Imaginemos que nos encomiendan un desafío a contrarreloj. Construir un castillo de naipes. Sabemos que es una tarea compleja, que requiere de paciencia, concentración y sobre todo seguridad. Si nos tiembla el pulso es muy probable que todo se desmorone, y nuestra obra arquitectónica quedará hecha una maraña de reyes, oros y espadas más cercana a una montaña que a un palacio. Eso es Historia de un Matrimonio. Con actuaciones magistrales de Adam Driver y Scarlett Johansson, es el relato de la erosión de una construcción. Su mayor poder radica en hacernos testigos en primera persona de la mutación por la que pasan los personajes desde su enamoramiento hasta el daño que se terminan provocando mutuamente.
Un gran elenco de reparto, en el cual se destaca Laura Dern, quien por este papel logró un premio de la Academia, termina de completar el combo para que estemos ante una obra digna de ser vista. La lista de galardones y nominaciones le hace justicia a este film que se destaca por su guión, dirección e interpretaciones.
¿Puede el amor devenir en dolor? Sí. Dos personas que originalmente se amaron, pueden lastimarse. Eso lo sabemos. Pero hasta dónde puede llegar ese daño, eso es un misterio que depende de muchos factores. El peso de la rutina, las diferencias, los egos, las personalidades y el orgullo por sobre todas las cosas. Un peligroso equilibrio en las alturas, cuyo desenlace es indefectiblemente la caída. A no ser que prevalezca el respeto en honor a aquello que se tuvo, y más aún en el caso en el que hay hijos de por medio.
Una buena historia es aquella que nos involucra y genera en nosotros la sensación de estar adentro, querer ser parte y por qué no, alterar el curso de los acontecimientos. Con varias escenas de una carga emocional excesiva, nos adentramos en cómo se desmorona una relación, desde el momento en que todo es idílico, hasta que con el tiempo se transforma en un cataclismo de soledad y dolor para ambos personajes, transmitidos de forma exquisita. Logramos sumergirnos en esa angustia, en la frustración, y eso nos genera luego una posterior lectura. Ese es el verdadero poder del cine.
Debo decir que al ver esta película, me remitió a Kramer vs. Kramer, del año 1979, cuyos protagonistas son Dustin Hoffman y Meryl Streep, otro claro ejemplo de cómo a veces la ceguera del enojo genera un aluvión desolado que olvida incluso a los mismos partícipes, y se lleva consigo todo rastro de felicidad pasada.
En conclusión, Historia de un Matrimonio vale la pena. Un film para pensar. Para detenernos y ver claramente la capacidad que tenemos los seres humanos de generar vínculos y también destruirlos, olvidando lo más importante de cualquier construcción, ya sea un castillo de naipes, un puente, un edificio o un matrimonio. La tolerancia y el respeto, y el comprender que no siempre lo mejor es lo que uno quisiera. El honor a lo que se tuvo, y el entender que a veces las transformaciones son sanas y necesarias, son los cimientos de esta cinta que en mi humilde visión, es maravillosa.




¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.