Chris Pratt es un actor que hace que se me aflojen las rodillas… Me enamoró en la película “Pasajeros” con sus miradas, sonrisa y personalidad; y me dejó extasiada con las miradas de amor que le dirigía a Jennifer Lawrence. Además, esa dualidad de su angustia vs. enamoramiento antes y después de estar con ella, es cautivadora.
Pues bien, si bien no soy fan de las películas de Marvel, la que sí me atrapó y vi casi toda la saga fue “Guardianes de la galaxia”. ¿Adivinás por qué? Sí, por Chris. Aquí, su personaje se caracteriza por ser un hombre aparentemente fuerte e independiente; pero a la vez se lo nota por momentos vulnerable ante la chica que le gusta, romántico y divertido. Esta dualidad, nuevamente, hace que se me caigan las medias, por ser discreta. Sin mencionar que físicamente es un bombón… demasiado hermoso.
Sin embargo, hay una película en la que interpretó a un personaje que me cayó muy mal. En “Guerra de novias” él es el novio de Anne Hathaway, y ahí, más que amarlo, lo odié. Hace poco entendí por qué sus actitudes me fastidiaron tanto: eran parecidas a las que tuvo conmigo un hombre importante de mi pasado. El perfil del personaje era de un tipo odioso que simulaba ser el marido ideal, pero que a lo largo de la película, su pareja va notando la falta de respeto que demuestra ante sus emociones, que no la quería a ella, sino a la mujer que era cuando la había conocido. 
Y me hizo acordar mucho, viéndola después de unos años, a esta persona que particularmente me ha herido muchísimo. De hecho, pude notar, al comparar estos filmes, que los personajes que ha desempeñado Chris pratt podrían ser sin miedo a exagerar, una representación fiel de mi ex marido, ya que en estos dos personajes suyos muy distintos he encontrado su luz y su sombra.
Ahora, la pregunta que inevitablemente me hice luego de este análisis fue: ¿acaso, después de tantos años, no habré superado aún a mi ex?
Para sacarme la duda de esta terrible conclusión, volví a ver “Pasajeros” mirando a Chris desde otro punto de vista: o sea recordando su papel en la película “Guerra de novias”. ¿Pueden creer que ya no me sentí tan deleitada por él? Es más, sentí que sus facciones ya no me parecían tan perfectas, dejé de confiar en sus miradas de afecto y hasta me dio pena la protagonista, ya que me vi reflejada en ella: su confianza en él, su entrega… me recordaron mis propios sentimientos y al verla abrazada a ese hombre, me vi a mí misma embelesada con un amor que podría convertirse en su verdugo.
Mi reflexión final es que tal vez las parejas que perduran son las que logran amigarse con cada una de las capas de oscuridad que van descubriendo de su compañero/a, así como también con las de luz que no conocían, y que comprenden poco a poco que no existe un amor ideal; o que, si lo hay, este se encuentra debajo de esas capas que van cayendo tras el correr de los años juntos.
¿Y vos? ¿qué sentiste al leerme?


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