En el articulo de hoy, abordaré ambas películas que nos ha entregado su director, Todd Phillips, sobre uno de los villanos más emblemáticos en la historia de los comics y del cine, El Joker, dándole desde su construcción un más que atractivo pantallazo a la hora de confeccionar a la persona detrás del personaje.
Dividiré este escrito entre ambos largometrajes por separado y recién arribando a las conclusiones de su secuela, podré brindar mi punto de vista de este conjunto cinematográfico.
Joker (2019).

De la mente de su director, Todd Phillips, nace esta interesantísima película que sobrevuela los alrededores de uno de los villanos más icónicos en la historia del cine, El Guasón, eterna contraparte de Batman, en el que esta vez a modo particular, se le intenta dar un pasado por el que darle existencia como villano e intentando separarlo de la unión que lo abarca con el superhéroe, vinculo inevitable sino hasta su mismísimo final.
Un largometraje del que pueden surgir varias preguntas y de las que probablemente pocas de ellas puedan ser respondidas con certeza al término de su análisis, empezando por un interrogante ineludible, ¿Esto podría tener éxito si no llevase como titular "Joker"? Probablemente no, a pesar de que fuese su mismo contenido, creo que el nombre de por si es lo que nos impulsa a adentrarnos en ella, tomando como objetividad de su desarrollo que bien se podría tomar solo como excusa para profundizar en los temas que pretende el director.
Phillips agarra a un personaje convertido en un paciente psiquiátrico para llevarlo hasta sus límites como tal, generando sobre su base, conflictos propios de la sociedad como lo son la diferencia de clases, la enorme falta de oportunidades entre ellas, y aprovecha el tiempo para lanzar una crítica mordaz a la industria del entretenimiento, y en como esta crea sus "monstruos" de pasatiempos, en personajes que tienen fecha de caducidad, siendo rápidamente descartados cuando ya no les sirve, todo en complicidad de la sociedad.


Impacta lo categórico que es puesto en práctica la violencia que emana en cada uno de sus rincones la rigurosa exclusión social a la que está expuesto Arthur (Joaquín Phoenix), convirtiendo en violencia el mismo relato más de la brutalidad que podría expresarse en pantalla, en una trama que a cada minuto que pasa, emerge más y más marginación y rechazo al punto de impregnar la escena de anarquismo y caos total.
En su apartado audiovisual expresa la máxima desolación y depresión posible, con una banda sonora a cargo de Hildur Guðnadóttir, que va acompañando en cada intervención en el descenso y caída libre de nuestro protagonista tanto social como psicológicamente, una paleta de colores que expresa de igual manera en cada uno de sus colores mucha aflicción y pesimismo.
Si bien ya mencionamos que a este Guasón se lo intenta alejar lo máximo posible de su contracara, le fue imposible al cineasta pasar por alto a Batman, y lo hace de una forma muy bonita, no solo mostrando su némesis en todos los sentidos, siendo que uno es un adulto pobre y el otro un niño millonario, sino que le da pie a la creación de la leyenda "Batman", con muchísima altura.


Si hablamos estrictamente de su personaje, Joaquín Phoenix no la tuvo nada fácil, quienes se han puesto en la piel de El Guasón, hay figuras de la talla de César Romero, Jack Nicholson, Heath Ledger y Jared Leto, todos ellos, dejando un personaje histórico en sus respectivos proyectos, y Phoenix no es la excepción, compenetrándose y haciendo suyo toda esa construcción de manera totalmente sólida.
Joker nació para ser polémica y dividir, hablando de su puesta en escena es casi alevosa en su similitud con películas de Martin Scorsese, especialmente Taxi Driver y El Rey de la comedia, creando pasajes que parecieran calcados tal cual, el detallazo de esto, es la participación de Robert De Niro en los tres largometrajes, dejando asentado a modo personal que la obra de Phillips por lo que fue cosechando a lo largo del tiempo y en lo que fue convirtiéndose culturalmente, se ganó su propio nombre a mucha honra.
Para muchos, busca romantizar las enfermedades mentales, para otros, entre los que me incluyo, la utiliza para dejar en evidencia una vez más esa grieta tan profunda en lo social y que resulta siempre cada vez más abierta, generando violencia y desidia a su alrededor.
Calificación: 8.5
Joker: Folie à Deux (2024).

