Se nos va terminando el 2024 y hemos tenido grandes estrenos. Hoy les traigo mis diez películas favoritas del año:
10 - Velocidad de escape (Dir. Carmen Torres)
Vamos a empezar con “Velocidad de Escape” una película documental de Carmen Torres, co-producción colombiana argentina. La directora vuelve a Argentina y por unos días va a mostrarnos el registro de charlas y experiencias con su ex-novia, Tot. Esta última expone su intimidad, nos presenta su mundo, su manera de habitar los vínculos. Ambas reflexionan sobre el amor, nuevas parejas, sus miedos, deseos con mucha sensibilidad. Dentro de esta lista, me parece que es la película de mayor acercamiento hacia la fragilidad humana, con una entrega absoluta de su protagonista. También vamos a conocer la red de amigas y su comunidad. Es una obra muy poética, con archivos reales de sus propias vidas y que no sólo nos invitan a pensar en la diversidad de las formas que pueden terner los vínculos, “el amor después del amor”, sino también, en nuevas maneras de contar nuestras historias. Tuve la suerte de ver esta producción en el Festival de Cine “Espacio Queer” en La Plata.
9 - El Placer es mío (Dir. Sacha Amaral)
Voy a continuar con un estreno nacional, “El Placer es mío” de Sacha Amaral. Esta peli también la vi gracias el Festival de Cine Espacio Queer de La Plata y va a contarnos la historia de un pibe bisexual interpretado por Max Suen, quien va conociendo distintas personas y tiene citas constantemente a las cuales les roba. Es un personaje que nos pone en continua contradicción, por un lado podemos empatizar con él, ya que posee cierta fragilidad y creció en un contexto muy complicado con un vínculo muy enfermizo con su madre, interpretada por la gran Katja Aleman. Y por otro lado, parecería ser que no tiene la capacidad de amar, es completamente egoísta y frío con los vínculos que construye. La actuación está en primer plano, es un elenco de grandes actores del teatro independiente nacional y se nota esa entrega y compromiso con las escenas.
Claramente es una película para habitar en las contradicciones.
8 - La Sustancia (Dir. Coralie Fargeat)
“La Sustancia" protagonizada por Demi Moore y Margaret Qualley, cuenta la historia de una estrella de la televisión de los 80s/90s que da clases de Gimnasia, una especie de Jane Fonda que acaba de cumplir 50 años y el sistema la descarta por vieja. Vamos a ver a una mujer que dedicó toda sus energías al culto de su cuerpo y su trabajo y; cuando eso se termina, su vida se derrumba. Durante la primera parte de la película podríamos pensar que estamos disfrutando de un dramón. Sin embargo, en un momento pega un giro inesperado hacia un lugar fantástico (entre el terror y la ciencia ficción). La actriz conoce a una persona que le habla de un experimento por el cual podría llegar a tener “cierta juventud eterna” y decide exponerse al tratamiento. La premisa es respetar a rajatabla ciertas reglas: “siete días debe vivir con un cuerpo vital y joven y otros siete, con su corporalidad actual”. A partir de allí, la protagonista, Elizabeth, se duplica y vamos a ver dos caras: la actual de una mujer depresiva, abandonada por los medios, que se entrega a la soledad y a los consumos para tapar ciertos vacíos existenciales y por otro lado, a Sue, interpretada por Margaret Qualley, una chica joven, con un cuerpo espectacular, frescura y ambiciones. Una de las cuestiones en las que hace foco la película es que en ningún momento, en ninguna de las facetas, el personaje está conectado con el presente. La versión de la juventud está obsesionada por crecer laboralmente y muy preocupada por ejercer culto a su cuerpo y; la otra versión, se regodea en lo que ya no tiene. Al final no disfruta nada, sólo se preocupan por gustar a los otros con la demanda imposible de ser queridas por todos. Esa tensión en relación a la insatisfacción y sentir que nada alcanza se mantiene toda la película y es agobiante. Ninguna belleza, ni juventud, ni destreza son suficientes jamás.
