A muchos les parecía una locura que el Spider-Man de Andrew Garfield no siguiera adelante cuando se confirmó que nuestro superhéroe arácnido se sumaría oficialmente al UCM gracias a un acuerdo entre Disney/Marvel Studios y Sony Pictures. A muchos les parecía una locura que a pesar de este acuerdo, Sony Pictures comenzó a planificar un universo de personajes (principalmente villanos) de Spider-Man… sin Spider-Man. Y sobre todo, a muchos les pareció una locura cuando un pedazo de actor como Tom Hardy aceptaba el papel de Venom, el icónico villano de Peter Parker, para protagonizar una película en solitario.
Bien, hemos llegado a día de hoy, octubre de 2024, con TRES películas de Venom con Tom Hardy a la cabeza y muy poquito sobre Spider-Man en esas historias. ¿Acaso alguien pensó que esto sería posible? Estoy seguro que no (yo me sumo a ese pensamiento), pero a pesar de que tan malas o buenas nos pueden parecer estas producciones audiovisuales, no podemos negar (con datos) que Venom ha sido una sorpresa financiera entre tanta hecatombe que Sony Pictures ha tenido a lo largo de los últimos años con sus recientes películas.
La primera película de Venom se anunció en 2016, con la idea de que forme parte del Universo Cinematográfico de Marvel y principalmente conectada a Spider-Man: Homecoming, que se lanzaba al siguiente año. Los ejecutivos de Sony declinaron esta idea y así es como comenzaba otro universo cinematográfico de películas independiente a todo lo que ya veníamos viendo con el UCM o el DCEU (y otros tantos universos de otros estudios que fracasaron en el camino). El rodaje de Venom se llevó a cabo durante algunos meses de 2017 y finalmente se estrenaría en todo el mundo en octubre del 2018, buscando ser el punto de partida para un nuevo “sub género” de películas de villanos que posteriormente (o al menos eso se teorizaba) se enfrentarían a su “némesis” principal: Spider-Man.

Esta idea de presentar películas en solitario de villanos de Spider-Man nunca fue una idea descabellada por parte de Sony Pictures. Con el estreno de Spider-Man 3 (2007), Sony quería darle mucho más trasfondo a Venom y desarrollar una película con ese personaje en solitario. Cuando parecía que el universo de películas de The Amazing Spider-Man con Andrew Garfield a la cabeza estaba a nada de cancelarse, Sony planeaba una película de Los 6 Siniestros, que serviría como puente entre The Amazing Spider-Man 3 y 4, que ya habían sido anunciadas hace unos años.
No podemos negar que el que insiste a veces si cumple con su cometido, o en su defecto, el que busca, encuentra. Sony no solo tenía un gran actor protagónico detrás, sino que la película se estrenaba en un momento “peak” o “prime” del sub género de superhéroes y parecía el momento ideal para impulsar una nueva franquicia a los amantes de los cómics y sobre todo a los amantes del personaje. Si salía bien o mal, teniendo en consideración que Sony Pictures estaba a la cabeza, ya era otra cosa.
Para sorpresa de muchos (yo me incluyo), Venom obtuvo la impresionante suma de 856 millones de dólares en todo el mundo frente a un presupuesto de 100 millones de dólares. La película no fue tan bien recibida ni por los críticos ni por el público, haciendo mucho énfasis en que la película se sentía vacía y poco práctica y llamativa para que nuevas audiencias se interesen por el personaje, además de criticar el hecho de que no haya una sola mención a Spider-Man o se referencie al superhéroe de alguna u otra forma. Lo más destacado es la actuación de Hardy y el diseño imponente de Venom, el cual se ve mucho mejor que el Venom de Sam Raimi del 2007. Más allá de todo esto, las críticas dejaron de importar cuando Sony Pictures y compañía vieron el éxito masivo (financieramente hablando) que tuvo el filme. Rápidamente comenzaron las tratativas para el desarrollo de una secuela, que tendría a Carnage como villano principal.

Claramente, y habiendo visto el nivel que se presentó en la primera parte de esta trilogía, muchos no le tenían fe a lo que Amy Pascal y sus allegados podrían llegar a mostrar con Carnage, otro personaje súper importante del canon de Spider-Man, Venom y compañía. Y sin embargo, eso tampoco le importó mucho al estudio, ya que mientras Marvel Studios comenzaba a rearmarse posterior a Avengers: Endgame para así también darle más prioridad al Spider-Man de Tom Holland, en 2021 y posterior a la pandemia de covid-19, llegó Venom: Let There Be Carnage, con Tom Hardy una vez más como Venom y Woody Harrelson como Cletus Kasady/Carnage.
Con un presupuesto de 110 millones de dólares, Venom volvió a ser un éxito taquillero, recaudando 506 millones de dólares en todo el mundo, logrando nuevamente que Sony Pictures tenga una especie de gallina de huevos de oro, además de los derechos compartidos de Spider-Man con Marvel Studios, para así poder seguir ganando más y más dinero (¡Capitalismo!). Una vez más, las críticas no se hicieron esperar y muchos estuvieron en desacuerdo por el trato que le dieron a Carnage, además de criticar la forma en la que Venom es desarrollado en esta segunda entrega, con muchos más toques cómicos que otra cosa. No obstante ello, parecía haber una pequeña luz de esperanza, ya que en la escena post-créditos de la película, vemos como Tom Holland aparece en pantalla, dándonos a entender que Venom fue “teletransportado” de alguna forma al universo de este Spider-Man, o sea, al Universo Cinematográfico de Marvel. Muchos empezaban a frotarse las manos, ya que parecía que Sony buscaba hacer las cosas bien y por fin enfrentar al Venom de Tom Hardy, que venía siendo lo mejor de sus dos películas, y al Spider-Man de Tom Holland.

Pues eso no sirvió de absolutamente nada, ya que Venom fue devuelto a su universo de origen sin siquiera haberse enterado de todo lo que estaba sucediendo afuera: los 3 Spider-Man live action juntos enfrentándose a unos cuántos villanos de todas las franquicias. El enojo de los fans siguió en aumento, y eso siguió sin importarle a Sony, ya que finalmente, el pasado jueves 24 de octubre de 2024, Sony estrenó Venom: The Last Dance, lo que aparenta ser el final de la trilogía del Venom de Tom Hardy.
Con un presupuesto de 120 millones de dólares y una campaña de marketing un tanto extraña y curiosa, tendremos que esperar unas semanas a ver si el legado financiero sigue funcionando o definitivamente la gente (y sobre todo los fans) se cansaron de las malas decisiones que el estudio ha estado tomando en relación al personaje. Porque no ha sido 1 ni 2, sino 3 películas enteras que te daban la posibilidad de explorar de una mejor forma al personaje y poder enfrentarlo cara a cara con algún Spider-Man (ya sea un nuevo Peter Parker o los ya vistos como Andrew Garfield o el propio Holland).
El Venom de Tom Hardy y Sony Pictures es la clara muestra de que a veces las cosas se hacen mal y sin embargo se puede tener éxito igualmente. El problema está cuando los ejecutivos no entienden que todo lo que sube, baja, y lo más probable es que la tercera parte de Venom no sea tan exitosa como si lo fueron las dos anteriores entregas. Para bien o para mal, esperemos que el estudio recapacite y no se deje llevar tanto por lo monetario, sino también por poder traer grandes historias o en su defecto, aliarse con Marvel Studios y traer producciones más decentes. ¿O acaso ya nos olvidamos lo que pasó con Morbius?
|| Por Federico Martin Vargas




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