Si hay un director que cada vez que está por estrenar una película, me llena de expectativas es Giórgos Lanthimos.
Recuerdo la primera vez que vi “Canino” (2009) y sentir que me estaba licuando el cerebro. Son esas producciones que intensifican la experiencia del Cine como Lenguaje, es una historia con sus propias reglas y la forma progresiva en la que entrás al mundo que construye es perfecta. Arranca la película y una tiene la sensación de “¡Qué carajos estoy viendo!” y poco a poco vamos descubriendo que todo cobra un sentido con una coherencia impecable, resignificando cada elemento. Ese juego en el que nos vamos metiendo y decodificando, nos recuerda que somos un público activo, nos sentimos parte de un “convivio”. Este director tiene la capacidad de construir un Universo propio en cada obra; con sus reglas, su lenguaje estético y tono de actuación específico. Con sólo tomar tres ejemplos de su filmografía como “Canino”, “La Favorita” o “Poor Things", podemos entender que hay tres tipos de búsquedas muy claras y diferentes.
Uno de los elementos en común que podemos encontrar en todas sus producciones es que se corre de ciertos límites morales, generando polémica y controversia, invitando a ciertos debates, cuestionando mandatos.
Luego de esta introducción al mundo Giórgos Lanthimos, vamos a hablar de su última película: “Kinds of Kindness” protagonizada por Emma Stone, Jesse Plemons, Willem Dafoe, Margaret Qualley, Hong Chau, Joe Alwyn, Mamoudou Athie y Hunter Schafer.
Es un tríptico con tres historias distintas, interpretadas por el mismo elenco con algunos indicios que nos dan a entender que podrían estar situadas en el mismo Universo.
Una de las características que vamos a encontrar en todas las historias son los vínculos poliamorosos. En la primera, vemos un trío de gente rica donde parecería ser que todes responden a la autoridad del personaje de Willen Dafoe. Es decir, marcan una relación donde existen jerarquías y cierta relación de dependencia en lo que deben hacer para rendirle amor a él, incluso matar a una persona. Vamos a ver personajes obsesionados, perdiendo cierta identidad y voluntad propia, arriesgando sus vidas y corriendo sus límites morales para conservar un vínculo amoroso. Podríamos decir que es una relación tóxica con abuso de poder, manipulación y Giórgos Lanthimos, lleva al extremo la psicopatía de los personajes, ¿hasta qué punto puede llegar una persona para hacer una prueba de “Amor”? “How deep is your love?” de los Bee Gees canta el personaje de Margaret Qualley a sus parejas.
Otra de las características que se repite en las historias es la idea de personalidades gemelas o cuerpos duplicados. En el segundo relato vamos a seguir al personaje de Jesse Plemons que comienza a sospechar que su esposa ha sido reemplazada por una mujer con su mismo cuerpo luego de un accidente que la mantiene desaparecida en una isla por un tiempo. La idea de reemplazar a una persona con otra o que podemos dejar de ser aquellas que éramos es algo que se pondrá en juego en este episodio. Y una vez más, ponernos a prueba por amor. En esta historia ellos buscan en el otro alguien que parecería no existir más. Incluso esa sensación de ser estafadxs por otrx. En una relación creemos que conocemos a nuestra pareja, “que lo hemos visto todo” y sin embargo, podemos cambiar, transformarnos y eso mismo puede generar una idea de engaño. Y también, los vínculos Poliamorosos se presentan como una constante naturalizada. La pareja protagonista se reune con otra con quienes comparten una relación sexo afectiva.
En el tercer relato aparece una pareja de hermanas gemelas interpretadas por Margaret Qualley y una de ellas, tiene poderes de sanación y resucitar personas. En esta historia directamente nos meteremos en una Secta donde el líder de la misma tiene relaciones sexuales con toda la Comunidad y las mismas son controladas para que no puedan estar con otras personas, de así hacerlo, estarían “contaminadas” y deben ser expulsadas de la misma. Cada miembro de la Aldea son sus súbditos, tienen el cerebro bastante lavado y le rinden culto al Líder interpretado por Willem Dafoe.
Claramente el poder y las relaciones es un tema que atraviesa todos los relatos y la visión de Yorgos Lanthimos parecería ser un tanto pesimista. Siempre hay alguien va a perder y otrx que ejercerá poder desmedido sobre el otrx. La horizontalidad no existe en estos relatos, siempre hay un alfa dominante y un sumiso, una víctima. ¿Acaso el director cuestiona que aún en la práctica del “Amor Libre” estamos atrapados en la perversión y el amor siempre se corrompe? Los personajes son guiados por una idea fantástica de encontrar ciertas respuestas mágicas, responder a gurúes y rendirle culto a alguien.
En contrapartida aparece la figura del perro, un animal noble para nuestra cultura que no espera nada a cambio, que mantiene fidelidad, “el mejor amigo del hombre”.
“Papá, anoche tuve un sueño.
Estaba tirada en la playa
donde me hallaron.
No recuerdo qué tenía puesto...
pero parecía que hubiera estado años allí.
Y tú estabas allí.
Daniel estaba allí. Estábamos todos.
Lo curioso es que la vida
en ese lugar no era como aquí.
Tardé unos días en darme cuenta,
pero ese lugar se regía por otras reglas.
Mandaban los perros.
Las personas eran animales
y los animales, personas.
Confieso que los perros
nos trataban bastante bien.
Nos daban comida...
Nos vendaban
las heridas luego de lamerlas...
y nunca nos mordían...
aunque intentáramos lastimarlos.
Y cada mañana,
nos daban chocolate para comer.
Porque los perros
no deben comer chocolate.
El cordero, mi comida favorita...
era un manjar raro,
y los perros se lo quedaban para ellos.
Los primeros días no quería comer...
y esperaba las sobras del cordero,
pero siempre alguien las comía antes...
y al final solo comía chocolate,
porque había mucho.
No me gustaba mucho...
pero era mejor que pasar hambre...
y a partir de ahí,
comí chocolate a diario.
Y llegué a esta conclusión.
Es mejor comer algo...
que haya siempre cuando tienes hambre...
que depender de algo que se agota
temprano cada mañana.
Y me refiero a todas las mañanas.
Daniel no es perfecto,
pero siempre me apoyó.”
(Fragmento del segundo relato "R.M.F. is Flying" interpretado por Emma Stone).
Ese sueño parecería sintetizar la idea de una construcción de un “mundo invertido” que hasta podríamos aplicarlo a una lectura de toda la filmografía de Yorgos Lanthimos. Una vez más se repite la forma del Universo con sus propias reglas. En este caso, los perros actúan como humanos y las personas como animales. Y en cierto punto, la idea de resignación a conformarnos y quedarnos en un lugar de comodidad a intentar transformarnos, entregarnos al vértigo que puede dar la soledad. Nuestro alimento depende de un otro, aunque incluso aquello que nos da no nos guste y solo queda resignarnos a la costumbre. Es curiosa la elección del chocolate como alimento que no pueden comer los perros y que tampoco sea del agrado de la protagonista, como algo que socialmente podría ser codiciado para una mayoría.
En lo personal me gustó mucho ver los elementos y guiños que se repetían en los tres relatos y que “el señor misterioso” que había que asesinar sea una pieza fundamental de la historia. La ausencia del agua convocando a ciertos futuros cercanos post apocalípticos y la relación con lo líquido desde lo más carnal hasta un sentido metafórico como aquello que se escabulle. Entre nosotros, mientras escribo, voy resignificando elementos, profundizando y me están dando unas ganas tremendas de ver de nuevo la película… así que yendoooo…



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