Aviso: este análisis contiene spoilers (y de los buenos) de Hora de Aventura, están explicados en su contexto así que no hace falta ver la serie para entenderlos, pero si el lector tiene pensado verla y disfrutar todas sus sorpresas por primera vez, entonces puede dejar la lectura para más adelante ;)

Arte por Liz Bessler.
Hora de Aventura es una serie que tiene muchas cosas que la vuelven especial, ya sea su humor tan original, sus sutiles pero muy profundos mensajes que aparecen a través de situaciones que a primera vista parecen cómicas, o la presencia de ciertos temas que si uno les presta atención puede notar que aparecen muchas veces, pero en distintas formas y momentos a través de todo el show, y esto último es justamente sobre lo que les quiero hablar.
Con la información que los capítulos de la serie nos da a cuentagotas (pero que al mismo tiempo hacen que valga totalmente la pena estar atento a ella), podemos ver que hay ciertos hechos específicos que se repiten a través de toda la historia del universo dentro del show, estas cosas pasan una y otra vez como una especie de gran patrón cósmico donde todos están involucrados, y dichos sucesos van desde los más grandes hasta los más detallistas. Uno de ellos por ejemplo es que cada 1000 años cae a la tierra un cometa que con su terrible impacto trae grandes cambios al mundo, el que destruyó a los dinosaurios fue uno y a partir de éste siguieron cayendo otros, dando paso a distintas etapas de la historia. Y así como éste también hay muchos otros eventos de gran importancia que llegaron para marcar momentos clave y que transformaron todo por completo, y que volverán a ocurrir para cambiar el curso de la historia nuevamente.
Esto es algo que se nos cuenta muchas veces a través de diferentes situaciones y diálogos, tanto implícita como explícitamente. Por ejemplo en uno de los capítulos un personaje inmortal le pregunta a Marceline, una vampira de 1000 años de edad, “¿Qué es lo que notaste del mundo desde que estás en él hace cientos de años?”, a lo que ella responde “Que todo se repite una y otra vez. Nadie aprende nada porque nadie vive lo suficiente para ver el patrón.”. Esta idea es bastante interesante porque no solo es aplicable dentro de la historia de la serie, no hace falta ver muchos años hacia atrás para darnos cuenta que la historia de nuestro propio mundo se repite constantemente. Crisis, guerras, medidas desesperadas ante éstas, decisiones que no funcionaron en su momento y que ahora que el olvido las sepultó se las presenta como ideas nuevas que podrían funcionar...Pero a no desesperar, que el que todo se repita no significa que todo sea malo, así como la guerra puede ser una constante mundial, los tiempos de paz también, así como las crisis también lo es la prosperidad, y discrepando un poco con Marceline, yo personalmente no creo que este ciclo pase solo por el olvido, y tampoco que sea algo necesariamente malo siempre. Y la misma serie nos demuestra que puede haber un gran abanico de diferentes perspectivas sobre esto con el resto de sus tan queridos personajes, y qué mejor para comenzar que por nuestro gran dúo principal.
Una de las cosas más fuertes en el universo de Hora de Aventura es la amistad entre Finn el humano y Jake el perro, dos hermanastros que son mejores amigos y que se cuidan el uno al otro mientras disfrutan la vida teniendo grandes aventuras. Este lazo es tan poderoso que en un capítulo nos muestran que efectivamente es eterno, ya que el amor fraternal y de amistad que se tienen entre ellos proviene de muchas vidas anteriores en las que también estuvieron juntos, y precede a muchas otras futuras reencarnaciones en las que se volverán a encontrar.
Por ejemplo, unas de las encarnaciones anteriores que tuvieron fueron las de Shoko, una bandida aventurera que vivió hace cientos de años antes del tiempo de nuestros héroes, y su fiel compañero tigre; otra es la que existe 1000 años en el futuro en la que viven como Shermy el gato y Beth la princesa cachorro, que resultaron ser también dos héroes de la Tierra de Ooo (continente en el que pasa gran parte de los eventos de Hora de Aventura), con una dinámica muy similar a la que tenían Finn y Jake. Y así esta gran amistad vivió, vive y vivirá en muchas otras vidas en diferentes tiempos.
Es más, en Distant Lands (una mini serie que salió luego de que finalizara la serie original) hay todo un capítulo donde la trama se centra en un fallecido Finn, que luego de morir de muy avanzada edad, recorre la Tierra de los Muertos para buscar a Jake luego de extrañarlo toda su vida (ya que éste murió mucho antes que él) con la esperanza de reencarnar juntos para seguir reencontrándose y teniendo más aventuras en otras vidas por venir.

