Antes de su derrumbe, por denuncias de abusos sexuales, Kevin Spacey era un actor de renombre, galardonado y que había construido grandes personajes. Todavía no había ganado un Oscar por “Belleza Americana” ni había consolidado a Netflix por su papel en “House of Cards”. Pero no es de él como villano en la vida real de quien hablaremos, sino de uno de sus personajes más recordados, un villano que ni siquiera necesitó un nombre: John Doe.
Para los norteamericanos e ingleses “John Doe” es lo que para nosotros es un “Juan Pérez”, alguien que no tiene identidad y que no sabemos su nombre. Tiene su variante de “Jane Doe” cuando se habla de una mujer y se ha utilizado en películas y series, pero nunca con el impacto del personaje de Spacey.
En la película “Seven” del año 1995, dirigida por David Fincher, y conocida en Latinoamérica como “Pecados Capitales”, el personaje irrumpe y nadie necesita saber de dónde viene, qué hace, qué lo motiva, su pasado o presente, a nadie le interesa nada más que la puesta en escena de cada uno de sus crímenes. Porque no solo es un psicópata que quiere matar en nombre de esos pecados (Gula, Soberbia, Avaricia, Pereza, Lujuria, Ira y Envidia), sino que además quiere rendirle un homenaje a cada una de esas faltas capitales y que, quienes mueren por haber cometido esos pecados, lo hagan de la manera más cercana a lo que muestra el infierno de la Divina Comedia.
“John Doe” no es un villano al que necesitemos analizar desde su motivación, porque durante la investigación de los dos policías, interpretados magistralmente por Brad Pitt y Morgan Freeman, nos queda en claro que es muy inteligente, pero no se detienen en si fue abusado, si es veterano de guerra o si sus padres no lo querían. “John Doe” es solo un loco quiere ver su obra maestra y macabra terminada. Y para ello debe hacer descender hasta el infierno a todos.
John Doe, a pesar de no tener identidad, tenía todo planeado desde antes de que sepamos de su existencia, cada parte de su plan es una pieza de un rompecabezas que va armándose a medida de que todos hacen lo que él quiere, sin que lo sepan.
“John Doe solo quiere ver arder el mundo", o ver arder a las personas que él señaló como el mundo. Los autores de cada uno de los pecados capitales y a él mismo.
Quizás no nos dimos cuenta y “John Doe”, que se deja atrapar como parte de su plan, que quiere que el héroe lo mate, que pone a prueba la integridad de las personas, que hace que elijan si alguien debe vivir o no y que, fundamentalmente, nadie sabe de dónde viene, incluso hasta ha borrado sus huellas digitales y no tiene etiquetas en su ropa, quizás “John Doe” nos hizo una broma a todos y sea todo un “Joker” (Guasón). Habrá que preguntarle al director Christopher Nolan, para saber cuál es su opinión.


¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.