Durante la segunda mitad de la película, se termina de instalar el clima de terror y empieza a florecer una monstruosidad en ambas, se empiezan a alimentar (en el sentido literal) una de la otra hasta convertirse en seres completamente desagradables y egoístas. El tiempo se acelera, los cuerpos se destruyen, el vacío y la soledad son cada vez más inmensos. La dependencia del consumo se intensifica. Dentro de este género nos deja un mensaje potente que nos atraviesa el cerebro, no apta para quienes le tengan miedo a la agujas y la pueden encontrar en Mubi.
7- Culpa Cero (Dir. Valeria Bertuccelli y Mora Elizalde)
Hace unos años conocimos en la faceta de guionista y directora a Valeria Bertuccelli con la gran película: “La Reina del Miedo”. Este año estrenó su segunda producción, “Culpa Cero”, protagonizada por ella misma junto a Justina Bustos y Cecilia Roth. Estamos en tiempos de individualismo absoluto y más que nunca la gente se aferra a falsos gurúes que venden fórmulas mágicas para resolver los problemas existenciales. En este caso, Valeria va a interpretar a una de ellos; una escritora de autoayuda exitosa que de un día para el otro se le arruina la carrera ya que se descubre que es una gran plagiadora.
Esta vez vamos a conocer un personaje monstruoso, que ejerce poder desmedido sobre su principal empleada, su ghostwriter a la cual explota y precariza.
Berta, el personaje de Bertuccelli es una mina que tapa sus vacíos emocionales con consumos, tiene grandes problemas para vincularse con las personas, incluso con su hija adolescente de quien poco conoce. Es una mujer egoísta y superficial que vive ensimismada en sus dramas, deshumanizada y sin empatía.
“Culpa cero” nos muestra la hipocresía que puede haber detrás de estos gurúes que se creen que tienen la capacidad de explicarle a la gente grandes verdades y cómo sobrevivir en una sociedad que nos va comiendo de a pedacitos. Es una producción muy teatral, el foco está puesto en la actuación, vemos a las actrices entregadas a la escena y donde lo más importante es el vínculo que desarrollan los personajes.
Tranquilamente podría ser una obra de teatro donde vemos desplegar sus matices actorales. Esta peli la podemos en contrar en Disney +.
6- Intensamente 2 (Dir. Kelsey Mann)
Es el turno de recomendar una película animada ATP: Intensamente 2. Ya vimos en su momento la uno, donde las distintas emociones van a trabajar en la cabecita de Riley; y en esta secuela, nos vamos a encontrar con la protagonista entrando en la adolescencia y por lo tanto, se le suman nuevos personajes como “Ennui” que vendría a ser algo así como Tedio, Envidia, Vergüenza y la gran protagonista de esta historia: Ansiedad.
En esta nueva etapa, Riley entra al Instituto y uno de los grandes temas es la Identidad y el pertenecer a un grupo. Las amigas que nos acompañaron toda la vida con quienes crecimos y formamos nuestras bases para salir al mundo no son tan cool o populares y existe la tentación de traicionarlas para pertenecer a este nuevo mundo aparentemente más exitoso.
Es muy claro como se explicita este Sistema de Valores y Creencias que conforman nuestra Identidad y y la Ansiedad como protagonista de estos nuevos tiempos me pareció maravillosa. Claramente, esta emoción es cada vez más frecuente en las infancias y adolescencias y; el uso de celulares y redes sociales la potenció significativamente. Vivimos en un mundo acelerado donde parecería ser que el tiempo nunca alcanza, estamos corriendo, el aburrimiento está en peligro de extinción y estamos con sobredosis de información y consumos. Es excelente como muestran la Ansiedad apropiándose de todo ese sistema de emociones, estando al mando de la protagonista y paralizándola. Destaco como sus creadores profundizan sobre la capacidad de analizar la mente y las emociones y aparecen representaciones del inconsciente, secretos ocultos, la nostalgia y el sarcasmo. Es una película que tiene un nivel de humor impecable con construcciones de chistes con muchas capas y la podemos encontrar en Disney+.
