La Mascara: Multiverso del Caos 

Hace poco tiempo se rumoreó la vuelta de Jim Carrey como La máscara, desde ahí empecé a imaginar cómo sería su vuelta a la gran pantalla luego de varias décadas, que había cambiado en su vida?, si finalmente sería feliz sin su alter ego. Hasta que recordé que La Máscara en realidad pertenecía al Dios Nordico Loki…cuando vi la publicacion para escribir mi propia secuela, lo imagine ingresando, porque no al Mundo Cinematográfico de Marvel, de cómo encajaría en el Multiverso y con el personaje de Tom Hiddleston como compañero. No olvidemos que varios actores han interpretado varios personajes en el mundo de DC y Marvel, por ende Jim no sería la excepción luego de haber sido El Acertijo….

Espero que les guste mi secuela de La Máscara dentro del UCM!!!

Saludos y buen comienzo de año

Capítulo 1: La Vida Monótona de Stanley

La vida de Stanley envuelta nuevamente en la monotonia

Stanley Ipkiss había regresado al mismo banco donde todo comenzó. Su vida, una vez llena de sorpresas, ahora era tan predecible como el tictac del reloj que colgaba en su escritorio. Había ascendido un poco en el rango, ahora supervisaba a los cajeros, pero no era más que un título sin sustancia. Nadie lo notaba, y él prefería que fuera así. La extravagancia que lo había caracterizado estaba enterrada junto con los recuerdos de su juventud.

El pequeño apartamento donde vivía era un reflejo de su vida: funcional, limpio, pero completamente carente de personalidad. Las paredes estaban desnudas, salvo por un par de fotos antiguas. Una de ellas mostraba a Tina Carlyle, su exnovia, junto a su perro Milo. La sonrisa de Tina era tan brillante como el día que se conocieron, pero también era un recordatorio de lo que había perdido. Después de los eventos de Edge City, Tina lo había dejado, incapaz de lidiar con las consecuencias de la máscara en sus vidas. Milo, su fiel compañero, había fallecido hace años, y Stanley nunca había vuelto a tener un perro. Ahora compartía su hogar con Loki, un gato caprichoso y territorial.

Cada noche era igual: regresar a casa, preparar una cena sencilla y sentarse frente a la televisión con su gato a su lado. Sin embargo, esa rutina fue interrumpida una tarde cuando regresó del trabajo y encontró un paquete en la puerta de su apartamento. No tenía remitente. Intrigado, lo llevó adentro y lo abrió.

Dentro de la caja había un objeto que reconoció de inmediato, aunque había jurado que nunca volvería a verlo: la máscara.

Stanley retrocedió, con el corazón acelerado. La última vez que la había visto, la había arrojado al río, decidido a deshacerse de ella para siempre. ¿Cómo era posible que estuviera aquí? ¿Quién se la había enviado? ¿Y por qué? El gato Loki saltó a la mesa, olfateando la máscara, como si pudiera sentir algo especial en ella. Stanley no podía apartar la mirada. Había algo diferente en la máscara. Parecía más brillante, más viva, como si estuviera esperando que él la tocara.

Con manos temblorosas, Stanley cerró la caja. “No otra vez”, murmuró. “No puedo volver a eso.”

Capítulo 2: El Origen de la Máscara

Loki el creador del Universo de Ipkiss

Mientras Stanley luchaba con la decisión de qué hacer con la máscara, en otro rincón del multiverso, Loki observaba un monitor en la sede de la Autoridad de Variación Temporal (AVT). Mobius, su compañero de misiones, estaba junto a él, hojeando un expediente con aburrimiento.

“Tenemos una anomalía en la línea del tiempo,” dijo Mobius. “Algo relacionado con... ¿una máscara? ¿Qué tiene eso que ver contigo?”

Loki se cruzó de brazos y suspiró. “Todo. Esa máscara es mi creación. La diseñé hace siglos, antes de que la Sagrada Línea del Tiempo existiera. Fue un experimento, un artefacto de caos puro. Contiene una fracción de mi poder.”

Mobius levantó una ceja, intrigado. “¿Por qué harías algo así?”

Loki comenzó a explicar:

“En mi juventud, antes de aprender las sutilezas del engaño, quería crear algo que pudiese amplificar las emociones humanas más primitivas. Quería ver hasta dónde llegarían los mortales si les otorgaba la capacidad de ser su ‘yo’ más auténtico, sin inhibiciones. Así nació la máscara. Pero no funcionó como esperaba. Los humanos no son como los dioses; no saben manejar el poder sin sucumbir al caos absoluto. Me di cuenta de que la máscara no solo amplificaba la personalidad, sino que rompía los límites de la realidad misma.”

“¿Y qué pasó con ella?” preguntó Mobius.

“Se perdió,” respondió Loki con un tono distante. “Fue robada, pasó de mano en mano, y finalmente terminó en un rincón olvidado de Midgard. Pensé que ya no era un problema, pero ahora veo que estaba equivocado. Alguien ha despertado su poder otra vez.”

Mobius sonrió ligeramente. “Déjame adivinar: ahora tenemos que ir a recoger tu juguete perdido antes de que arruine la línea temporal.”

Loki asintió, con una mezcla de frustración y determinación. “Si cae en las manos equivocadas, podría desatar un caos inimaginable en todas las realidades. Y tengo la sensación de que el mortal que la posee es más problemático de lo que parece.”

Capítulo 3: La Máscara Encuentra a Stanley Otra Vez

En Edge City, Stanley trataba de ignorar la máscara. Había decidido que la devolvería al río, pero cada vez que intentaba hacerlo, algo lo detenía. Había noches en las que podía jurar que escuchaba su nombre susurrado por el objeto desde el interior de la caja.

