Me emociona ya poder ir manejando al trabajo, ojalá me emocionara igual mi empleo, trabajo en una pizzería con gente genial y divertida, pero no estamos en the ofiice, me siento igual que un auto en primera, siento que estoy donde tengo que estar en esté momento de mi vida, soy estudiante acabo de terminar la universidad estudie comunicación y obvio que no tengo algún empleo fijo de lo que estudie.
Cuando era bastante pequeño cada que me preguntaban que quería ser de grande contestaba: “El Hombre Araña” hasta este momento no soy el vecino arácnido, pero bueno después tuve otros sueños, me encantaría hacer cine o ser escritor, pero ahora les voy a contar como es un día laboral mío actualmente.

Me levanto a hacer un poco de ejercicio, vuelo a casa me ducho para después ir a mi trabajo, en las mañanas atiendo en una pizzería, lavo, levanto cortinas y estoy listo para atender al comensal. Más avanzado el día saldrán pizzas a domicilio, pizza que debo llevar yo porque no hemos encontrado algún repartidor.
Recorro el pueblo en la moto llevando pizzas a diestra y siniestras, termino asoleado cansado y si dios quiere sin ninguna pizza que me regresen, hago cuentas y a las cuatro de la tarde estoy libre de pizzería, al menos que el patrón necesite algo más de mi, que si suele pasar porque “México”.
De ahí llego a comer a la tranquilidad de mi hogar si es que alguien me dejo comida o si de plano hicieron comida, ahí es cuando tengo un poco de tiempo de óseo, si no es que tengo algún pendiente que entregar, algo que editar o algo por el estilo, dedico tiempo a ver series o películas.
Ya más avanzada la noche agarro mi cámara y tomo fotografías de diferentes eventos, dependiendo de lo que fui contratado, termino mi trabajo y me voy a dormir.
Creo que la mayoría de los lectores tal vez ya se dieron cuenta de por donde va estar historia tan aburrida que acabo de escribir de mi día a día, cuando era pequeño soñaba con trepar paredes y lanzar telarañas por las muñecas, pero si lo pienso bien ahora de adulto o bueno un adolescente de 22 años , soy el maldito Peter Parker.
Reparto pizzas, tomo fotografías mal pagadas y la güera de la que estoy enamorado obvio no me hace caso, pero esto es el maldito mundo real mi escapatoria no puede ser ponerme el traje como lo hace Spider-Man, la mayoría de nosotros escapamos por medio de la fantasía o la imaginación, mucho de esto viene con los libros o la televisión y para ser más específicos del mundo Marvel con los comics o con las películas, antes era de nerds leer estas cosas aunque eran muy conocidas un nicho era lo que hacia que sobresalieran estos mundos ahora es cool saber de supe héroes e ir a ver los estrenos algo que antes era ñoño he infantil.

Ahora cayendo de nuevo al tema Spider-Man ahora si todos queremos ser el, existen cientos de referencias en la cultura popular de ser el hombre araña o creerse el, ya es bien visto pero cuando yo lo decía de niño era visto raro y apestado, ahora ya no me da pena decir que quiero ser el hombre araña, ahora me da pena decir que necesito algo de el valor que tiene Peter Parker.
Necesito su valor para levantarse de los problemas y darles cara, necesito su bondad para siempre hacer lo correcto, su fortaleza para siempre tener tiempo para sus amigos, familia y trabajo, ocupo su coraje para salir de la casa de su familia he irse a vivir solo, donde apenas y tiene para un cuarto comida y dos trajes.

De niño siempre quise los poderes del hombre araña pero ahora ya de grande quiero parecerme cada día mas a Peter Parker.


¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.