5- “Kinds of Kindness” (Dir: Yorgos Lanthimos)
“Kinds of Kindness” es la última película de Yorgos Lanthimos protagonizada por Emma Stone, Jesse Plemons, Willem Dafoe y Margaret Qualley. Es un tríptico con tres historias distintas, interpretadas por el mismo elenco con algunos indicios que nos dan a entender que podrían estar situadas en el mismo Universo y a todas ellas las atraviesan los vínculos Poliamorosos. Como nos acostumbra el director, vamos a ver una realidad extrañada con elementos de realismo mágico.
En la primera, vemos un trío de gente rica donde parecería ser que todes responden a la autoridad del personaje de Willem Dafoe. Es decir, marcan una relación donde existen jerarquías y cierta relación de dependencia en lo que deben hacer para rendirle amor. ¿Hasta qué punto puede llegar una persona para hacer una prueba de “Amor”? En el segundo relato vamos a seguir al personaje de Jesse Plemons que comienza a sospechar que su esposa ha sido reemplazada por una mujer con su mismo cuerpo luego de un accidente que la mantiene desaparecida en una isla por un tiempo. En esta historia ellos buscan en el otro alguien que parecería no existir más. Incluso esa sensación de ser estafados por otro. En el tercer relato aparece una pareja de hermanas gemelas interpretadas por Margaret Qualley y una de ellas, tiene poderes de sanación y resucitar personas. En esta historia directamente nos meteremos en una Secta donde el líder tiene relaciones sexuales con toda la Comunidad y las mismas son controladas para que no puedan estar con otras personas, de así hacerlo, estarían “contaminadas” y deben ser expulsadas de la misma.
Claramente el poder y las relaciones es un tema que atraviesa todos los relatos y la visión de Yorgos Lanthimos parecería ser un tanto pesimista. Siempre hay alguien va a perder y otro que ejercerá poder desmedido. Fue una de las producciones más originales del año y la pueden encontrar en Disney +.
4- Poor Things (Dir: Yorgos Lanthimos)
Vamos a recomendar una peli que se estrenó en Diciembre del 2023 y eso genera que nos quede directamente para la lista de este año. Así que Yorgos Lanthimos entra a mi top 10 con dos producciones. Estoy hablando de “Poor Things”, protagonizada por Emma Stone, Mark Ruffalo y Willem Dafoe. Ya el impacto de la primera escena en blanco y negro nos habla de una búsqueda estética loquísima: un tipo por demás extraño, está conectado a un aparato que genera que desprenda burbujas de su cuerpo. Vamos a conocer un científico que tiene una gran mansión donde habitan sus criaturas experimentales, y por supuesto, la más llamativa es la que interpreta Emma Stone, su especie de monstruo de Frankestein. A través de ella vamos a ver prácticamente toda la historia de la evolución de la mente humana desde la infancia hasta un máximo desarrollo espiritual e intelectual. Es una producción muy metafórica y poética, algo que escasea hoy en día. El Director plantea un universo con sus propias reglas éticas y estéticas y estaríamos en problemas si nos tomamos al argumento de una manera literal.
No daré detalles para no spoilearla pero la gran belleza cinematográfica que dialoga con distintas obras de arte de todos los tiempos, la música cautivadora, las actuaciones excelentes e incluso las polémicas que pueden despertar la trama me tuvo atrapada y hasta enamorada de principio a fin.
3- Los Domingos mueren más personas (Dir. Iair Said)
Los vínculos familiares, la intimidad, el miedo a la soledad, la muerte y las pequeñas tragedias cotidianas parecerían ser temas que están presentes en el imaginario de Iair Said y los va a desarrollar en su nueva película “Los Domingos mueren más personas”. La película arranca con un personaje roto, llorando en un baño, desesperado y humillándose con súplicas a un posible amor. Una escena que hemos visto muchísimo en las feminidades pero no estamos tan acostumbradas a verlas en masculinidades. Este chico, se acaba de separar de su novio en Europa donde vive gracias a una beca de una maestría y retorna a su hogar de la infancia donde se encuentra con su madre (Rita Cortese) y su hermana (Juliana Gattas).
