Quentin Tarantino es reconocido por lograr personajes memorables, entre sus aún más memorables films, pero pocos se destacan tanto en todos los niveles como Hans Landa de Inglorious Basterds.
La interpretación que le dio Christoph Waltz fue impecable y supo darle el nivel justo de carisma y psicopatía a su personaje, fue la gran revelación de la mano de Tarantino para el cine y no cabe duda que es su mejor villano.
En cuanto al personaje en sí, nos revela la cara mas implacable y sofisticada del mal; encarnando a un oficial de la SS Nazi durante la segunda guerra mundial. Desde la primera escena en la granja de la familia francesa, nos da un panorama completo de cómo está pensado el personaje, un cruel y sumamente despiadado militar que parece no perder nada de vista, pero tampoco deja de lado su carisma que incluso llega a generar en el espectador, más de un momento cómico. Creo que esta combinación es la receta que lo hace tan único en la pantalla grande; por momentos uno llega a sentir la tensión de ser acechado por este cazador encarnando la tenacidad misma, parece imposible de engañar y su falta de bondad es solo superada por su inteligencia.
Es en este punto donde me gustaría recalcar dentro del marco de la película, lo bien logrado que quedó la representación del ideal de hombre de la época, particularmente en esa sociedad, algo de lo que no mucho se comenta pero que Tarantino logró plasmar indefectiblemente. La película logra sin duda alguna, transmitir el odio hacia Landa por las atrocidades de las cuales es responsable; pero la manera en la cuál suceden, y los dialogos sumamente ingeniosos que tiene, lo hacen un villano encantador e inolvidable, a esto también contribuye el hecho de que no se lo deshumaniza, a pesar de que a veces puede resultar tentador pensar que se está frente a una especie de terminator atemporal, pero al fin y al cabo nos encontramos con que Hans Landa tiene còdigos de honor, cumple su palabra y tiene empatìa y hasta cariño podrìa decirse hacia ciertas personas. El final de la pelicula es muy revelador sobre este punto, y nos plasma de forma aún más clara las diferencias con el personaje de Aldo, el jefe del equipo de soldados judíos que planea desbaratar el accionar de las fuerzas Nazi. La química entre estos dos personajes es sublime por la notable diferencia en el estilo de los mismos actores, Aldo es interpretado por Brad Pitt, que a diferencia de Landa se muestra mucho menos estructurado, relajado, y aunque el nivel de violencia expresado por ambos es bastante cercano, los diferencia al fin y al cabo el motivo.
Aquí hay que hacer otro paréntesis porque el final nos da la pauta, de que el villano es mucho más pragmático de lo que parece al principio, su tenacidad hacia la cacería de judíos parece finalmente no tener nada que ver con motivaciones personales ni odios viscerales, sino simplemente con seguir ordenes, ya que cuando ve la posibilidad de cambiar su rumbo y su futuro, no duda en hacer un arreglo, aun entregando en bandeja de plata al mismo Hitler y su compañía politica y militar; por lo que Landa termina constituyendose, como un personaje bastante complejo, imprevisible y a mi parecer muy dificil de encasillar. Por lo que sin duda quedará como uno los mejores villanos del cine en la historia.


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