
“Written on the wind” (1956).
Dirigida por Douglas Sirk, esta película es la quintaesencia del melodrama en el cine.
No solo porque este director supo realizar las mejores durante la década de 1950 sino que estableció la gran mayoría de las reglas de este subgénero dramático.
El drama de las relaciones humanas, el valor de la amistad, la familia, los celos e infidelidades, las miserias y frustraciones, triángulos amorosos (aunque Sirk los utilizó más como excusas que como hilos conductores de la narración), se conjugan en historias cuya efectividad radica en que no existen los finales felices "color de rosa" sino más bien las tragedias. En este aspecto el melodrama se diferencia de la telenovela o culebrón que sí busca finales "fueron felices y comieron perdices".
En esta peli veremos el drama de dos hermanos herederos de la fortuna de su padre, un magnate petrolero, los cuales por razones que no se dejan del todo claro (se insinúa un poco la muerte de su madre pero nada más) ahogan las penas de su existencia de niños ricos en vicios y comportamientos indecorosos. Como contraste está Mitch (Rock Hudson en una de sus mejores actuaciones), el amigo pobre de la infancia (todo un cliché del melodrama) que oficia de la voz de la conciencia de ambos.
Los hermanos son Kyle y Marylee Hadley (Dorothy Malone), ambos alcohólicos, él un playboy, ella una "comehombres" manipuladora que siempre se involucra con tipos de los bajos fondos.
Mitch, el cual trabaja como geólogo en la empresa, viaja a New York junto a Kyle y allí conocen a Lucy, una secretaria de las oficinas comerciales de la petrolera. Ella al principio ficha a Mitch pero Kyle como buen chico caprichoso la quiere para él. Mitch se hace a un costado pero lo ayuda en parte y los tres viajan a Miami en el avión privado de los Hadley.
Enredos en sí no hay muchos, vuelvo a aclarar que no es un culebrón, sí mucho diálogo reflexivo en donde cada personaje va a ir desnudando su alma ante el espectador mostrando su sufrimiento, sueños no correspondidos, grandes dudas y como suele suceder en todo melodrama una pesada carga de insatisfacción por la vida.
Porque de eso se trata "Written on the wind" y así es este tipo de pelis, mostrar lo trágico que resulta vivir cuando no se tienen las agallas suficientes como patear el tablero y siempre ceder ante la fuerza del destino.
Toda la realización es impecable, nada por criticar. El guion es una adaptación de una novela de 1946 la cual ficciona con algo de disimulo un hecho trágico alrededor de un heredero de Carolina del Norte. Ciertas licencias y alteraciones se tuvieron en cuenta en la adaptación para evitar posibles demandas. Como detalle puedo señalar que hasta la secuencia del viaje a Miami la calidad de la fotografía se percibe un tanto de calidad mediocre pero luego se despliega toda la estética Technicolor.
En resumen, un gran clásico imprescindible y un perfecto manual de cómo se debe realizar un buen melodrama.
Altamente recomendable.



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