El título de este film Chapter 27, se refiere a una supuesta continuación de la novela escrita por JD Salinger, en 1951, El guardián del centeno, la cual consta de 26 capítulos.
Dicho film fue estrenado en el 2007, y su historia está basada en hechos reales, que datan los días previos al asesinato del cantante de la legendaria banda Los Beatles, John Lenon, en diciembre de 1980.
El personaje de Lenon aparece muy poco, y su rostro ni siquiera se observa, pues la película se centra en dar a conocer lo que pasaba por la mente de David Chapman, su asesino, en el tiempo previo a su premeditado crimen.
Chapter 27 es protagonizada por Jared Leto, actor multifacético, quien alterna la actuación con la música, y que es conocido por ser el cantante de la banda 30 seconds to mars. La representación del asesino de Lenon no fue fácil, pues Jared Leto tuvo que ser sometido a una notoria transformación en su aspecto físico. Tal cambio se haría sometiéndose a una dieta especial para subir de peso. Eso podría ser riesgoso para la salud del actor, pero sin duda debió ser por la falta de un actor obeso que pudiera interpretar a Chapman.

La trama se desarrolla con la llegada de Chapman a Nueva York, ciudad donde vive Lenon. Lleva consigo un ejemplar de la novela El guardián del centeno, libro que lee y relee, de cuya historia está obsesionado, e identificado con el personaje protagonista, Holden Caulfield, un adolescente rebelde, quien tiene problemas de adaptación, y es rechazado en la escuela. De ahí se sigue una serie de acontecimientos poco relevantes, que no dan ninguna sustancia a la narrativa, a mí modo de ver, pero que a Chapman ha trastornado definitivamente.
Se dice que Chapman tuvo una infancia difícil, y que fue maltratado por parte de sus progenitores, que en su juventud tuvo una vida correcta, que era trabajador, y que era miembro de una congregación cristiana. Sin embargo, nada de esto demostró ser, sino un desadaptado social, quien sólo actúa movido por sus pensamientos superfluos, influenciados y basados en la ideología de una historia intrascendente.
Chapman planifica durante unos días, la muerte de John Lenon. Para ello, espía en la acera al frente del edificio que habita el cantante, de manera que sabe sus entradas y salidas. En el transcurso del tiempo dedicado a espiar, sólo aparenta ser un fan, y no da ningún indicio de sus reales intenciones.
Horas antes de su perverso plan, lleva consigo un LP, y espera la salida de su ídolo, al cual le pide firmar el disco de vinilo con su autógrafo.

Chapman sueña con la gloria, y la única forma de ser famoso, es involucrarse con alguien sumamente famoso y reconocido mundialmente. Para ello no va a ocultar el crimen, sino que luego de aguardar una noche, la llegada de Lenon a su apartamento, saca un arma de su bolsillo, dispuesto a acabar con su vida. Aunque vacila un poco, finalmente, lo hace, pues para eso fue a Nueva York. Cuando lo ve pasar, lo llama por su nombre, le dispara en repetidas ocasiones, y espera en la escena del crimen su captura. Mientras tanto lee El guardián del centeno.
El film finaliza con Chapman en prisión, asegurando estar poseído por el espíritu de Holdman Cauldfield, personaje ficticio de la novela El guardían del centeno. Tal incoherencia no viene al caso, pues ese personaje no comete ningún crimen.
Para Chapman se ha cumplido su deseo de ser famoso, ya que ha pasado a ser uno de los asesinos más recordados de la historia. Debido a la fama de la víctima, se hace famoso el victimario. Sin embargo, eso le ha costado mucho a Chapman, porque hasta el día de hoy no ha logrado tener la libertad condicional, por más veces que la solicite. Posiblemente se esté cuestionando si valió la pena tal hazaña.
Fue un crimen injustificable, pero demuestra que no importa la fama, ni creerse “tan popular como Jesucristo” (palabras de John Lenon), porque a fin de cuentas, sólo se es un simple mortal.




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