Clint Eastwood no era un nene cuando consiguió el papel que lo catapultó a la fama en la serie de cowboys "Rawhide" de la cadena CBS, tenía 30 años. Durante gran parte de la década de 1950, el actor apenas si conseguía algunos pequeños papeles en películas de serie B (nadie los recuerda pero aparece uno de esos engendros maravillosos de Jack Arnold como "Revenge of the Creature" y "Tarántula", también iba sumando roles como “guest” en series de televisión como "Maverick" y "Death Valley Days". Inconforme con el estado de su carrera a su edad, Eastwood estaba ansioso por interpretar a un hombre adulto y capaz, un macho, Hollywood style.
Este momento coincidió con un cambio en la manera en que los cineastas abordaban el género del Western. Aunque expertos como John Ford, Howard Hawks, Anthony Mann y Budd Boetticher habían permitido cierta ambigüedad moral en sus películas, la gran mayoría de los westerns seguían siendo historias de buenos (cowboys) contra malos (casi siempre indios) que terminaban con la defensa de la ley y el orden. De hecho, el término "cabalgando hacia el atardecer" se acuñó para reflejar esos finales felices de estos filmes.
Pero cuando Estados Unidos entró en la década de 1960, las audiencias se habían cansado de esta fórmula rígida. Con el movimiento por los derechos civiles en pleno apogeo y la guerra de Vietnam expandiéndose, los espectadores comenzaron a cuestionar la narrativa triunfalista de la historia americana en general, y la conquista del Oeste en particular.
Así que cuando a Eastwood se le ofreció la oportunidad de hacer un western inusualmente violento y de bajo presupuesto en España con un director italiano desconocido, la aprovechó. Al hacerlo, transformó radicalmente el género y cambió su carrera para siempre.

El antihéroe
Sergio Leone comenzó su carrera como asistente del director Vittorio De Sica en el clásico del Neorrealismo italiano "Ladrón de bicicletas" (Ladri di biciclette, 1948) y se estableció como un asistente de dirección competente en los míticos estudios Cinecittà de Roma, donde se filmaron épicas de Hollywood como "Quo Vadis" y "Ben-Hur". Su primer largometraje, "El coloso de Rodas" (Il Colosso di Rodi, 1961), fue una imitación de bajo presupuesto de estas sagas del subgénero peplum, y tuvo suficiente éxito en taquilla para ganarse otra oportunidad detrás de la cámara. Eligió el western "Por un puñado de dólares" (Per un pugno di dollari, 1964) como su próximo proyecto.
Hay diferentes versiones sobre el desarrollo de "Por un puñado de dólares" (Per un pugno di dollari, 1964), y tal vez todas sean mentira, varias personas reclaman el crédito por haber tenido la idea original.
Todo debería resumirse en que un grupo de cineastas italianos (incluyendo a Leone) vieron "Yojimbo" de Akira Kurosawa, y pensaron que la historia de un samurái solitario manipulando a dos clanes despiadados que aterrorizaban a los ciudadanos de un pequeño pueblo para que se aniquilaran mutuamente, sería un western entretenido.
"Yojimbo" en sí mismo era una adaptación no oficial de la novela policial "Cosecha roja" de Dashiell Hammett de 1929, por lo que estos italianos la estaban viendo…
Todo lo que Leone necesitaba era una estrella estadounidense para que la película pudiera distribuirse en Estados Unidos. Inicialmente apuntó alto, cortejando a Henry Fonda y Charles Bronson; sin embargo, el primero era demasiado caro,y el segundo detesto el guion. Leone bajó sus expectativas considerablemente antes de conseguir a Eastwood. "En 'Rawhide', me cansé muchísimo de interpretar al típico bueno," dijo Eastwood. "El héroe que besa a las viejitas y perros y era amable con todos. Decidí que era hora de ser un antihéroe."
El Spaghetti Western
La interpretación de Eastwood del "Hombre sin Nombre" en fue un cambiazo respecto a los héroes del western que se habían hecho famosos como John Wayne, James Stewart y Gary Cooper. Wayne podría ser un mala onda lacónico, pero el personaje de Eastwood era un hombre de casi ninguna palabra. El pasado de su protagonista con barba de varios días es desconocido; es solo un tipo que lleva un poncho de mierda, mastica cigarros y, cuando llega el momento, supera en un duelo a cualquier cristiano que se le enfrente.
"Por un puñado de dólares" sentó las bases para el Spaghetti Western con sus primeros planos cerrados y la banda sonora con guitarras hermosas de Ennio Morricone.
"Por un puñado de dólares" fue un éxito en Europa tras su estreno en 1964, pero no se distribuiría en Estados Unidos hasta 1967 (debido a preocupaciones de que Kurosawa presentará una demanda). Para entonces, Eastwood y Leone habían completado las otras dos películas de la "trilogía del dólar", por lo que el fenómeno del Spaghetti Western ya estaba en su apogeo. A finales de año, las tres películas estaban en los cines y reventando la taquilla. Eastwood era un nuevo tipo de héroe del western, moralmente complejo, y él mismo iba más adelante a revisar y subvertir estos tropos durante décadas.

Eastwood después de Leone
Tras el éxito de la trilogía del dólar, Eastwood se convirtió en una estrella internacional y su carrera se diversificó. Comenzó a trabajar con directores reconocidos y también empezó a dirigir sus propias películas. Su visión como director a menudo reflejaba la complejidad moral y el tono oscuro que caracterizaba sus papeles en los Spaghetti Westerns. Películas como "Unforgiven" (1992), por la que ganó el Oscar a Mejor Director y Mejor Película, demostraron su capacidad para explorar la ambigüedad moral y la brutalidad de la violencia que las viejas películas idealizaban.
Eastwood también se aventuró en otros géneros, siempre llevando consigo la marca del antihéroe. En "Dirty Harry" (1971), interpretó a un detective de San Francisco con métodos cuestionables (un policía “facho”) y una visión cínica de la justicia. Eastwood siempre dijo ser Republicano (el partido conservador de Estados Unidos) pero en 2008 se afilió al Partido Libertario de ese país. O sea, digamos.
Este papel consolidó aún más su imagen como un hombre dispuesto a romper las reglas para lograr sus objetivos. La famosa línea "¿Te sientes con suerte, punk?" se convirtió en un símbolo de su estilo de actuar.
El impacto de Clint Eastwood y los Spaghetti Westerns de Sergio Leone se siente aún en el cine moderno. La representación del antihéroe se ha convertido en un elemento central en muchas películas y series de televisión. Personajes como Tony Soprano en "The Sopranos" y Walter White en "Breaking Bad" deben mucho a la evolución del héroe complejo y moralmente ambiguo que Eastwood popularizó.
Además, directores contemporáneos como Quentin Tarantino y Robert Rodriguez han citado los Spaghetti Westerns como una influencia absoluta en su trabajo. Tarantino, en particular, ha homenajeado a Leone y Eastwood en películas como "Django Unchained" (2012) y "The Hateful Eight" (2015), que capturan el estilo visual distintivo y la tensión moral de sus predecesores.
Clint Eastwood, ahora con 94 años, sigue siendo una figura activa en el cine, tanto delante como detrás de la cámara. Su última película, "Cry Macho" (2021), explora temas de redención y autoconocimiento, características que han marcado su carrera y que continúan resonando con el público. Eastwood ha demostrado una y otra vez que los antihéroes no solo pueden capturar la imaginación del público, sino también ofrecer una profunda introspección sobre la naturaleza humana y la moralidad.




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