Reflexión sobre noa película el justiciero  

La película “El Justiciero” (2018), dirigida por Eli Roth y protagonizada por Bruce Willis, es un remake del clásico de 1974 “Death Wish”. La trama sigue a Paul Kersey, un cirujano cuya vida da un giro drástico cuando su esposa y su hija son brutalmente atacadas en su hogar. Este evento despierta en Paul un deseo insaciable de venganza, llevándolo a tomar la justicia por sus propias manos.

La venganza es un tema central en “El Justiciero” y se presenta como una respuesta visceral al dolor y la impotencia que siente el protagonista. La película explora cómo la venganza puede consumir a una persona, transformándola de un ciudadano respetuoso de la ley a un vigilante implacable. Paul Kersey, interpretado por Bruce Willis, es inicialmente un hombre pacífico y dedicado a su familia y profesión. Sin embargo, el ataque a su familia lo empuja a un camino oscuro, donde la justicia legal parece inalcanzable y la venganza se convierte en su única salida.

La transformación de Paul es gradual pero inevitable. Al principio, su deseo de venganza es impulsado por la frustración con el sistema judicial, que parece incapaz de proteger a los inocentes y castigar a los culpables. Esta percepción de injusticia es un tema recurrente en muchas historias de venganza, donde los protagonistas sienten que deben tomar la justicia en sus propias manos para corregir los errores del sistema. En “El Justiciero”, esta narrativa se refuerza con escenas que muestran la ineficacia de la policía y la burocracia que impide una acción rápida y decisiva.

A medida que Paul se adentra más en su papel de vigilante, la película plantea preguntas importantes sobre la moralidad de la venganza. ¿Es justificable tomar la justicia por cuenta propia cuando el sistema falla? ¿Hasta qué punto la venganza puede ser vista como una forma de justicia? Estas preguntas no tienen respuestas fáciles y la película no intenta ofrecer soluciones claras. En cambio, presenta la venganza como un arma de doble filo que puede proporcionar una sensación temporal de alivio pero que también puede llevar a una espiral de violencia y destrucción.

La venganza en “El Justiciero” también se presenta como una forma de catarsis para Paul. Cada acto de violencia que comete es una liberación de su dolor y su ira acumulada. Sin embargo, esta liberación es efímera y nunca proporciona una verdadera paz. En lugar de sanar sus heridas, la venganza las profundiza, alejándolo cada vez más de la persona que solía ser. Esta representación de la venganza como un ciclo interminable de dolor y retribución es una crítica a la idea de que la violencia puede resolver problemas profundamente arraigados.

Además, la película aborda el impacto de la venganza en la identidad de Paul. A medida que se convierte en un vigilante, su identidad se fragmenta. Ya no es solo un cirujano y un padre; ahora es también un justiciero, una figura temida y respetada en igual medida. Esta dualidad crea un conflicto interno en Paul, quien lucha por reconciliar sus acciones con su sentido de moralidad y justicia. La película sugiere que la venganza puede deshumanizar a las personas, llevándolas a actuar de maneras que nunca hubieran imaginado.

El entorno urbano de Chicago, donde se desarrolla la película, también juega un papel crucial en la narrativa de la venganza. La ciudad se presenta como un lugar de caos y violencia, donde la ley y el orden son frágiles y fácilmente quebrantables. Este escenario refuerza la sensación de desesperación y la necesidad de un héroe vigilante que pueda restaurar el equilibrio. Sin embargo, la película también muestra las consecuencias negativas de esta forma de justicia, destacando cómo la violencia engendra más violencia y cómo la venganza puede tener un costo devastador tanto para el individuo como para la comunidad.

En última instancia, “El Justiciero” ofrece una visión compleja y matizada de la venganza. No glorifica la violencia ni presenta la venganza como una solución ideal. En cambio, invita a los espectadores a reflexionar sobre las implicaciones morales y éticas de tomar la justicia en sus propias manos. La película sugiere que, aunque la venganza puede parecer una respuesta natural al dolor y la injusticia, rara vez conduce a una verdadera resolución o paz.

En conclusión, “El Justiciero” utiliza la venganza como un medio para explorar temas más profundos de justicia, moralidad y la naturaleza humana. A través del viaje de Paul Kersey, la película muestra cómo la venganza puede transformar a una persona y cuestiona la eficacia de la violencia como medio para lograr justicia. Es una reflexión sobre cómo el dolor y la pérdida pueden llevar a acciones extremas y cómo estas acciones pueden tener consecuencias duraderas y a menudo destructivas. La película nos recuerda que la verdadera justicia es compleja y que la venganza, aunque tentadora, rara vez es la respuesta adecuada.

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