Es una película que se centra en un viaje introspectivo del protagonista, los vínculos familiares de los personajes y las maravillosas actuaciones. El tiempo se expande en esas escenas cotidianas como por ejemplo la parada en la estación de servicio para comer a la vuelta de un velorio, las peleas porque la madre junta los sachetcitos de condimentos, los viajes en auto, el regateo en una funeraria por el precio de un cajón o la cena de Pésaj con sus protocolos. Es muy placentero ver el detalle en cada actuación, cada acción de los personajes para sentir esa intimidad familiar, la incomodidad de lo que no se habla, la tensión por ciertas viejas rispideces o los momentos de distensión y humor donde comparten códigos, se entregan y se ablandan en la complicidad. Cada pequeño gesto como usar el perfume de otro para sentirlo cerca me parece un detalle precioso.
El padre de esta familia, hace mucho tiempo está en coma y los personajes conversan sobre la posibilidad de darle a esta persona una muerte digna, practicar Eutanasia. Para David, volver a Argentina significa encontrarse con la realidad de su papá, a quien evita ver y enfrentarse con la idea que su madre comienza a envejecer sóla. Antes de terminar, quiero destacar un momento de la noche Queer porteña donde David termina en una fiesta de casualidad y se escucha “Arco Iris” de Xuxa interpretado por Rosario Ortega y Sofía Vitola, me pareció gesto de ternura a nuestra generación, y que justamente ese tema sea algo así como un himno de felicidad, libertad y belleza; como un “Over the rainbow” latinoamericano noventoso.
2- La habitación de al lado (Dir. Pedro Almodóvar)
Parecería ser que este año la Eutanasia aparece como un tema recurrente, como también lo va a hacer Almodóvar con “La habitación de al lado”, su primer largometraje en inglés, protagonizado por Julianne Moore y Tilda Swinton. En este idioma ya había realizado unos cortos: “La voz humana” y “Extraña forma de vida” pero es la primera vez que lo hace en una de sus películas. Debo decir que al principio me costó un poco entrar en el tono, ya que podía reconocer todo su lenguaje en la fotografía, el arte y la música pero sentía que había un desfasaje en la actuación. Tengo muy incorporado el melodrama español, su intensidad; esas chicas Almodóvar que rompen sus voces y estallan las venas de sus cuerpos en esas actuaciones tan icónicas desde Carmen Maura hasta Penélope Cruz. Me resultaba difícil encontrar esa energía en este tipo de actrices. Sin embargo, en la medida que transcurría el tiempo fui entrando en ese registro y me di cuenta que justamente, el director estaba buscando un estilo más sobrio, despojado de rabia o tanta tragedia como nos acostumbra. Pedro habla de esta película que trabajó con “contención” y que eso mismo lo lleva a un estado de “depuración”, nos traslada poco a poco, a hablar de la muerte con cierta distancia, incluso frialdad. Es una producción donde no vamos a ver pasiones, ni sexualidad ni todo lo rococó que podríamos esperar de él. Es una obra donde la protagonista empieza a convertirse en un fantasma, sin deseo. No tiene hambre, ni ganas de coger, ni cantar, ni bailar.
Vamos a ver a dos escritoras, por un lado, el personaje de Tilda Swinton es corresponsal de guerra y está padeciendo un cáncer terminal, por otro lado, Julianne Moore interpreta a una novelista que le tiene miedo a la muerte. La primera le pide a la segunda que la acompañe a las afueras de la ciudad para realizarse eutanasia; necesita tener una muerte digna y quiere que alguien esté con ella cerca los últimos días.
En esa decisión aséptica empezamos a comprender ese distanciamiento que propone el director. No habrá departamentos recargados de adornos, ni ollas a vapor al lado de los dildos, ni musicales glamorosos. Marta Hunt (el personaje que interpreta Swinton) es consciente que el sufrimiento podría ser largo. Ella cuenta que los médicos le dijeron que tiene un corazón fuerte y eso sería proporcional al letargo de su agonía.
