Mi elegida es Cinema Paradiso (Tornatore, 1988), 124 minutos, drama, oda al cine, una joya del cine. Se desarrolla en la Italia de la posguerra, junto con “Ladrones de Bicicletas”, “La batalla de Argel” y “Rocco y sus hermanos” son el culmen del cine italiano ¿Por qué elegí cinema Paradiso?, bueno era por allá de los 80’s, alguien me había dicho de una buena película italiana, una Cinema Paradiso de un tal Tornatore, me acuerdo que ahorré pellizcando de aquí y allá, la primera vez que la vi, fui al cine Lido (que ya no existe), me gustó tanto que volví a juntar dinero para otro boleto y volverla a ver, cuando la veo pienso: “por estas historias me fascina el cine, porque el cine es contar historias”.
Desde entonces la he visto más de 6 veces. Si a los cinéfilos no se les humedecen los ojos al ver esta película, estoy convencido de que están hechos de madera.
La película también cuenta la decadencia del cine y la industria del cine italiano en general, desde un punto de vista metafórico, es de esas películas que es necesario ver antes de morir. Maravillarse, ante el portento que ha diseñado la humanidad con el cine, las historias que el cine cuenta.
¿De qué trata? Pues Salvatore un famoso director de cine regresa a su hogar, el cual es en un pueblo llamado Giancaldo, que se encuentra en Sicilia esta es una isla al sur de Italia, que históricamente ha sido la parte pobre de Italia, después de muchos años de luchar en Roma y hacerse rico. ¿Por qué regresa? Porque su madre le llama desde Giancaldo, pero le contesta su affaire en turno, esta le dice a Salvatore que llamó su madre, para avisar que murió un tal Alfredo.
Empiezan los recuerdos de Salvatore, que en su infancia es Toto, recuerda como en el empobrecido Giancaldo, el cine sirve como motor social para cohesionar al pueblo, desde el loco que insiste que la Plaza del pueblo es suya, el rico que se saca la lotería, el cura que censura las películas, el niño cuyo padre es comunista debido a lo cual tiene que exiliarse del pueblo, lógicamente Alfredo que es el proyeccionista y el mismo Toto, además de la historia de Toto con Helena, desde esta perspectiva, hay un gran trabajo de guion, donde varias historias se desarrollan alrededor de un eje central y ese eje es la sala de Cinema Paradiso, todos tienen sus historias alrededor del gran cohesionador del pueblo, que es Cinema Paradiso.
Simbología
Existen varias escenas que simbolizan algo en Cinema Paradiso, estoy casi seguro de que se me pasan algunas, pero resumiendo, los carteles de la cabina de Cinema Paradiso en la cual trabaja Alfredo son de “Casablanca”, “Lo que el Viento se Llevó”, “El ángel azul” y las frases que en ocasiones suelta Alfredo citando a diversos actores en varias películas simbolizan el cine clásico; el exilio del comunista simboliza la intolerancia como reza el refrán “pueblo chico, infierno grande”; la forma en que Toto chantajea a Alfredo para que le pase las respuestas en el examen de educación básica a cambio de aprender como ser proyectista simboliza el triunfo del conocimiento académico por sobre el conocimiento empírico. El cura y su campana simbolizan, de manera clarísima la censura tan imperante en los años de la posguerra. Cuando Alfredo proyecta una película en la plaza, simboliza la democracia. El salvamento que hace Toto de Alfredo simboliza la lealtad a prueba de bomba. Las ruinas del Cinema Paradiso quemado y la ceguera de Alfredo simbolizan la decadencia del cine italiano, después de una etapa de esplendor y su resucitar lo simboliza Salvatore ya adulto. El habitante del pueblo que es conocido como “El Napolitano” (es el que se saca la lotería) decide reconstruir Cinema Paradiso y le pone Nuovo Cinema Paradiso, pues ve en el un gran negocio, a mi manera de ver simboliza el Gran Capital desplazando al cine romántico, en el Nuovo Cinema Paradiso se dan los primeros atisbos al fin de la censura, debido