Llegás a casa después de un día interminable, te sacás el calzado y te tirás en la cama. Por fin, un poco de paz. Prendés la tele y te metés de lleno en una película o serie. Sin darte cuenta, esa historia que estás viendo empieza a meterse en tu cabeza, y aunque pensás que es solo entretenimiento, puede que termine afectando cómo ves la vida. La pregunta es: ¿Somos realmente conscientes del impacto que tienen las cosas que consumimos?
Es fácil subestimarlo, ¿no? Mirás una película sobre alguien que deja todo atrás para ser libre, y salís con ganas de hacer lo mismo, de romper con la rutina, de buscar algo más. O por ahí te enganchás con una serie donde los personajes están de fiesta todas las noches, y de repente te encontrás queriendo imitar ese estilo de vida. Y aunque no estamos hablando de grandes epifanías que te cambian la vida en un instante, lo que vemos nos va moldeando, poquito a poquito, en la forma en que pensamos y actuamos.

El cine y las series tienen una forma poderosa de llegar a nosotros. No solo porque nos distraen un rato, sino porque las historias que nos cuentan se quedan con nosotros, a veces de maneras que ni siquiera notamos. Te ponés a pensar: "¿Por qué no puedo vivir como en esa película? ¿Por qué mi vida no es tan emocionante como en esa serie?" Y aunque esas preguntas no te persigan todos los días, la semillita está plantada. Lo que consumimos nos pone en la cabeza expectativas sobre lo que la vida debería ser, y eso puede jugar en contra cuando la realidad no está a la altura de esas fantasías.
El problema es que las películas y series, por más entretenidas que sean, no son la vida real. Nos venden una idea de lo que significa ser feliz, exitoso, libre, o lo que sea, pero esa idea no siempre encaja con lo que realmente podemos o queremos ser. La clave está en reconocerlo. No se trata de dejar de ver películas o series, sino de entender que lo que vemos no tiene que dictar lo que somos. Es una cuestión de tomar lo que nos sirve y dejar lo que no.
Por ejemplo, una película sobre un personaje que deja todo para irse a viajar por el mundo puede inspirarte a salir de tu zona de confort, a buscar nuevas experiencias, pero eso no significa que debas hacerlo exactamente como en la película. Es posible que te sientas motivado a hacer algo distinto, pero eso no significa que tenés que dejar todo atrás. Tal vez solo necesites hacer pequeños cambios en tu vida diaria para sentirte más libre, más vivo. La cuestión es que vos decidís qué tomás de esas historias y cómo las aplicás a tu vida.
El problema viene cuando empezamos a comparar nuestra vida real con las versiones idealizadas que vemos en la pantalla. Eso puede generar una sensación de insatisfacción constante, como si siempre faltara algo para que nuestra vida sea tan emocionante o perfecta como en las pelis. Pero la verdad es que la vida real es complicada, y eso está bien. No tiene que ser perfecta, solo tiene que ser vivida de la mejor manera posible, con lo que tenés y con lo que sos.
Ahí es donde entra la importancia de estar presentes. Disfrutar el momento, no solo pensar en lo que podríamos estar haciendo o en lo que nos falta para ser felices. Las peliculas y series pueden motivarnos a vivir el presente, pero también pueden llenarnos de expectativas irreales sobre el futuro. La clave está en encontrar un equilibrio, en aprender a disfrutar del aquí y ahora sin estar constantemente pensando en lo que podríamos ser o hacer si nuestras vidas fueran como las de los personajes que admiramos.
Así que la próxima vez que te enganches con una película o serie, está bueno preguntarte: ¿Qué me está dejando esta historia? ¿Me está motivando a vivir mejor el presente, a ser más feliz con lo que tengo, o solo me está llenando la cabeza con ideas que nunca voy a alcanzar? Mirar cine y series puede ser una buena forma de escapar un rato, pero no dejes que lo que ves dicte cómo vivís tu vida. La verdadera magia está en disfrutar del momento, en encontrar la felicidad en lo que ya tenés, y en saber que, al final del día, tu vida no tiene que ser como una película para ser increíble.



¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.