Lo que pudo ser es indiferente. Pero no hay día, ni hombre en el mundo que no haya pensado qué hubiera pasado si un hecho hubiera sucedido o no. No sirve para nada pensar en lo que ya no será, sobre todo porque lo que es ya ha sido y no existirá ni existió jamás algo en su lugar. Pero como juego a veces resulta divertido. Las historias de cine son extraordinarios campos de semillas para este tipo de cosechas: las vidas de actores cuyas carreras podrían haber ido en otra dirección según qué decisiones o paradojas.
En el estrellato más absoluto, el joven John Travolta, nominado al Oscar por Fiebre del Sábado Noche y actor de moda por el musical Grease, era el elegido para protagonizar American Gigolo y la rechazó. Otro tren volvió a pasar cuando Taylor Hackford le quiso como Oficial y Caballero, cosas que tampoco quiso ser.
Es posible que Richard Gere deba el éxito de su carrera cinematográfica a los descartes de Travolta (que desde entonces vivió un lento declinar hasta su resurgimiento con Pulp Fiction 15 años después), aunque nunca se sabrá si la fama de Gere hubiera llegado de otro modo, de la misma forma que tampoco se puede saber si Paul Newman hubiera sido Paul Newman de no haber muerto James Dean.
Dean fue el actor fallecido prematuramente en accidente de tráfico a los 24 años, y el actor con el que Newman se encontraba en todos aquellos cástings en los que el ganador nunca era él, sino siempre aquel. Cuando James Dean era famoso, incluso cuando James Dean ya estaba muerto, Paul Newman era un actor desconocido a pesar de ser varios años mayor.
En sus confesiones grabadas, base de su autobiografía La extraordinaria vida de un hombre corriente, el elegido en 2001 por Radio Times como el mejor actor de todos los tiempos, admitió sentirse inferior a James Dean y Marlon Brando.
A pesar de ser uno de los actores más reconocidos de la historia, Paul Newman siempre fue muy reservado. Por eso decidió «confesarse» con un amigo, y ahora los pensamientos grabados en aquellas tardes de «whisky y tabaco» han aparecido en el sótano de la casa de su mujer, Joanne Woodward. Woodward ha dado luz verde a su publicación y la autobiografía, en la que Paul Newman habla del amor, su carrera, la fama y la política. Se publicará en otoño de 2022, 14 años después de su muerte.
El editor de las memorias, Alfred A. Knopf (de la editorial Knopf) ha anunciado que el libro, actualmente sin título, incluirá los pensamientos de Newman sobre «interpretación, dirección, infancia, familia, fama, Hollywood, Broadway, amor, su primer matrimonio, su matrimonio de 50 años con Joanne Woodward, su relación con el alcohol, política, carreras, su último viaje al estrellato y cómo envejecer con gracia».
Señores y señoras, no tienes que ser el mejor para brillar, puedes ser el segundón pero brillar gracias a la suerte.
Recuerden como bien dice Máximo Décimo Meridio( Russell Crowe) : “ Lo que hacemos en la vida, resuena en la eternidad”.


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