Fanart creado y publicado en Reddit por el usuario adeninephosphate, inspirado en las diferentes encarnaciones de Finn y Jake.
Y esta idea que se nos presenta en la serie de que de mucho de lo que vivimos se repitió y se repetirá no se detiene en estas situaciones, sino que a lo largo de muchas temporadas el tema aparecerá de diferentes formas, desde las más místicas a las más cotidianas y emocionales, y es que son bastantes los momentos en este dibujo animado donde se nos va a partir el corazón con personajes que se van, relaciones que terminan y etapas que se cierran. La pérdida también es una constante en la vida y esto se nos recuerda muchas veces con los duelos por los que pasan nuestros diferentes protagonistas, pero es en medio de estas crisis que siempre un rayo de luz se asoma y se nos muestra que por más aterrador que pueda parecer el cambio, siempre podemos quedarnos con el tierno mensaje de que al mismo tiempo todo se queda.
“Everything Stays” es una de las canciones más bellas de la serie y la primera vez fue cantada por la mamá de Marceline para tranquilizar a su hija cuando ésta era chica, ya que estaba asustada e inquieta porque decía que sus sueños eran “raros”. Pero justo antes de que su madre se la cante, primero le dice la siguiente frase: “Algo raro podría ser solo algo familiar visto desde un ángulo diferente.”.
A continuación la letra de la canción en su versión adaptada para el público de Latinoamérica:
Al jardín vayamos
Vas a encontrar algo
Donde lo dejaste, pero al revés
Y cuando lo encuentres
Ya descolorido
De abajo es más claro
Al voltear lo verás
Todo se queda donde lo dejaste
Todo está ahí, aunque cambiando
Siempre muy lento, cada momento
De sutiles maneras
Todo se queda
Everything Stays cantada en inglés en las dos versiones que se nos presentan en la serie.
Lo que hace aún más interesante esta hermosa descripción sobre la bella y contradictoria coexistencia entre la permanencia y el cambio, es que esta canción fue escrita por Rebecca Sugar, uno de los corazones detrás del show, basada en una experiencia propia de su infancia.
Rebbeca cuenta que cuando ella era chica olvidó un conejo de peluche, su juguete favorito, en su patio, y que se acordó de que lo dejó allí luego de que pasó mucho tiempo, y que cuando lo encontró estaba dado vuelta. Al recogerlo se dio cuenta de que el sol había desteñido su panza dándole un color pálido, pero que al mismo tiempo el resto del conejito seguía del mismo color. Ella cuenta que la experiencia de haber olvidado por tanto tiempo algo que solía importarle mucho, para después volver a encontrarlo y haberse dado cuenta que cambió, aún sin que ella estuviera presente, le hizo tomar consciencia por primera vez en la vida que todo está en constante cambio. Y comenta que el conejo no era ni peor ni mejor, sino simplemente diferente. Pero también que así como el color original del peluche se quedó en parte en él, también en nuestra vida, por más de que todo cambie y se mueva, todo se queda.
Es curioso como esta canción junto con la experiencia de Rebecca encajan tan perfectamente con muchos otros momentos del show, al punto de que yo mismo me sorprendí (justo cuando creía estar dándole las repasadas finales al análisis) al darme cuenta que otro capítulo de la serie cuenta esto mismo pero de una forma totalmente diferente.
Como se mencionó antes, el cambio puede asustar bastante, a todos nos da miedo llegadas algunas instancias, y Jake el perro no fue la excepción. Complementando la experiencia de Rebecca, hay un capítulo muy pero muy interesante que gira en torno a nuestro perro mágico favorito que, por motivos desconocidos para él, de repente comienza a cambiar involuntariamente el color y la forma de su cuerpo de una manera que nunca antes vimos. Se vuelve azul, contrastando con su icónico naranja, pero además su figura es muy distinta a todas las anteriores que tuvo alguna vez, que encima viene acompañada con un efecto bastante inusual, y es que son infinitas las veces en el show en que vemos a Jake usando su poder de elasticidad y de cambio de forma para después de un rato volver a su estado “predeterminado”, pero en esta situación lo que más nos sorprende es que no puede volver justamente a esa forma original, y esto es lo que más lo asusta.
