Rigoberto Castañeda regresa con un relato de terror que toma lugar en un hospital embrujado.
El director de"KM 31: Kilómetro 31" vuelve a las andadas ¿Y qué mejor que estrenar su nueva obra que durante el marco del Festival Internacional de Cine de Morelia? Que parece que cada vez más abraza al género de terror entre su distinguida selección, en 2022 con “Huesera” y este año con “Párvulos: Hijos del Apocalipsis” y “Turno Nocturno”.
La trama nos lleva a los pasillos oscuros de un hospital, dónde deambula el fantasma de una enfermera conocida como "La planchada", famosa por su aspecto impecable. Mientras los pacientes creen que ella está ahí para ayudarlos, las enfermeras y doctores conocen la verdad: deben seguir sus reglas al pie de la letra. “Que nada se te olvide. No te distraigas. No te relaciones con el personal. No te duermas nunca”. Rebeca (Paulina Gaitán), una nueva enfermera en periodo de prueba, no solo debe demostrar su valía ante sus superiores, sino también enfrentarse a esta misteriosa y temida entidad
Empezando por lo bueno:
El tratamiento técnico:
La película es una reminiscencia a los inicios del director, principalmente su obra más recordada que es Kilómetro 31, dotando a la cinta de una dirección original, dinámica y que en todo modo te mantiene en alerta como a su protagonista. He visto a pocos directores de cine comercial mexicano lograr imprimir un sello distintivo en su obra y Castañeda es uno de ellos. Los primeros dos tramos de la cinta son un deleite visual y el sonido resulta muy puntual e inmersivo.
Hay un esfuerzo notable por construir toda la atmósfera del lugar para empaparte de este hospital ficticio que a cualquier mexicano le resultará familiar independientemente de su proveniencia. Sobre todo para los trabajadores de la salud o quienes tengan nociones de ella, probablemente les recuerde a aquellas noches de guardia que llegaban a resultar inquietantes y eternas.
Las actuaciones principales:
No tengo más que elogios para el elenco principal. Todos los personajes resultan ser de lo más entrañables y carismáticos a su manera. Mención honorífica para Patricia Espíndola que como siempre, entrega todo de sí, esta vez como una jefa de enfermeras que sirve como la voz de la razón para la protagonista y adopta una actitud material hacia ella que provoca una dinámica muy memorable.
El segundo es Tony Dalton, que como uno de los villanos logra imponer de una manera fenomenal con el tiempo en pantalla que tiene y te vende una amenaza terrenal en contraste con la presencia fantasmal de la cinta. Llegas a odiar a su personaje genuinamente y eso habla mucho de su impecable actuación que destaca por encima de muchos otros aspectos.
Finalmente, el platillo principal de esta cinta es Paulina Gaitán, quien da todo de sí por un papel si no fuera porque no he logrado ver nada más de su filmografía, diría que es la interpretación de su vida (por el momento). La protagonista, María Rebeca (que solamente pide que la llamen Rebeca por razones que descubriremos más adelante) comienza como una persona tibia, firme y determinada. Está atravesando un duelo de años, la pérdida de su padre, que era médico la lleva casi que por azares del destino al tenebroso Hospital Juárez, mítico por su antigüedad y por haber vivido horrores de la historia mexicana como La Guerra Cristera. En sus pasillos se murmura una leyenda muy conocida del folklore mexicano moderno: "La Planchada", que aterroriza a todo aquel que se atreva a poner un pie en dicho hospital, especialmente a las enfermeras, a quienes acecha por las noches siempre que no cumplan con tres principales reglas en el recinto: No te distraigas. No te relaciones con el personal. No te duermas nunca. Es así como Rebeca se enfrentará a la presencia maligna no solo de un ente fantasmal, sino también de un oscuro pasado que la lleva atormentando por años.
