“Pero entonces la mañana llega y nos convertimos en calabazas ¿Verdad?”

Todos tenemos una definición propia de lo que es una noche ideal, para algunos puede ser una juntada de amigos con asado, fernet y risas, para otros una cena en familia, con la mesa llena y mucho ruido. Para mí, una noche ideal es la que vivieron un joven americano y una joven francesa en 1995.
Hoy voy a hablarles de mi película favorita, “Before Sunrise” es la tercer película de Richard Linklater, un director que quizás conozcan por películas comerciales como “School of Rock” o la arriesgada apuesta llamada “Boyhood", en la que decidió filmar el paso desde la niñez hasta la adultez de un joven filmando con los mismos actores durante alrededor de una decada. Lo que muchos no saben es que no es la primera vez que Linklater decidió mostrarnos el paso del tiempo en un proyecto cinematográfico, su primera vez fue con la trilogía "Before".
La trilogía Before comenzó en 1995 con unos jovencísimos (y bellísimos) Ethan Hawke y Julie Delpy. En el filme Hawke interpreta a Jesse, un joven americano que habiendo llegado a Madrid con la idea de pasar tiempo con su novia que estudiaba en la capital española, termina rompiendo con ella y viajando por Europa para aprovechar el viaje. Delpy, por otra parte, interpreta a Celine, una joven estudiante universitaria que está regresando a Paris luego de visitar a su abuela.
Nuestro tercer protagonista es la ciudad en la que se encuentran, Viena, una barroca urbe, antigua, encantadora, atemporal en la que ellos parecen estar solos, salvo por algunos encuentros fortuitos con personajes que no tienen más que dos o tres líneas. La película en sí, es una conversación entre Jesse y Celine, una tarde/noche perfecta, dos jóvenes hablando de la vida, miradas cruzadas, seducción intelectual, una forma de conocer gente que ya no existe, que las redes nos robaron.
En la primer escena vemos a Jesse y Celine en un tren, ambos leyendo, la discusión de una pareja cercana enciende la chispa de lo que va a ser el fuego de esta relación, a los pocos minutos ya están conversando con la confianza de quienes se conocen desde siempre y la curiosidad de los que recién se conocen. Jesse le propone pasar la noche charlando y continuar cada uno por su lado a la noche siguiente, así arranca nuestra película.
Les voy a contar un poco de mí y porque esta película me interpela tanto, me llamo Ariel, tengo 31 años y mi vida amorosa se gestó casi íntegramente en la era de las redes, hoy en día al conocer a alguien personalmente, la mayoría de las veces ya tenés un curriculum y una vista general de lo que esa persona es, o quiere mostrar. “Before Sunrise” es una fotografía de la época en que uno conocía a la gente en el “Tête - à - tête”, el cara a cara, y es una versión idealizada de este concepto, pero se siente tan bien, ver como estas dos personas tan disimiles entre sí van revelando sus inseguridades y su visión de lo que es el amor con frases como:
Creo que si tan sólo pudiera aceptar el hecho de que mi vida debe ser difícil… que es esperado que así sea, tal vez no me molestaría tanto al respecto y podría simplemente alegrarme cuando algo bueno suceda - Jesse.
Yo entiendo que esta idealización que uno hace es eso, una idealización ¿Pero acaso soñar esta mal? ¿Acaso uno tiene que resignarse a los tiempos que corren y seguir ofreciéndose en ese mercado sin alma en el que todos ostentamos para ver si el otro compra? Quizás si, quizás deba resignarme, pero por los 101 minutos que dura esta película, me permito soñar con una noche ideal.
La trilogía continua con “Before Sunset” y “Before Midnight”, en las que el director humaniza y baja a la tierra a nuestros personajes y su relación, nueve y dieciocho años después respectivamente. A mí, personalmente, me gustan mucho las tres películas, pero me quedo con la primera, con ese realismo mágico que me hace sentir lisa y llanamente, bien.



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