A partir de allí lo vemos entrando en una gran crisis, porque además sus amigos y seres queridos no pueden evitar notar o mencionar este cambio, y ante esto Jake sólo niega más y más su situación, mientras que al mismo tiempo se siente como un total extraño hasta en los lugares más familiares. Sumado a este problema, se enteró de que su hermano Jermaine está pintando hace tiempo cuadros abstractos, y esto sólo hace crecer más su estado de incertidumbre con su entorno ya que, según él, “Jermaine nunca haría algo así porque siempre odió lo abstracto”. Es entonces cuando decide ir a la casa de su hermano para corroborarlo, y al llegar descubre que efectivamente Jermaine estaba probando este nuevo estilo al que parecía tan ajeno un tiempo atrás, haciendo que sólo entre más en pánico al sentir que todo con lo que estaba familiarizado está cambiando.
Pero es acá donde Jermaine lo reconforta y calma diciéndole: “No es como si mis nuevas pinturas borraran mis viejas pinturas, ambas son parte de mí.”. Y es así que Jake, luego de sentirse un poco más tranquilo con esta frase, decide ver más atentamente la obra de su hermano; y al observar los cuadros atentamente no puede evitar cautivarse por la belleza de su estilo abstracto y de sus formas etéreas, soltando así uno de los monólogos más memorables y humanos que se haya escuchado en una serie: “Las formas siempre están cambiando. Cambiar es su estado natural, como nosotros. Incluso si no estamos cambiando por fuera, estamos cambiando por dentro constantemente. Hay algunas cosas sobre mí que he estado ignorando durante mucho tiempo. Tengo miedo de esas cosas. Pero es parte de quién soy. Y mientras conozca la forma de mi alma, estaré bien.”. Y al terminar de decir esto, Jake nota como su color y su figura volvieron a su estado “original” cuando estaba distraído.
Aunque si algo nos enseñó este capítulo es que no hay un “estado original” al que volver, ya que el cambio es nuestra naturaleza, pero que aún así al mismo tiempo, como aprendimos también con Everything Stays, podemos quedarnos tranquilos con que lo esencial siempre se va a quedar con nosotros, aún cuando se sienta como algo extraño.

Jake en su nueva forma, rodeado de los cuadros de Jarmaine en el episodio “Abstract”.
Como se mencionó antes, en las historias de nuestros personajes son muchos los momentos de duelo y crisis causados a partir de la pérdida de algo valioso, pero siempre vienen acompañados con una enseñanza que les hace saber que todo va a estar bien, y que las cosas podrían ser incluso mejores que antes. Y donde encontramos otra de las más bellas y únicas de estas enseñanzas es en el capítulo final de la serie, donde de vuelta Jake, con otro de sus momentos más humanos en el que cualquier espectador se puede sentir reflejado, nos deja otra vez un mensaje que vale recordar tantas veces como uno pueda, cerrando así el show (y de paso este análisis) con broche de oro.
En este último episodio de duración especial, Golb, un demonio indestructible de fuerzas apocalípticas que personifica al caos, es invocado y transportado por accidente a la Tierra de Ooo, donde comienza a liberar criaturas imbatibles para poner fin a aquel mundo, y a lo largo del tercer acto vemos a todos los personajes intentando con todas sus fuerzas detener a estos monstruos, pero todo parece inútil ante el poder omnipotente del demonio. Y en medio de este caos, Jake se decide a pelear a solas contra uno de ellos, pero el monstruo termina dirigiéndose hacia la colina en la que se encuentra la Casa del Árbol (el tan querido lugar donde él y Finn vivieron casi toda su vida), destruyendo el hogar de nuestros héroes por completo. Al presenciar esto Jake entra inmediatamente en otra crisis al ver que el lugar que sentía más seguro en el mundo ahora se encuentra destruido, y usa su poder de elasticidad para hacerse muy chiquito y buscar un poco de familiaridad recostándose sobre el reloj de la casa con el dibujo de él y Finn (como en el fanart al comienzo de este análisis). Pero BMO, el tierno robot-niño del que Jake y Finn son tutores, lo encuentra, y al verlo de esta forma le dice dulcemente que es su turno de ser el “padre”. Es así que lo toma en sus brazos y le canta una canción para tranquilizarlo, que incluso resulta ser la debilidad de los monstruos y de Golb mismo, y que por supuesto hace sentir mucho mejor a nuestro querido Jake, haciéndole saber que todo va a estar bien.
