“Oh, mi Dios. He regresado. Estoy en casa. Todo este tiempo, lo estuve. Realmente, lo hicimos finalmente. ¡Locos, maniaticos! ¡Lo arruinaron! ¡Ah, malditos sean! ¡¡¡Dios los maldiga a todos, vayanse al infierno!!!”
Como ya es costumbre, al inicio de mis escritos, colocamos una frase o linea que marca la pelicula referenciada.
En esta ocasion, nos hemos trasladado hasta la version de 1968 Planet of The Apes (El Planeta de Los Simios), donde obtenemos unos de los finales mas inesperados (sino el que mas) de la historia cinematografica.
La trama inicia con el coronel George Taylor (interpretado, nada mas y nada menos por Charlton Heston) quien junto a su tripulacion, logran descender forzosamente en una planeta desconocido, parecido a La Tierra, con agua, vegetacion y clima habitable. Poco tiempo dura la alegria de Taylor y su tripulacion al descubrir un grupo de seres humanos que huyen en una persecusion, a la que se unen, corriendo sin saber a qué o a quien (es) le tienen tanto temor.
Taylor pronto se entera que el planeta está dominado por una “Civilizacion” avanzada, de simios que pueden hablar, leer, etc. Durante la persecucion, los demas miembros de la tripulacion son asesinados, junto a otros de los perseguidos. Taylor recibe una herida en su garganta, lo que le impide poder articular palabra alguna.
Taylor, hecho prisionero, junto a otros humanos, es trasladado hasta la ciudad principal de los simios, donde es curado y atendido a cargo de los doctores Zira y Cornelius, bajo la autoridad del doctor Zaius, lider politico y legislador de la poblacion. Al sanar sus heridas, Taylor logra recobrar la voz, lo que sorprende y, al mismo tiempo, asusta a sus protectores, pues saben que si se descubre que puede hablar, significaria su condena a muerte.
El coronel Taylor, como creemos en todo el transcurso de la pelicula, no es un simple prisionero de los Simios, sino, alguien que viajaba miles de años en el futuro, tal vez en busca de nuevos suelos a colonizar o experimentar (recuerden que han viajado hasta los años 3000's).
Finalmente, es descubierto por el doctor Zaius, a quien le exige explicacion de lo que ha sucedido, quienes son, de donde vienen, etc.
El doctor Zaius, en tono burlon e irónico le dice: “Tienes razon, siempre he sabido sobre el hombre. Por la evidencia que poseo, creo que su sabiduria va de la mano con su idiotez. Sus emociones dominan su cerebro. Debe ser una criatura inclinada a la guerra, que pelea con todo a su alrededor, incluso con él mismo.”
Luego de este dialogo, el doctor Zaius decide llevarle a una "Zona Prohibida", lugar de interes para los lideres simios, donde el coronel Taylor, ademas de reconocer la “Estatua de la Libertad”, al verla destruida, tambien descubre un refugio, resguardado por alguos sobrevivientes (en estado mutante) de la destruccion masiva ocurrida, por lo que intuye que, no solo ha estado en La Tierra todo ese tiempo sino, que la propia humanidad es quien le ha destruido, casi extinguiendo su propia especie.
Las lineas que inician este articulo se dictan, precisamente, al final de la pelicula, por un Taylor frustrado, confundido y perplejo, pues hasta ese momento no teniamos descifrado qué habia sucedido en realidad, ni con nuestro planeta, ni con los Simios.
1968 Planet of The Apes nos da uno de los finales mas inesperados y excitantes que pudieramos ver en la pantalla grande, dejando boquiabiertos a quienes, por un momento, pensamos en un cataclismo de caracter extra-terrestre o alienigena.
Un clasico probado. Y una de las mejores de esta serie.




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