¿Por qué vuelvo una y otra vez a la serie LAS AVENTURAS DE MERLÍN?
Dicen que uno siempre vuelve a los sitios en que fue feliz. Ahí me tienen, una y otra vez de vuelta al jolgorio, la risa, la frescura, frente a la pantalla chica reproduciendo las imágenes de “Las aventuras de Merlín”, serie creada por Julian Jones, Jake Michie, Johnny Capps y Julian Murphy para la BBC, se transmitió en BBC One entre el 20 de septiembre de 2008 y el 24 de diciembre de 2012.
Y es que esta serie tiene montones de elementos que atrapan al espectador desde el primer capítulo.
Empecemos por la magia, nadie imagina una película o serie sobre Merlín sin magia. Rebosa de momentos mágicos que emergen de la luz amarilla que brota de los ojos azules de un joven Merlín (Colin Morgan). Topamos, entonces, con otro de los aspectos que atrapan desde el inicio. Siempre hemos tenido la idea de que Merlín es un viejo, a la manera de Dumbledore. Aquí, es un muchacho, de unos dieciocho años, con su ímpetu, su alegría, su irreverencia y con la valentía que le otorga su juventud, y claro, el don de la magia.

Llega a Camelot por temor a que en su pueblo descubran los poderes que detenta. Gaius (Richard Wilson) lo toma a su cargo en el dispensario del castillo. Su destino lo persigue, es asignado como lacayo de Arturo (Bradley James), el joven príncipe de quien será una sombra protectora a su servicio hasta el fin de los confines. Arribamos a otro de los temas que a todos enamora, las leyendas: la del Rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda, que se remonta a la época medieval, y que ha cautivado a miles de lectores y cinéfilos en el mundo.
La serie recrea, en sus primeros capítulos antes de que el mago sea la otra cara de la moneda de la leyenda, situaciones grotescas entre Arturo Pendragon y Merlín, que hacen que el espectador se desternille de la risa. El joven príncipe humilla públicamente a su lacayo Merlín para demostrar la superioridad de su linaje, el joven mago soporta con aparente humildad los desmanes de un Arturo prepotente y seguro de su poder como heredero del reino, en muchas de esas ocasiones no sale muy bien librado, lo cual convierte la serie en una gran comedia.

Merlín por azares de la magia es asignado como asistente personal de Arturo, así es como empieza a cumplirse la leyenda. Aquí entran otros dos de los geniales temas en la serie “Las aventuras de Merlín”: la leyenda y la época. Sin la figura de Merlín la Leyenda de Arturo y los caballeros de la mesa redonda no hubiera llegado hasta nuestros días. Él inmortalizó a su rey y a Camelot. Ambientada en la Época Medieval está plagada de imágenes alusivas al momento que recrea: castillos, bosques, dragones mágicos y voladores, pueblos, caballeros, armaduras, reyes, batallas, coronas, pomposidad, historias de amor y desamor, sirvientes y muchos hechiceros, dispuestos a rebatir la ley impuesta contra ellos, veinte años atrás por el rey Uther Pendragon, padre de Arturo.
La Edad Media ha apasionado a todos por su riqueza cultural e intelectual, por sus inventos, por la evolución del pensamiento, por el arte y la arquitectura, por las formas de gobierno, en fin, y por las incontables historias de brujas, hechiceros, nigromantes, magos que han llegado hasta nosotros en este contexto nació esta leyenda en la que podemos ver por qué es un clásico de todos los tiempos. Su legado permanece debido a que es un momento histórico del ser humano, repleto de contrastes y complejidad, lleno de luces y sombras, y la figura de Merlín.
Ambientada en el castillo de Camelot y el pueblo que lo circunda muestra los contrastes entre uno y otro. Por un lado, la opulencia y el derroche (viandas, ropajes, vida licenciosa) y por el otro la pobreza de unas gentes que se deben a su rey, que trabajan para él, que viven para él y por él, comen si él se los permite. En el explota, sin querer queriendo, Merlín todo sin potencial mágico, impulsado por Kilgharrah, un dragón, que vive encadenado en los confines del castillo.
Ver esta serie siempre reconforta el espíritu y aligera el alma. A través de la magia, la literatura, el cine, y la tv exploran temas profundos de la naturaleza humana, sobre el bien y el mal, la oscuridad y la luz y los límites del poder. Los hechiceros, magos y brujas, con sus habilidades más allá de nuestro entendimiento, detentan la posibilidad y el peligro del conocimiento y el poder ilimitados y dejan ante nuestra capacidad de asombro, la sensación profunda de que algo hemos perdido en el trasegar hacia el progreso y la civilización.
Nota: las imágenes fueron tomadas de Internet de las que corresponden a la serie LAS AVENTURAS DE MERLÍN.




¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.