Dicha canción tiene la siguiente letra (si se la traduce directamente de su versión original):
El tiempo es una ilusión
Que ayuda a que las cosas tengan sentido
Por lo que siempre estamos viviendo en el tiempo presente
Parece imperdonable cuando algo bueno termina
Pero tú y yo siempre volveremos a ese entonces
Tú y yo siempre volveremos a ese entonces
Tú y yo siempre volveremos a ese entonces
Tú y yo siempre volveremos a ese entonces
Cantando: sucederá, sucede, sucedió
Sucederá, sucede, sucedió
Y sucederá una y otra vez
Porque tú y yo siempre volveremos a ese entonces
Si hubiera una increíble
Fuerza fuera del tiempo
Para llevarnos de vuelta a donde estábamos
Y colgar cada momento como
Cuadros en la pared
Dentro de mil millones de pequeños marcos
Para que lo viéramos todo, todo, todo
Parecería algo como
Sucederá, sucede, sucedió
Sucederá, sucede, sucedió
Y sucederá una y otra vez
Porque tú y yo siempre volveremos a ese entonces
Porque tú y yo siempre volveremos a ese entonces
Porque tú y yo siempre volveremos a ese entonces
Por eso
Tú y yo siempre seremos los mejores amigos
Time Adventure en su versión original en inglés.
La canción nos incita a pensar que tal vez las cosas no tienen porque tener un final definitivo, y que aunque puede que se vea imperdonable cuando algo bueno parece terminar, siempre podemos volver a ese entonces. Esto nos invita a ver el tiempo no de una forma lineal, como se nos enseñó toda la vida, sino de una forma circular y cíclica, donde los momentos de nuestra vida y los de las demás sucederán, suceden y sucedieron al mismo tiempo, una y otra vez.
Creo que hay muchas razones para creer que el tiempo también puede ser de esta forma, creo que las cosas buenas de un momento o de una relación, por más que hayan “terminado”, aún traspasan el tiempo y contagian a otros momentos y otras relaciones. Y de alguna manera en todo lo que hacemos, aquello que parece haber pasado, sigue pasando solamente que de distintas formas, como hace alusión también la canción anterior de Marceline, donde se nos dice que “Todo está ahí, aunque cambiando”.
Otro concepto que la canción de BMO expresa (desde mi punto de vista) es una de las tantas formas que pueden tomar las cosas para perdurar: los sentimientos. Y es que puede pasar mucho tiempo luego de haber terminado algo que sentimos importante, pero aún así cuando recordemos esos eventos vamos a poder seguir sintiéndonos como si estuvieran pasando ahora mismo, teniéndolos enfrente y casi como si solamente tuviéramos que estirar la mano para poder tocarlos, dotando así de inmortalidad a esos momentos que más nos tocaron el corazón. Y creo que también la letra nos invita a apreciar eso mismo: los recuerdos; no verlos como una forma de que las cosas sigan doliendo porque ahora son diferentes, sino como un regalo, como un modo de que aquellas cosas que de verdad importan puedan ser revividas las veces que queramos. Esos momentos siempre van a estar dentro nuestro, y por esto mismo a la vez van a poder florecer en otras acciones donde eso que sucedió un tiempo atrás, pueda seguir pasando por siempre.
Y es muy probable que surja el pensamiento de que recordar no es vivir, con el argumento de que esas memorias “ya pasaron” y por lo tanto ahora no son “reales”, pero ante esto me gustaría invitar a reflexionar haciendo énfasis en dos cosas: la primera es observar que “recordar” viene del latín recordaris, que significa “volver a pasar por el corazón”, frase que creo que creo que perfectamente podría formar parte de la letra de alguna canción de Hora de Aventura de como las que vimos antes. Y la segunda es otra frase dicha por el mismo BMO, en un capítulo donde por un corto período de tiempo éste vive una vida feliz dentro un mundo virtual, y ante la situación Finn le comenta que aquel mundo que tanto quiere no es real, a lo que nuestro robot con corazón de niño responde: “¿Qué es real? Tus ojos piensan que el cielo es azul, pero eso son sólo rayos de sol que se separan en nuestra atmósfera. El cielo es negro.”. Personalmente yo creo que el cielo puede ser tanto azul como negro, o incluso ambas cosas. Creo que Hora de Aventura en cada uno de sus capítulos nos invita a pensar que las cosas no tienen por qué ser sólo de una manera, que el tiempo no tiene por qué ser lineal e irrepetible, que los momentos no tienen porqué terminar, y que podemos elegir que lo que sucedió…suceda y siga sucediendo.


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