Sobre el film “Invasión" (Hugo Santiago, 1969)
Hace unos días se viralizó un debate en el mundo de “Film Twitter”: Un cinéfilo/crítico/influencer tiró así como si nada en un programa de radio que no le gustaba la película de culto Invasión. Hasta acá nada grave; no pasa nada si no te gusta “Invasión”, el problema fueron los argumentos esgrimidos: Que era lenta, muy literaria (?) e “Inconcebible para que la vea un espectador promedio”. ¿Y porque Agus Moreno gasta precioso tiempo y bits de esta página en hablar sobre esos dichos?: Porque lo único peor que un cinéfilo pedante es otro cinéfilo pedante.
Invasión es excepcional, pero “excepcional” en el uso concreto y directo de ese adjetivo: Una obra maestra adelantada a su época; cargada de calidad más allá del argumento de Borges y Bioy Casares o la música de Anibal Troilo que figuran en el poster. Es un thriller increíble sobre la ciudad “Aquilea”, sitiada por una amenaza externa que la va ahogando metro a metro. Cuenta con grandes armados de escenas icónicas a lo Coppola 3 años antes que El Padrino y una construcción de mundo al nivel de Chinatown de Roman Polanski 5 años antes de su estreno.
Hugo Santiago, su director, en un ejercicio constante de maestría, logra desarrollar el guion en la pantalla y fuera de ella haciendo uso del recurso narrativo del “fuera de campo” (sonidos y construcciones externas a lo que se “ve en pantalla” para generar esa sensación de invasión/vigilancia en toda la película). No puede ser un film “literario” si hace unas semanas se reconocía el mismo recurso como cine absoluto en la nominada al Oscar Zone of Interest de Jonathan Glazer.
El año pasado en la ciudad donde habito (Alta Gracia, Argentina) tuvimos la suerte de ver una versión de 35mm de Invasión en el Festival de Cine Monumental Sierras; una película “aburrida y lenta” llenó una de las salas de cine más grande del país a 900km de los famosos centros culturales ultra cinéfilos de Buenos Aires… quizás no era tan inconcebible para el gran público sino que nadie la vio porque era una película que estuvo perdida por décadas y no tuvo distribución más allá de su estreno en 1969 (ni en tv/vhs/dvd) a lo largo de los años porque la dictadura casi la logra eliminar.
Invasión es una de mis películas favoritas. Durante una secuencia unos personajes hacen un recorrido en auto por una ciudad serrana; rodean una laguna (Se llama “Tajamar”) y suben por la calle Sarmiento… era la ciudad de Alta Gracia.


La primera vez que lo vi pensé que lo estaba imaginando: El mismo recorrido que hago todos los días para ir a mi propia casa. Desesperado busqué información por todos lados para corroborar porque una de las “Mejores películas del cine argentino” tenía escenas filmadas en mi ciudad. No encontré nada (la versión que quedó no tiene créditos) porque como les dije mucha de la información sobre la película no sobrevivió a años de abandono e intentos de censura debido a sus “temáticas subversivas”.
Sacar conclusiones de si Invasión es lenta y aburrida o una obra maestra de culto no requiere estudios ni complejas palabrerías de críticos charlatanes como aquel que se viralizó o este que estás leyendo ahora… solo hace falta VERLA a través de ojos propios y no ajenos, y así desde las siguientes charlas que nacerán de esa acción vamos a lograr que nunca más desaparezca.


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