Relatos Salvajes (2014), dirigida por Damián Szifron, es una película antológica argentina que explora los límites del ser humano frente a situaciones de injusticia, ira y desesperación, muestra lo que pasa cuando se cruza el límite entre la civilización y la barbarie a través de seis relatos muy bien logrados , entre estos relatos, destaca el relato de “Bombita”. 
El Relato en cuestión:
Simón Fischer (interpretado por el icónico Ricardo Darín) es un hombre común, un ingeniero de minas especializado en explosivos, que lleva una vida tranquila como parte de una familia de clase media. Un día, mientras compra un pastel de cumpleaños para su hija Camila, su auto es remolcado . Esto sucede porque había estacionado en un lugar con una señalización de prohibido estacionarse, aunque dicha señal era prácticamente invisible.
Simón se dirige al depósito vehicular para intentar resolver la situación, explicando al empleado que lo atiende que la señalización no era claramente visible. Sin embargo, sus argumentos son ignorados por completo, lo que aumenta su frustración. A pesar de su indignación, decide pagar la multa y recuperar su auto. Sin embargo, este incidente marca el inicio de una serie de eventos que poco a poco sacarán a relucir su ira contenida y su hartazgo hacia las injusticias cotidianas.
Después , nuestro antihéroe se dirige a las oficinas de la empresa encargada de los remolques para presentar una queja formal. Cuando fue su turno de hablar trata de explicar que se estacionó allí por una señalización despintada, pero el trabajador, como todo burócrata, se limita a decirle que ellos no necesitan pruebas y que si no paga lo restante de la multa se le cobrarán intereses , lo que genera que Fischer pierda la paciencia y usa un extintor para arremeter contra el cristal que lo divide del trabajador . Simón es arrestado, aunque pronto logra recuperar su libertad gracias a la intervención de un abogado de la compañía para la que trabaja. Sin embargo, cuando parece que las cosas comienzan a estabilizarse, recibe una noticia devastadora: ha sido despedido. La empresa, presionada por el hecho de que el gobierno es uno de sus clientes principales, decide cortar vínculos con él para evitar conflictos.
Mientras está en la búsqueda de empleo, Simón se detiene frente a un edificio para entregar su currículum en una empresa. Al salir, tras recibir una respuesta negativa, descubre con frustración que su auto ha sido remolcado una vez más. Simón paga la multa otra vez, pero está harto , Fischer se dio cuenta que para los estados solo somos simples dígitos , por ende , la explosiva venganza va a comenzar.
El ingeniero esconde explosivos en su auto y lo deja mal estacionado a propósito , entonces , cuando el auto es remolcado otra vez , este hace explotar el auto y parte del lugar de acarreo. Tras el hecho , Fischer se vuelve un héroe nacional a través de redes sociales , es apodado por los usuarios como «Bombita» y exigen su liberación , además de hacerle peticiones de próximos atentados , la historia cierra con Bombita en la cárcel.
Que nos deja este relato:
Esta historia muestra como las tensiones acumuladas en una sola persona pueden convertirse en autenticas ollas a presión (y todos sabemos que pasa cuando esta presión no se libera) . En este caso , un hombre común con buenas intenciones ,agobiado por las injusticias cotidianas y la falta de empatía por parte del gobierno , termino estallando contra la empresa acarreadora contratada por el gobierno , convirtiéndose así en una persona agresiva, una persona salvaje, siempre que veo este relato , me pregunto si «Bombita» es alguien vengativo o simplemente es alguien justiciero, depende de mi situacion emocional , cambio de opinion.


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