- Era una noche oscura en las calles de París, a pocos días de empezar el invierno.
Richard, un joven de 25 años de edad, salía de su empleo directo a casa, donde lo esperaba una cama vacía sin la compañía que anhelaba.
Mientras seguía el camino, pensaba en su pareja que hoy en día estaba distante, sin contacto alguno, por temas personales dijo, pero el quiere saber de que se tratan esos temas de los cuales no le da explicación.
La soledad, acompañada de esa brisa fría, abre paso a sus pensamientos más confusos, aquellos que no entiende por más que trate, quedando así a la deriva, entre sus pensamientos y la noche fría hasta su hogar.
Después de 2 años de relación, era la primera vez que Ángela tomaba una decisión como esta, perdiendo completo contacto con él, las dudas y temores cada vez son más fuertes, se sienta en un banco, junto a la estación del tren mientras piensa.
Que es lo que hice mal?
Por qué se alejan cada vez más las personas?
Justo cuando creo estarlo haciendo bien, la persona que amo se aleja de mi, cuando de verdad la necesito, no entiendo, en qué estoy fallando?
Un grito silencioso, retumba en su cabeza, poniendo una vez más sus dudas delante de él, no sabe si continuar o ya dejarlo hasta aquí.
Triste y solo, vagando en soledad buscándole sentido, a todo lo que está pasando en su entorno.
Cada día, pasa de la misma manera, luego de una larga noche sin descanso alguno, a causa de los pensamientos, le planta una sonrisa al día .
Hoy la mañana luce distinta, dice: brrr brrr, suena el celular, era Angela luego de un par de meses, ha decidido hablar.
Coinciden para tomar un café, y así poder charlar.
Richard, eres tú?
De camino al café, en el que vería a Ángela, una amiga de años atrás se cruza en su camino, él sorprendido le contesta: cuánto tiempo sin verte, Madeleine, estás hermosa no te reconocí al instante.
No te preocupes Richard, aunque dejando de lado mi apariencia, te vez desgastado, que está pasando con tu vida, nunca pensé que te vería así.
Siempre destacaste, cuando se trataba de apariencia.
E tenido días malos, Madeleine, aunque ese no es el caso, me alegra mucho verte, que dices si quedamos un dia para tomarnos algo?
Ten! Este es mi número telefónico llámame cuando quieras, atenderé tu llamada con anticipación.
Richard, llega al café en el que esperaba Ángela, para conversar con él, aunque no estaba sola, venía con alguien que a simple vista, se trataba de alguien adinerado.
Hola! Saluda Angela, te presento a Marcos alguien que conocí en este tiempo.
Cómo has estado? Aunque la pregunta va de sobra creo, te vez mal Richard que ha pasado?
No te preocupes , dice Richard, que era tan importante, como para no decirlo por el teléfono.
Supongo que no tienes mucho tiempo? Dice Angela, bueno queria disculparme, por no haberte hablado antes, pero quería que lo nuestro no quedara tan mal, Marcos es un chico al que conoci en estos meses, y pues el me apoyó y ha estado conmigo todo este tiempo.
A qué quieres llegar Angela? Dice Richard.
Disculpa si te molesto, pero pensé que eras tú el que quería hablar no!
Eso fue hace tiempo atrás Angela, que pensaste, que te lloraría todo el este tiempo?
Bueno Richard, toma, este el anillo de compromiso que me diste, lo siento pero me casare con Marcos.
Ya no esperaba que aceptarás mi propuesta, después de todo, te fuiste sin explicación alguna.



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