Carta de Hartman a su esposa antes de morir: Estimada Mary te escribo esta carta como es costumbre, no recibo respuesta hace meses pero me sirve para despejarme. Recordando mi pasado, recuerdo que mi infancia fue muy difícil, mi padre era un militar muy duro el cual cuando podía me golpeaba con un palo y siempre que volvía del servicio llegaba borracho y golpeaba a mi madre. Mi madre cuando podía engañaba a mi padre con el vecino y con el que fuera a mi casa. Yo me escapaba y terminaba hasta la noche cerca de un lago matando sapos con una gomera y piedras. Cuando no tenía muchas piedras, atrapaba sapos y los ponía en la calle y observaba como los autos y camiones los reventaban, era muy divertido jaja. Luego en la adolescencia pase de ser mata sapos al matón de la escuela y hacer que los debiluchos, gordos rompe balanzas, afeminados y todo mediocre que se me cruzara conociera el escusado y su limpia agua. Me enliste en el ejército, mi pasión servir a mi país y matar enemigos, chinos, rusos, japoneses, etc. Y toda esa clase de basura. Luego que me volví viejo comencé mi mejor etapa instruyendo reclutas nuevos en la milicia y preparándonos psicologicamente para la batalla.
Siempre y todos los años aparecen tipos que vienen con un estado físico muy malo y una mente muy débil, mi trabajo es el de fortalecer esa mente y ese cuerpo para que sean instrumentos para matar en la guerra. Que entiendan que no van a andar con cosas sensibles contra el enemigo, es matar o morir. Aparte de todo ello, me gusta y mucho humillarlos y al mismo tiempo enseñarles.
Este dia que paso, me toco un soldado al cual le puse, El soldado Pail, este es uno más de muchos reclutas que no reunían las condiciones. Su condición mental deplorable y su físico de gordo come mierda hacen que mi trabajo de humillarlo fuera lo mas sencillo posible. Espero corregirlo, espero que sea un buen elemento en esta guerra. Si no lo es que vuelva a casa con los suyos llorando como niña. Me parece que es de Texas En Texas solo hay vacas y maricones. Y el no parece una vaca-jajaja le voy a decir eso a ese gordo. No necesitamos en el ejército a gente como esa. Mañana le voy a exigir más y lo voy a poner a prueba. Y que salga lo que realmente es, un cobarde o un instrumento para la guerra. No creo que sirva para algo más que no sea limpiar el piso con la lengua y revolcarse en el lodo como el cerdo que es. Espero que se termine la guerra y pueda volver a mi casa. Tal vez estés con un maldito en mi casa. Y te llegue de sorpresa.
Te mando saludos querida, entiendo que no me respondes hace mucho y la verdad lo entiendo tu indiferencia, fui una mierda. Espero me perdones, hasta luego.
Último día del Sargento Hartman antes que Pail lo asesine.




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