a que se proyectan escenas que antes eran censuradas, pero al mismo tiempo simboliza el principio de la decadencia del cine italiano, pues el Nuovo Cinema Paradiso se convierte en un centro de prostitución. El primer amor de Toto lo tiene en Giancaldo y es Helena, un paralelismo mas que obvio con Helena de Troya, pues Helena es hija de un banquero recién establecido en el pueblo, según la mitología griega Helena de Troya es hija de Zeus en forma de cisne y Leda. Cuando Toto regresa del servicio militar Alfredo lo insta a marcharse, pues “esta tierra está maldita”, las escenas con anclas simbolizan el anclaje a lo antiguo y viejo, los habitantes estáticos de Giancaldo. Cuando Alfredo le dice en la despedida en la estación de tren “no vuelvas, no pienses en nosotros. No llames, no escribas. No te dejes engañar por la nostalgia, olvídanos. Hagas lo que hagas, ámala como amas la cabina del Cinema Paradiso no hables, quiero que la gente hable de ti”, a mi manera de ver es el equivalente a “quemar las naves”. En una de las últimas escenas cuando Salvatore ya adulto en el muelle de Giancaldo ve a Helena, esta le dice que fue a la cita que habían quedado, pero que Alfredo, le dijo que mejor se fuera del pueblo, pues era lo mejor para los dos, esto simboliza a mi entender la sabiduría de la vejez y la experiencia (Alfredo), por sobre la impulsividad de la juventud (Toto y Helena jóvenes). En una escena posterior la viuda de Alfredo, le entrega una vieja lata ¿Qué simboliza esta lata?¡pues fácil!, la caja de Pandora, simboliza el árbol del conocimiento del Bien y del Mal, pero para bien, como posteriormente veremos; la viuda también le entrega el viejo taburete que utilizaba para apoyar el proyector, este taburete simboliza el cine clásico. En una escena posterior Salvatore le pide a Helena que se vean de nuevo, pero Helena le dice que ponga los pies en la tierra, que ya pasó el sueño y cada uno siga su rumbo, esto simboliza a Don Quijote (Salvatore) y Sancho Panza (Helena) es decir idealismo contra pragmatismo. Una escena fascinante por la tristeza y simbología: es la demolición del Cinema Paradiso para la construcción de un estacionamiento, una vez más, lo nuevo sustituye a lo viejo, pero Salvatore recuerda lo que ese cine significó para él, ahí se enamoró del cine, ahí conoció a Alfredo mucho mejor, ahí aprendió a editar películas, ahí aprendió a ser proyeccionista, ese fue su primer trabajo, ahí se entera de la muerte de su padre, ahí le salvó la vida a Alfredo, ahí perdió su virginidad con Helena que le dio el sí, no solo para Salvatore es derruido un edificio importante en su vida, sino para muchos habitantes de Giancaldo. Al regresar a Roma en avión por supuesto, Salvatore pide que le proyecten en su sala particular la lata vieja que le dejó Alfredo y dentro aparece un carrete con los besos censurados y escenas románticas que Alfredo había editado pacientemente, esto simboliza el florecimiento del árbol del Bien y del Mal (mas del bien) y el fin de la censura.
Banda sonora de Ennio Morricone, estruja el corazón con cada nota, cada persona que ha visto Cinema Paradiso, sin duda que recuerda este soundtrack y si le gusta el cine, sin duda que sentirá perlas en la garganta. La banda sonora de Cinema Paradiso a cargo de Ennio Morricone, es tan identificable como las de “La Misión”, “Casablanca”, “Tiburón”, “Star Wars”, “Lo que el viento se llevó”, “Psicosis”, “El Padrino” en otras palabras se encuentra entre las mejores y mas reconocibles bandas sonoras del cine.
Ante esta cascada de premios: Premio del Jurado del Festival de Cannes, 1 Premio David de Donatello mejor banda sonora, 1 Globo de Oro, 1 Oscar, 5 BAFTA, 1 Cóndor de Plata, cada vez que veo Cinema Paradiso, es como la primera, además es fascinante encontrar cosas nuevas en una película que no me canso de volver a ver.




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