Ahora bien, ninguna película es perfecta y esta no será la excepción (aunque realmente me hubiera gustado). Vamos con los aspectos negativos de Turno Nocturno:
Las actuaciones secundarias:
Pareciera que la producción se esforzó en segregar al elenco principal del secundario en un elenco brillante y uno que poco se esfuerza por dar credibilidad. Aunado a una escritura que se nota floja en muchos momentos (profundizaremos más adelante), no ayuda el hecho de que ciertos personajes se sientan exagerados, incluso caricaturescos diría yo. Que si bien, no tendría porqué afectar a la experiencia, es cierto que algunos sí llegan a ser tan marcados que te hacen pensar si acaso estaban intentando parodiar al género, contando con el típico policía desubicado, un jefe intolerable y los típicos bullies que fastidian a la protagonista porque sí.
Un guion que pudo dar para más:
Créanme, esto me duele más a mí que a ustedes porque en serio quería que la película me gustara mucho. Empieza de una forma magnífica, nos introduce a los personajes y al microcosmos de este hospital a un buen ritmo y dejándole al espectador en claro las reglas que la película seguirá. Tenemos a la aparente villana que es La Planchada y hace apariciones esporádicas que mantienen el misterio al rededor de ella.
Habiendo llegado a mitad de la película, algunos personajes comienzan a subir la intensidad de su performance, como Tony Dalton pasando de ser un seductor/manipulador frío a caer directamente en el arquetipo de abusador psicópata. La villana comienza a aparecer de forma más constante hasta que se hace presente en totalidad y Dios mío, qué diseño tan más cutre, tenía sentido que viéramos si silueta y solamente algunas partes de ella para mantener la incógnita, pero cuando aparece y la vemos hablar o simplemente gritar es como si se tratase de un zombi de Halloween maquillado de la forma más floja posible. Típico fantasma de cine mexicano con piel gris y pupilentes verdes (que lamentablemente era lo que más debía destacar y terminó por ser de lo peor en la cinta).
La Música:
Por alguna razón durante los créditos iniciales, no podía dejar de pensar que la música con sintetizador que los acompañaba sonaba de lo más genérico posible. Mi preocupación se terminó confirmando a lo largo de la cinta, pues la banda sonora es decepcionante y suena como la música de la biblioteca gratuita de YouTube, especialmente en varios momentos de horror, no podría haber sonado más ridícula. Aunque no toda la música en la cinta es terrible, ya que hay momentos donde sí es muy puntual y encaja bien, nos encontramos con otros momentos donde uno que otro track suena incluso como música de comercial para television. Si la intención de la música es que sonase como un cortometraje estudiantil, entonces dieron en el clavo.
La Edición:
Aquí haré un pequeño paréntesis y es que en conjunto con la dirección, la edición estaba haciendo un trabajo interesante durante el primer tramo de la película, sin embargo, conforme va pasando se empiezan a notar algunas decisiones que parecen haberse tomado sobre la marcha: muchos cortes en escenas clave, transiciones que estropean a veces el ritmo de la cinta y efectos de cámara lenta en postproducción que lucen fatales. Cabe destacar que incluso había momentos en los que faltaban diálogos, pues los subtítulos en inglés indicaban uno que otro pero no se escuchaba por ningún lado (puede que lo que haya visto sea un corte previo, pero si se trata de la versión final deja mucho que desear para una producción de Sony Pictures).
Cómo veredicto final:
"Turno Nocturno" brilla con una propuesta original y con el inconfundible estilo de Rigoberto Castañeda que evoca al cine de terror mexicano de principio de los 2000. La dirección y puesta en escena destacan mayormente en los dos primeros actos, creando una atmósfera atrapante. La protagonista ofrece una actuación sólida como Scream Queen y creíble enfermera. Aunque al la cinta final pierde fuerza, es una experiencia visual dinámica y entretenida. Si eres fanático de Kilómetro 31, te recomiendo darle una oportunidad a esta propuesta cuando llegue a salas de cine.


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