Constantemente, nos va a hacer mención de este contexto sociopolítico que habitamos. A través del personaje de John Turturro, un viejo amigo y escritor, vamos a conectar con una mirada pesimista del mundo. Es un tipo que está obsesionado con la decadencia social, el calentamiento global y el avance de la extrema derecha. Ese paradigma lo desconecta del deseo, está atravesado por la angustia. Creo que el director, a través de este personaje logra transmitir su tristeza y preocupación por el rumbo del mundo, la alienación y la desconexión con lo humano.
La estructura narrativa presenta flashbacks de un modo que son marca Almodovariana, donde podemos ver un pasado cargado, ahí sí, de cierto melodrama frente a un presente más calmo. Con una mirada apocalíptica, el director hace foco en la posibilidad de aún así, encontrar belleza. Tiene una mirada agridulce de los tiempos que habitamos. Almodóvar necesita hablar de la presencia de los cuerpos y del encuentro en carne y hueso. “La habitación de al lado” nos invita a pensar en la empatía, en la capacidad de acompañarnos y de estar con otros en un mundo que se desmorona.
1- El jockey (Dir. Luis Ortega)
“El Jockey” nos va a narrar de una manera muy poética, un momento muy particular de Remo, un corredor de carreras de caballo que está atravesando una depresión profunda y necesita escapar del circuito en el que está inmerso. Vamos a acompañar al protagonista en un viaje introspectivo de autodescubrimiento, deambulando por la ciudad de Buenos Aires escapando de los mafiosos, conectando con pequeños gestos urbanos, recorriendo las calles en un aparente azar.
Vamos a ver distintos momentos musicales donde los personajes cantan y bailan canciones desde Piero, pasando por Palito Ortega, Nino Bravo o Sandro. Escuchar esos clásicos en el cine fue una gran experiencia.
Destaco también la escena de las Jockeys danzando en el vestuario donde se luce la actriz y bailarina chilena Mariana di Girolamo (protagonista de “Ema” de Pablo Larraín).
Desde el lenguaje estético se construyen grandes cuadros surrealistas. Particularmente me recordó a Fellini y hay un momento muy onírico de Lola caminando por la calle de noche y es atravesada por un desfile de granaderos a caballo. Pasamos de escenarios grandilocuentes a pequeños encuadres llenos de detalles como por ejemplo el momento en que le vacían la cartera a Lola y cae una catarata de objetos que ella fue recolectando en su viaje hasta un pececito vivo.
El guión nos regala desde los versos más poéticos hasta las puteadas argentas más chabacanas. El absurdo es una constante y es lo que determina si entramos o no en el lenguaje propio de “El Jockey”. En lo personal, disfruté cada chiste, nada me parecía fuera de lugar. Claramente, en la sala de cine estábamos quienes habíamos comprado el código y no paramos un segundo de disfrutar y reír y; quienes quedaron afuera y se sentían incómodos. Quizás no es una película para todo el mundo. Una clave para verla es el amor al Humor Absurdo.
La estética Kitsch y lo Queer inevitablemente me hicieron asociarla con un mundo almodovariano. Por otro lado tenemos un mundito de mafiosos y entre ellos debemos destacar a Daniel Fanego. Y es casi un homenaje absurdo que su personaje se llame como él y que, justo sea una de sus últimas películas antes de su fallecimiento. Tenemos el mundo Queer que se va construyendo de a poco, las Jockeys Lesbianas cargadas de erotismo y tensión, el personaje de Lola con sus maquillajes y vestuarios de diva, la peluquería, las canciones de amor. Ese cruce de mundos me pareció perfecto.
La sensibilidad de Nahuel Perez Biscayart, su mirada perdida, su voz tranquila nos invita a elevarnos y despegar del suelo como lo hace su personaje. Por momentos, sus gestos y formas parecen un dibujo animado, una Pantera Rosa que flota y nos contagia en su delirio.
“El Jockey” es una película que habla de la posibilidad de reinventarnos, de morir para volver a nacer. Los vínculos se presentan de una forma muy amorosa y romántica sin dejar de barajar nuevas posibilidades de encontrarnos y amarnos y parece que también va a estar en la plataforma Disney+.



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