Partimos de la base que Joker Folie à Deux es secuela de "Joker" del año 2019, la misma primera parte, una obra de grados casi maestros de la mano de Todd Phillips, un director del que nada se esperaba y sorprendió a propios y extraños entregando tal calidad cinematográfica destacando que ese fue al menos a gusto personal, el último GRAN año para el cine de acuerdo a su enorme contenido y competencia artística, llegó a poseer 11 nominaciones a los premios Oscar, ganando 2 de ellas a mejor actor y banda sonora.
Phoenix allí componiendo uno de los personajes más complejos de su carrera y hasta quizás, el más destacado, valiéndole el mencionado Oscar, además del Globo de Oro, BAFTA, SAG y Critics Choice Awards solo como premios individuales sin mencionar los que ganó la propia película, pero como esta no es una reseña dedicada a "Joker", pasamos directamente a su secuela, que al decir verdad, sonaba difícil siquiera tratar de igualar tamaña producción que había quedado en el camino, (no lo digo yo, lo dicen los premios que ganó y las criticas).
Allí, surge el primer gran inconveniente, lo innecesario que era una secuela, funcionando la película de 2019 como un solitario film que empezaba y terminaba ahí con un broche de oro y redonda por donde se la mire, pero en una industria donde manda el dinero, no manda el capitán del barco... El mismo director Todd Phillips quien ya era el primer oponente a que se realizara una segunda entrega. ¿puede que sea este un factor que aclarezca el porque salió mal Folie à Deux? será objeto de análisis al final ese detalle.


La realización se puso en marcha e inmediatamente se supo que esta se basaría sobre el género "musical" y "judicial", dejando en la idealización de lado toda la visceralidad que había mostrado su antecesora desde la complejidad como historia y construcción de su personaje, elegido nuevamente Phoenix y el agregado de la cantante Lady Gaga para personificar a Lady Gaga, esto aumentaba considerablemente sus posibilidades de musical, cuestión que dicho género es el que empieza a dividir al público ganado en 2019, siendo el mismo un componente que por lo general no gusta en el grueso de los espectadores.
Los problemas continuaron a medida que empezaron a realizarse las presentaciones y las declaraciones de sus protagonistas hundían cada vez más un barco que ya andaba a la deriva en el mar, con declaraciones de lo más desafortunadas intentando aclarar lo que oscurecía cada vez más, en esas frases dejando declaraciones de sus puntos de vista de porque Joker no era un musical, y cada palabra que salían de sus bocas, era una definición una mejor que la otra acerca de que era el género musical, evidenciando la bajada de línea para "tapar" dicho elemento que desde ya era bastante observado de reojo por el espectador.
Las críticas en los festivales en los que se presentó no pintaban bien, y el suceso finalmente se hizo realidad con las primeras críticas de los espectadores que llegaban desde el otro lado del mundo, un musical que ni siquiera funciona como tal, ciertamente mencionado género sirve para impulsar y generar contenido sobre la trama, aquí se canta porque si, sin necesidad alguna y al por mayor, ni siquiera las elecciones de canciones combinan de acuerdo a lo que va aconteciendo, y mezclando ese género se le suma el roce con una película judicial, que dicho sea de paso, un judicial igual de innecesario, sin carisma, sin alma y que no entrega absolutamente nada de contenido y que rápidamente dicho paso va aburriendo a medida que avanza.


Un Joaquin Phoenix rarísimo, demasiado lejos de la versión que supo conseguir cuanto premio se le pusiera por delante en el 2019, desganado, sobreactuado e incomodo durante todo el desarrollo con todas las facetas de su personaje, además de dejar completamente de lado la crudeza social e introspectiva que anteriormente se construía alrededor suyo, la única que se ve que disfrutaba y se sentía cómoda es Lady Gaga, pero que más da... si estamos presenciando un concierto suyo en pantalla grande y con una entrada que nos habrán cobrado un poco más de 6 mil pesos, ¿y de su actuación? bien gracias.
Una película con rupturas insufribles, contextos desafortunados y juegos temporales inciertos y descontextualizados en los que nunca podemos hacer pie sobre en que recorrido lineal estamos y que su único interés es cantar, y cantar, y cantar... con una totalidad como producto que desde el minuto 1, saben que no competirán tan ambiciosamente en la temporada de premios, y que siendo un fracaso, quizás arrastre en esa oleada los sueños de Lady Gaga de siquiera ser nominada a la categoría de Mejor Actriz en los premios Oscar.
Esto termina simplemente calificándola de innecesaria, definición de la que se desprende una pregunta... ¿Todd Phillips realizó esta entrega con total desgana debido a su sospecha (certera) de que no podría igualar su propia gran obra y a la ferviente insistencia de Warner? Pregunta que desde luego, nunca tendrá respuesta, durante el desarrollo de Folie à Deux se escucha insistentemente una frase reiterativa: "Arthur, ¿Cuándo nos contarás otro chiste? que más bien suena a: "Todd ¿Cuándo realizarás una secuela?
Y así les fue...
Calificación: 4.5
Conclusiones: Joker 2 es el fracaso que milagrosamente no fue Joker, su primera película, una obra que debía iniciar y cerrar con broche de oro ahí, tal concepto, me trae con facilidad a la mente la frase que da titulo a este articulo y que le corresponde al personaje de Harvey Dent en la película Batman el caballero de la noche: “Mueres siendo un héroe, o vives lo suficiente para convertirte en villano”.




¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.