Imagina tener el control de tu vida, del mundo y del universo al alcance de un click, poder regresar a tu pasado sin afectarlo en el proceso, poder adelantar peleas de pareja, golpear a tu jefe maltratador sin que se de cuenta de ello y hasta obtener un ascenso sin siquiera esforzarte. Todo esto es posible en Click, perdiendo el control.
Esta comedia romántica querida por muchos y a su vez odiada por muchos más, es el perfecto ejemplo de situaciones del día a día que se vuelven absurdas e irreales, esta película es la fantasía de cualquiera convertida realidad, el hecho de tener un control universal para lograr hacer prácticamente lo que nos plazca estoy segura de que es algo que pasado por la imaginación de todos alguna vez en la vida, el contraste perfecto del film es que nos muestra como en verdad no todo es color de rosa.
Una de las cosas que hace maravillosa esta película es lo relatable que se vuelve, típica familia tradicional, una vida monótona donde estas tan cansado que lo mejor es buscar la manera fácil y rápida de vivir, a pesar de que se da de manera inconsciente para Michael, nuestro protagonista, le cae como anillo al dedo. Algo que destaco mucho de ella es que a pesar que cumple con el típico formato cansón de las películas de
Adam Sandler, el cual básicamente es: Un hombre inmaduro que se casa con la mujer de su sueños, la cual es ridículamente sexy, tienen hijos y viven lo que para él es la realidad soñada mientras pasan las cosas mas sin sentido y graciosas que podrás ver un sábado a la noche por TNT.
Esta por primera vez nos hace decir “Esto es algo que en su posición yo haría” y nos muestra un verdadero desarrollo de personaje, más allá del hecho de que el tiempo pasa sin que Michael este realmente consiente de hecho, mas allá de que se haya perdido la vida de sus hijos, el divorcio con su esposa y el buen sabor de boca que te deja un ascenso bien ganado, vemos como él va creciendo y se va haciendo consciente de tus actos, tanto del pasado antes de obtener el control, como del presente todos los errores que cometió por estar en piloto automático.
Primero lo vemos feliz, como si el control fuera la mayor bendición que ha llegado a su vida, pero luego se deja llevar y se da cuenta de que lo arruinó todo cuando vive un año entero sin realmente vivirlo, por supuesto se arrepiente pero no es suficiente, ya es demasiado tarde para ello, ya no solo su vida está en piloto automático si no también el control, que se dio cuenta de sus preferencias y adelantará todos aquellos momentos que Michael llegó a adelantar, logrando así que pasen 10 años y hasta el matrimonio de su hijo sin que él lo supiera.
Siento que además de ser una película bastante tranquila, muy lejos de ser mamona y que hasta puede considerarse muy mala y ni siquiera destacar dentro de la cinematografía de Adam Sandler, nos deja un mensaje muy lindo y mucho que pensar luego de verla y no, no es buscar al loquito de la tienda departamental de tu ciudad y ver si tiene un control universal escondido en alguna parte. Nos enseña a vivir, tan fácil como eso, disfrutar de nuestra realidad y de las personas que nos rodean, nos enseña a valorar cada minuto que estamos vivos, por mas monótono y tedioso que pueda ser una ducha o una discusión con tu esposa, es tu vida y nadie va a estar ahí para vivirla mas que tú mismo.
Nos muestra que no es necesario tener un control universal para vivir en automático y sentir como pasa el tiempo sin que estemos presentes, es por esto siento que encaja perfectamente en la categoría “Tan malas que son buenas” no es destacable como para ser considerada un “clásico” ni tampoco tan mediocre como para ser olvidada.


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