que no deberían ser revividas, explotando universos a más no poder y sin sentido alguno o sacando películas de altos presupuestos que son fracasos durísimos en taquilla.
Y hay otra verdad incómoda, que es que el público también tiene un porcentaje de responsabilidad, ya que a la hora de elegir las películas no va directo al hueso de las películas de directores reconocidos o de culto, sino que elige la distensión. Obviamente no se lo puede hacer responsable de todo, pero esto provoca que los cines promuevan esas películas.
Todo esto englobado, provoca la desesperación en las productoras y las plataformas de streaming, que buscan la solución mágica con algún producto que les funcione o al menos intentar que funcione, justamente, Nahir encaja perfecto en esta posición.

Apostaron y salieron de una forma más que negativa, buscando promover películas de casos policiales más actuales, dejando atrás las clásicas adaptaciones de viejos casos como el del Clan Puccio o incluso al famoso asesino, Robledo Puch.
EL LUGAR QUE LE DAN A NAHIR NO ESTÁ BIEN.
Volviendo con la película, lo más triste y no menos importante de todo, es el lugar que le dan a Nahir Galarza y como la representan. Más allá de las justificaciones de la producción alegando que el film no es imparcial, esto claramente no es así, ya que el film intenta constantemente invertir el rol de la condenada y dejarla bien parada, cuando la realidad es que es la culpable.
Dejar bien parada a una delincuente, a la cual encima le pagaron por los derechos, de buenas a primeras no es una opción muy inteligente, más si la historia está basada en sus dichos, entrevistas e historias y no se tomó en cuenta ninguna versión que difiera un poco con lo que Nahir decía, es decir, no se tomó en cuenta en ningún momento la versión de los padres o allegados a la verdadera víctima real, que fue Fernando.
De esta manera, es seguro que se podría haber hecho una buena historia, mejor contada y por sobre toda las cosas, una historia verdaderamente objetiva, a pesar de que no se puede llegar a serlo al 100%. Pero darle a Nahir y a Fernando los lugares de víctima y victimario que ambos merecen y jugar un rol mucho más intenso en cuanto a las relaciones entre los familiares de la chica, que termina incriminando a su padre, siendo esta la versión más actual de todas las historias que Nahir Galarza contó en la justicia.
SOCIALMENTE GENERA DUDAS
Y hablando de justicia, esta película, genera un gran problema, porque no solo pone en duda toda la historia, los roles y las cosas que pasaron, sino que también pone en jaque (sin necesidad alguna) a la corte que da el veredicto del caso.
Por lo general, en estos casos tan controversiales y sociales, se supone que sus condenas deben tener un impacto social. Que la sociedad aprenda de estas cosas, para que no sucedan o (en el mejor de los casos) sucedan menos.
El tipo de películas como NAHIR, que como dijimos, es una película que tergiversa el rol de ella y la pone en un rol de víctima o “como que no fue tan culpable” reduce la credibilidad del caso y de la justicia.
Y eso, es lo más grave que tiene la película, a pesar de que técnicamente es vacía y es una clara apuesta, que tenía todos los números para salir mal.
Y de hecho, así fue, a día de hoy NAHIR tiene muy malas críticas y bajas puntuaciones en general, a pesar de que mucha gente habrá visto este film.
Sinceramente, no es recomendada. Técnicamente deja mucho que desear y de nuevo, ponen a Nahir Galarza, una asesina, en un lugar el cual sin lugar a dudas no merece, después de lo que hizo y de su condena.
Nahir
1/10



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