Un 6 de agosto de 1896, la república mexicana presenciaba la primera función pública del cine en México, tan sólo ocho meses después de su estreno en Europa. México fue el primer país americano en recibir con asombro el invento de los hermanos Lumiere. Una creación que definitivamente llegó para quedarse en la república y que ha sido testigo importante no sólo en el medio del espectáculo, también de la historia misma al plasmar varios acontecimientos que quedaron marcados en la memoria histórica de México.
Sin embargo, cabe señalar que representantes de los hermanos Lumiere en México también grabaron filmes en dicho país, en su mayoría escenas de la vida cotidiana que posteriormente se plasmarían en otras naciones. Y fue precisamente la primera película filmada en México la que tuvo como protagonista a un actor inesperado. El presidente de México Porfirio Díaz. Sin embargo, para descubrir esta fascinante historia es necesario conocer un poco el contexto de estos acontecimientos.

En primera instancia, cabe resaltar que en la historia de México el Porfiriato (proceso histórico marcado por los más de 30 años de mandato de Porfirio Díaz) fue una época de constantes cambios, pero también de intensas contradicciones sociales, en un lapso de poco más de 30 años llegaron al país descubrimientos e inventos que poco a poco serían vistos como sinónimo de la modernidad, como la electricidad, el teléfono, el ferrocarril, entre otros. Aunado a eso, entre las élites mexicanas, hubo una cierta tendencia a emular las modas y costumbres francesas.
En el contexto anterior, en agosto de 1896 llegaron a México procedentes de Francia Gabriel Veyre y Fernand Von Bernard, representantes de los hermanos Lumiere para exhibir el cinematógrafo en México, el lugar indicado para ello fue el Castillo de Chapultepec, en ese entonces residencia veraniega de Porfirio Díaz y su familia. Y fue así como en la antigua sala de boliche del Castillo de Chapultepec, el 6 de agosto de 1896 el presidente Díaz y un selecto grupo de la política y de la alta sociedad presenció por primera vez el espectáculo del cine, en su mayoría, los metrajes eran proyecciones que ya se habían estrenado en Francia.

La élite política mexicana quedó maravillada con el invento que presentaba imágenes en movimiento, y de esta forma, Veyre y Bernanrd tuvieron la autorización de Porfirio Díaz para realizar más demostraciones del invento, esta vez abiertas al público, para publicitar y expandir la creación de los Lumiere a más personas. Asimismo, Veyre y Bernard obtuvieron una autorización para grabar más de 30 películas en territorio mexicano en las ciudades de México, Guadalajara y Veracruz, con esto ambas partes se beneficiaban: el cinematógrafo permanecía en México y los Lumiere tenían más material para proyectar en Europa, el contexto político y social de México le daba cierto aire “exótico” a las escenas grabadas en México.
La primera de estas películas realizadas y filmadas en nuestro territorio tuvo como protagonista al presidente Porfirio Díaz y como escenario al emblemático Bosque de Chapultepec, el parque urbano más importante y concurrido de la ciudad de México. En este cortometraje de escasos 30 segundos de duración se ve al presidente Porfirio Díaz con una pequeña comitiva galopando unos cuantos metros con su caballo y regresar en el Bosque de Chapultepec, de esta manera, el presidente de México se convirtió así no sólo en el primer “actor” de cine en el país azteca, también en el primer actor de toda América Latina en una producción titulada El presidente Porfirio Díaz montando a caballo por el bosque de Chapultepec.

A la postre, Veyre y Bernanrd grabaron más escenas cotidianas de México, muchas de ellas tenían tintes políticos y hasta propagandísticos, empero, las favoritas de los franceses eran escenas costumbristas y cotidianas. Sin embargo, el polémico mandatario no fue captado esa única vez por las cámaras del séptimo arte, Díaz también salió en otras cintas donde había actos cívicos y militares, sin embargo, la proyección más mediática fue aquella donde se mostró la ceremonia de traslado de la campana de Dolores (aquélla con la que Miguel Hidalgo inició la lucha por la independencia).
Tiempo después, el cine en México tuvo una gran aceptación, y muy pronto aparecieron productores y cineastas mexicanos quienes continuaron esta tradición que iniciaron Veyre y Bernanrd. Sin embargo, en 1910 estalló la Revolución Mexicana, conflicto armado que dio fin a los más de 30 años de gobierno de Porfirio Díaz. El octogenario dictador partió al exilio en París, sin embargo, las cámaras de cine se prepararían para filmar y dar testimonio de la primera revolución social del siglo XX, pero esas es otra historia que merece ser contada en otro momento.

Por Juan Manuel Pedraza, historiador.




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