Los directores Guillermo del Toro, Andy Muschietti y Juan José Campanella, el animador stop-motion de RoboCop, Willow o Star Wars, Phil Tippett, la famosa actriz húngara Zita Szeleczky, La máquina del tiempo y la misma Argentina tienen algo en común: George Pal.
El director de la icónica película de viajes en el tiempo inspirada en la novela de H. G. Welles, productor de La guerra de los mundos y pionero en técnicas de stop motion tiene una curiosa y poco conocida historia que lo conecta con nuestro país, y Ramiro San Honorio se encargó de reconstruirla en forma de documental.

George Pal: Un marciano de Hollywood en Argentina es a la vez un retrato de la vida, una muestra de la importancia cultural del director húngaro radicado en Estados Unidos y una exploración de un costado algo ignoto. Mediante mucho trabajo de edición, una polifonía de voces hiladas por la locución de Andy Muschietti, se reivindica y valoriza toda una vida y una obra.
“Se gestó el documental de forma muy independiente, muy a pulmón. Un diferencial que tiene es la capacidad de hacer cosas independientemente de la distancia, de la cuestión técnica. Es una remada a pulmón con estos gigantes y con el más gigante que es George Pal”, afirma el director.

Todo comenzó cuando él iba al colegio secundario con su mejor amigo, Hernán. Este le había comentado que tenía un tío abuelo que era un director húngaro. Cuando se enteró de quién era se quedó fascinado. Él ya ubicaba el nombre por las películas que veía los sábados por la tarde. Y más fascinado estuvo cuando el padre del amigo le mostró una carpeta con gráficas y afiches, la cual había pertenecido a Pal.
Años más tarde, ya durante la pandemia, el amigo lo llamó: su tía abuela iba a vender la casa y estaba realizando una limpieza de las cosas que había allí. El amigo vivía ya en Suiza y apenas llegó a Argentina se tomaron un remis y fueron a ver las cosas. “Había todo material de George Pal: una valija llena de cámara de fotos, trípodes, una cámara de filmar del año 30, papeles, guiones; otra valija que contenía cartas, escritos y fotogramas y después una valija donde había ropa”, afirma Ramiro San Honorio.

Le mandó las fotos de lo que había allí al productor Axel Kuschevatzky y de inmediato le respondió: “¿Qué haces con esas cosas? ¿De dónde sacaste eso? Con todo ese material tenés que hacer un documental”.
Ya con esa idea, en plena pandemia, se puso a investigar y fue convocando a todo un equipo para llevar a cabo el proyecto. Lo que al principio iba a ser un corto se convirtió en un largometraje, y lo que comenzó siendo un pequeño proyecto hecho durante la cuarentena involucró a Andy Muschietti, Campanella, Guillermo del Toro y al mítico animador de Hollywood, Phil Tippett, quien lo conoció en persona a George Pal. A todas estas voces, se le suman las de reconocidos investigadores y divulgadores de cine como las de Fernando Martín Peña, Darío Lavia o Ayi Turzi.

Aparte, la obra tiene un apartado hacia la actriz compatriota del director, Zita Szeleczky, que vivió un tiempo en Argentina y que llegó a actuar en películas junto a Tita Merello. Una pista dejada en sus valijas podría llegar a sugerir una conexión entre ambos artistas, tal vez se cruzaron en alguna producción.
El documental se encarga de homenajear de forma sentida al creador de La máquina del tiempo y de Tom Thumb, y a su vez mostrar aquel lazo que lo unía a Argentina mediante los otros familiares húngaros que en vez de emigrar a Estados Unidos como él, vinieron a este país. Esto también es recreado con escenas que tienen a Germán Baudino interpretando a un George Pal caminando por las calles de Buenos Aires. Es un testimonio que explora las referencias en la cultura pop que dejó y a su vez el amor que le profesan todos los involucrados a un hombre que influenció toda la ciencia ficción moderna: Steven Spielberg, Stanley Kubrick o M. Night Shyamalan, entre muchos más..

“La máquina del tiempo le ganó al tiempo. Y con el documental quise hacer esto mismo, ganarle al tiempo. Por otro lado, también, como dice Darío Lavia, es para pelear contra el olvido, sobre todo cuando hay estos genios, estos maestros. El stop motion que se ve hoy en día existe gracias a mecanismos que inventó George Pal. Nosotros miramos estas pelis gracias a las técnicas que hizo este genio”, concluye Ramiro San Honorio.
Nota por Alex Dan Leibovich | Periodista | Redactor en Clarín, Peliplat y Erramundos.
Publicado el 18 de septiembre del 2024, 3.13 PM | UTC-GMT -3.
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