Gladiadores colosales 

En esta nueva aventura, queda en claro que Ridley Scott nos demuestra que sigue siendo un director con mucha imaginación y habilidad para narrar una historia llena de violencia, sangre y acción. Para mi gusto cabe señalar que esta película es mucho mejor que su antecesora y es que aunque hace dos décadas atrás Russel Crowe brilló en la piel gladiadora no es un actor que digamos destaque más allá de su interpretación icónica, de ahí en fuera, sus demás papeles son intrascendentales.

Retomando en esta nueva entrega, la sinopsis es sencilla y no se necesita una elaborada conexión de trasfondo pues eso nos lo van dando los flashbacks que nos dan a conocer el destino de Lucio en su huida del imperio romano. ¿Qué podía salir mal

para nuestro protagonista interpretado por Paul Mescal? Con una simple escena en la que tanto él como su amada van a defender su ciudad de la invasión romana, queda asentada el lazo y vínculo que los une. Evidentemente él tiene que pasar por el viaje del héroe al ver que su amada es ejecutada en la invasión romana y él, Lucio ahora llamado Hanno, tendrá que sufrir por su perdida y llevado de nueva a cuenta a Roma de donde huyó.

Esta película es brillante porque conforme vamos conociendo a los personajes, laa secuencias de acción no tardan en ejecutarse entre una y otra. Sencillo y simple, para vivir tendrá que pelea como un gladiador y su libertad solo la podrá conseguir cuando tenga la oportunidad de ejecutar al comandante interpretado por Pedro Pascal. Las escenas de pelea son bastante bien ejecutadas y coreografiadas en esta danza romana, sin embargo, el CGI en la escena de los simios es la que queda a deber en toda la película pues es muy ineficiente y se nota su falsedad, pero por otra parte tanto rl rinoceronte, los tiburones y las peleas en los barcos el CGI está muy bien cuidado. Hasta podría decir que la fotografía es destacable en la parte onírica que Hanno tiene visiones al perder a su amada y la representación de la muerte.

La película marcha a buen ritmo y entrega a la audiencia una experiencia digna de ver en pantalla grande pues en verdad que nos hace sentir como si nosotros fuésemos otros de la audiencia en el Coliseo.

Otra desventaja en cuestiones narrativas y de edición, creo que el tratar de embonar al personaje de Russel Crowe, Máximo fue innecesario y repetitivo, como he dicho no es un actor que haya sido vital para contarnos esta historia de manera independiente pero conectada al

mismo universo. Un aplauso por el buen trabajo de Scott ya que con Napoleón había dejado mucho que desear y poniendo en tela de juicio si era la edad un factor en cuestiones para poder seguir dirigiendo más películas.

Ya espero con ansias la tercer parte la cual oficialmente han dicho se llevará a cabo y sin duda será una trilogía que valdrá la pena retomar para ver una y otra vez.

LIGHT

Ilumina y aumenta su visibilidad — ¡sé el primero!

Comentarios 4
Tendencias
Novedades
comments

¡Comparte lo que piensas!

Sé la primera persona en comenzar una conversación.