En la primera parte de este artículo tratamos como la serie ofrece una narrativa única que desafía las convenciones tradicionales, como la presentación de personajes, y busca generar una comprensión crítica del tiempo contemporáneo. Octavio, el narrador, introduce a los personajes de manera directa y rápida, lo que resalta el enfoque innovador de la serie. El protagonista, Peter, interpretado por Jason Segel, se ve inmerso en un juego de realidad alternativa que explora diferentes niveles de realidad y establece un vínculo con otros personajes, incluyendo a Simone. La serie se distingue por su dirección de arte y su capacidad para crear una interactividad narrativa con el espectador, culminando en un final que redefine la relación entre el consumo y la producción de contenido en las series web.

En La Pantalla Global Gilles Lipovetsky y Jean Serroy examinan cómo es la cultura mediática en esta era hipermoderna, destacando la influencia del cine, la televisión y la globalización en la vida contemporánea. Los autores plantean preguntas y reflexiones sobre cómo esta cultura mediática está moldeando la sociedad actual y cómo las personas se relacionan con las imágenes y las narrativas en la pantalla en un mundo cada vez más conectado y orientado hacia el consumo mediático. En uno de sus temas más importantes mencionan como es el impacto en la identidad y la subjetividad. Argumentan que la exposición constante a imágenes y narrativas puede influir en la forma en que las personas se ven a sí mismas y se relacionan con los demás. Por su parte y siguiendo con esta construcción del ser contemporáneo, Boris Groys, explora una variedad de temas relacionados con la cultura contemporánea, la identidad, el arte y la tecnología, y en el ensayo "La obligación del diseño de sí” en el libro Volverse público: las transformaciones del arte en el ágora contemporánea, trata particularmente la autorrepresentación y el diseño de uno mismo. Este autor se adentra en la noción de que en la sociedad contemporánea las personas tienen una "obligación de diseño de sí". Esto significa que estamos en un planeta que tiene como característica constante la transformación y la posibilidad de autorrepresentación en línea, las personas deben diseñar sus propias identidades y narrativas de vida. Esta reflexión nos lleva directamente a que la identidad individual se ha convertido en una forma de expresión artística y creativa. A través de la autorrepresentación en redes sociales y otras plataformas en línea, las personas pueden diseñar y presentar versiones específicas de sí mismas al mundo. ¿Pero cómo es que se han apropiado de estas retóricas? En DFE vemos constantemente esta construcción de la identidad en base a lo interactivo. Todos los personajes están cansados de las vidas que llevan, piensan que no hay nada glamoroso, o que de verdad tenga sentido. Recorrer Filadelfia de noche en busca de lo inesperado ayuda a los personajes a descubrir, o al menos, probar una nueva forma de pensarse.
Remix del remix
Amazon y AMC son streaming, no es menor el hecho de que estas empresas trabajen con las nuevas tecnologías. Saben todo sobre nuestro comportamiento, conocen todos nuestros gustos y disgustos y abogan por traernos lo que queremos. Sandro Cassetti destaca cómo las plataformas de streaming han revolucionado el consumo de contenido y el conocimiento de las audiencias. Utilizan algoritmos avanzados para recopilar y analizar datos sobre los hábitos de visualización, permitiendo recomendaciones personalizadas y mejorando la experiencia del usuario. Este conocimiento ha cambiado el consumo de contenido, ofreciendo acceso inmediato a una vasta biblioteca y fomentando el fenómeno del "binge-watching".
Las plataformas de streaming han transformado el consumo de contenido y el conocimiento de las audiencias mediante el uso de algoritmos avanzados que recopilan y analizan datos sobre los hábitos de visualización de los usuarios. Esto incluye detalles sobre qué contenido se ve, cuándo se ve, durante cuánto tiempo, y con qué frecuencia se pausa o repite. Gracias a estos datos, las plataformas pueden ofrecer recomendaciones altamente personalizadas, mejorando la experiencia del usuario y aumentando el tiempo de uso.
El acceso inmediato a una vasta biblioteca de series, películas y documentales ha cambiado radicalmente el consumo de contenido, en contraste con el modelo tradicional de televisión donde los espectadores debían esperar horarios específicos. Además, la posibilidad de ver episodios consecutivos sin interrupción ha dado lugar al fenómeno del "binge-watching", lo cual ha influido en la producción y distribución de series, enfocándose en narrativas que mantengan al espectador enganchado por largas horas.
Las plataformas también han facilitado la producción y distribución de contenido más diverso, dirigido a nichos específicos, abriendo oportunidades para producciones que quizás no habrían tenido cabida en la televisión tradicional. Este enfoque permite llegar a audiencias globales con intereses específicos desde el primer día de lanzamiento. La flexibilidad de las plataformas de streaming ha permitido la experimentación con nuevos formatos y estilos narrativos, dando a los creadores más libertad para desarrollar historias sin las restricciones típicas de la televisión convencional. Las producciones ahora tienen un alcance global, cambiando las estrategias de marketing y distribución, ya que los contenidos pueden lanzarse simultáneamente en múltiples países. La interacción directa con los usuarios a través de datos y comentarios permite a las plataformas ajustar rápidamente sus estrategias de contenido, incluyendo la renovación o cancelación de series basándose en métricas de visualización precisas.
Quizás, no hay mucho que separe a los personajes de DFE o de cualquier relato contemporaneo, que realizan acciones previstas en la praxis de un guion, con las personas que esperan que una influencer astróloga les diga lo que les depara su signo. Tal vez tampoco hay tanta distancia de esa previsión con el hecho de que las plataformas de streaming predigan y dictaminen lo que nos gusta, sin necesidad de pensar lo que realmente es de nuestro interés. Agamben, en este sentido, estaría de acuerdo en pensar en que la sorpresa puede actuar como un estímulo para la reflexión y el pensamiento crítico. Cuando algo sorprendente ocurre, el individuo se ve obligado a cuestionar sus suposiciones y creencias previas. Es esto en lo que la contemporaneidad se caracteriza, por la falta de reflexión y la repetición automática de gestos y acciones. ¿La sorpresa puede interrumpir este automatismo y provocar una reevaluación de la situación?
Los personajes de DFE, al vivir la propuesta de este juego, se sienten vivos, pero se sabe que podrían haberlo hecho igual, sin que nadie les dijera a donde mirar o a donde ir. Está muy bien que Netflix, a través de ese complejo algoritmo, recomiende que es lo mejor para cada uno. O IG con sus reel y miles y miles de formas de ver contenido. Dejar que algo que ni siquiera entedemos bien qué es nos diga sin chistar que debemos mirar, probablemente esté bueno, pero seguro, la insatifacción va a existir. Probablemente se explique o tenga un paralelo con el shock que describía Baudalaire, no somos concientes de todo lo que pasa detrás y sentimos que algo falta. Quizás lo que falte es eso que Peter hace cuando modifica las playlist de la gente en Spotify, con una canción que quizás jamás entraría en ellas, generando un disfrute en todos, una conexión con aquello de lo desconocido, tan amigo de la humanidad, una contradicción, la sobrevalorada sorpresa que nos hace vivir un mundo sin spoilers.



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