¿Alguna vez te has sentido herido, traicionado y abusado por otros? ¿Y si esos otros son aquellos que deberían amarte, protegerte y ayudarte a desarrollarte, cómo te sentirías? Hay algunas personas que son capaces de crecer en ambientes hostiles y ser una luz, pero hay otros que no saben cómo vencer al dolor, el miedo y la desesperanza solos. Entonces, usan otros sentimientos para crecer, pero de una forma diferente: la venganza o querer hacer justicia por su propia mano los lleva a planificar planes tan ambiciosos que, si usaran esa energía en obras buenas, serían los héroes o padres ejemplares y admirables. Pero no, la sed de venganza para saciar el dolor los lleva por caminos insólitos, solitarios y lúgubres, convirtiéndose en un ser peor que aquel que fue culpable de su dolor.
Entonces, al ser un villano, no se siente culpa, pues es solo la respuesta a una acción anterior. No hay resentimientos, pues es la víctima de alguien y se cree merecedor del perdón de todos, pues fue otro quien lo llevó a actuar de esa forma. Su alma no está en pena, sino que espera que al lograr su objetivo, el dolor desaparezca y la felicidad, el amor y la armonía sean ahora eternas, cuando ya compró el boleto al sufrimiento eterno.
En un momento llegué a pensar que los malos se hacen, pero la vida me ha demostrado que nacen. Pero, ¿qué desencadena todo eso antes de nacer? ¿Será que ser villano se hereda? ¿Será que al ser humanos tenemos la posibilidad de escoger y tomamos ese camino tormentoso, algunas veces acompañado de lujos, placeres y poder, otras de habilidades para estafar, mentir y herir?
¿Habrá la posibilidad de, como dijo el gran sabio Ralph el demoledor y su club de malos, “yo soy malo y eso no es bueno, pero yo nunca seré bueno y eso no es malo, no hay nadie a quien yo quisiera ser aparte de mí”? ¿Realmente los villanos no se arrepienten cuando están por morir? Yo creo que hay un momento donde algunos villanos (no todos) piensan en cambiar o se arrepienten. Entonces, ¿realmente eran malos, disfrutaban de ser villanos o en el fondo no eran malos, solo no contaron con un sistema de apoyo que mitigara su dolor?
Existen villanos que nunca sufrieron y tuvieron una vida con todos los lujos y placeres, padres ejemplares, y son villanos por su vida sin límites. Piensan que todo se lo merecen, pues no fueron criados con límites, y su sentido de autoridad son ellos mismos. Por lo cual existen varias verdades detrás de un villano, y no hay forma o metodología que permita reconocer qué pasó en su vida para que llegara a ser el villano que es. Así que, antes de juzgar si un villano es villano y merece el peor de los castigos, investiga su verdad; te puedes sorprender. Puede ser que tu vida y la vida del villano tengan circunstancias parecidas. ¿Serías tú un villano? ¿Escoge tú cuál verdad quieres creer?



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