Finalmente, una noche, la curiosidad fue más fuerte. Stanley sacó la máscara de la caja y la sostuvo frente a él. “¿Qué quieres de mí?” preguntó, como si esperara una respuesta. No la obtuvo, pero al tocar la superficie, un torrente de recuerdos lo inundó: los bailes, las persecuciones, la libertad absoluta. Era adictivo, incluso ahora.

Sin pensarlo más, Stanley se la puso.

La transformación fue inmediata. En un destello de luz verde y una explosión de energía, Stanley volvió a ser el extravagante y loco personaje que había sido años atrás. Su risa resonó en el apartamento, y en cuestión de minutos, comenzó a causar estragos en la ciudad, como si nunca hubiera pasado el tiempo.

Pero esta vez, no era solo la ciudad quien lo notaba. La activación de la máscara envió una señal a través del multiverso, una alarma que atrajo tanto a Loki como a alguien más: Karnilla, la hechicera que buscaba utilizar la máscara para controlar la Sagrada Línea del Tiempo.

Stanley no sabía que, al colocarse la máscara, había iniciado una batalla que decidiría el destino del multiverso entero.

Capítulo 4: El Encuentro del Caos

En el centro de Edge City, el caos era absoluto. Stanley, con la máscara puesta, había tomado el control de un camión de helados y lo había convertido en un vehículo desquiciado que lanzaba bolas de fuego en lugar de conos. Todo era un espectáculo de risas, música estridente y destrucción absurda. Los ciudadanos huían despavoridos mientras Stanley cantaba a todo pulmón, disfrutando cada segundo de su liberación.

Pero no estaba solo. Desde una calle cercana, Loki y Mobius emergieron a través de un portal de la AVT. Loki llevaba una expresión de incredulidad mientras observaba la escena frente a él.

“¿Ese es el mortal que tiene mi máscara?” preguntó, señalando a Stanley, que ahora estaba vestido con un traje de mariachi y tocando una trompeta que disparaba confeti explosivo.

Mobius no pudo evitar sonreír. “Sí. Parece... bastante creativo.”

Loki suspiró. “Esto no es creatividad, es pura insensatez.”

Sin esperar más, Loki levantó su mano, conjurando una corriente de energía que atravesó el aire hacia Stanley. Pero el poder de la máscara era impredecible. En lugar de impactarlo, la energía fue absorbida y devuelta como un rayo en forma de un globo de agua gigante que estalló sobre Loki.

Stanley giró, notando a sus nuevos "admiradores".

“¡Oh, un cosplay grupal! ¿Quiénes son ustedes? ¿Fanáticos de la mitología nórdica o algo así?” dijo, haciendo girar un bastón que apareció de la nada.

“Soy Loki, el verdadero dios del engaño, y esa máscara es mía,” respondió Loki, claramente irritado.

Stanley arqueó una ceja exageradamente. “¡Oh, el mismísimo Loki! Pensé que serías más... ¿cómo decirlo? ¿Chistoso?”

Capítulo 5: La Amenaza de Karnilla

Karnilla, bruja y Reina de Nornheim (una de las provincias de Asgardian). Ha demostrado ser una enemiga de Asgard, aliándose con Loki en las ediciones de los comic.Karnilla posee conocimiento de hechizos mágicos y encantamientos de origen Asgard, lo que le concede habilidades que han sido descritas como iguales a las de Loki.

Mientras Loki intentaba razonar con Stanley (sin mucho éxito), una nueva presencia oscureció el cielo. Desde un portal, Karnilla, la hechicera de los Nueve Mundos, apareció con un aura imponente. Su mirada se fijó inmediatamente en Stanley.

“Así que tú eres el mortal que se ha atrevido a usar lo que no comprende,” dijo Karnilla con una voz fría y cortante.

Stanley, lejos de intimidarse, respondió: “¡Oh, qué entrada tan dramática! ¿Eres la villana? Déjame adivinar: ¿quieres la máscara para conquistar el mundo? Clásico.”

Karnilla extendió su mano, conjurando un hechizo que hizo que el suelo bajo Stanley se abriera. La máscara reaccionó automáticamente, transformando a Stanley en un resorte gigante que salió disparado hacia el cielo, mientras él reía a carcajadas.

Loki se interpuso entre Karnilla y Mobius, que estaba tratando de entender qué estaba pasando. “Karnilla, esto no tiene que ver contigo. Esta máscara es mi creación.”

“Y eso es precisamente por lo que estoy aquí,” respondió Karnilla. “Si la máscara es una extensión de tu poder, entonces puede convertirse en la llave para dominar el flujo del tiempo. Solo yo soy digna de poseerla.”

Loki no tuvo tiempo para una respuesta ingeniosa. Karnilla lanzó un hechizo devastador hacia él, pero Stanley, todavía en el aire, cayó entre ellos en una enorme caricatura de un paracaídas, bloqueando el ataque.

“¡Cuidado, princesa! ¡Podrías dañar mi precioso rostro!” bromeó Stanley, mientras aterrizaba de forma exageradamente teatral.

Capítulo 6: Alianza Inesperada

Tras varios intentos fallidos de capturar a Stanley, Loki finalmente entendió que el poder de la máscara era impredecible incluso para él. Pero había algo más: Stanley parecía estar en perfecta sincronía con ella, como si, de algún modo, la máscara hubiese encontrado en él a su anfitrión ideal.

“Escucha, mortal,” dijo Loki, acercándose a Stanley mientras evitaban juntos un nuevo ataque de Karnilla. “Tienes que trabajar conmigo. Esa mujer quiere destruirte, y yo soy el único que puede ayudarte a manejar ese artefacto.”

Stanley lo miró con desconfianza, mientras su rostro cambiaba entre expresiones exageradas de sospecha y sorpresa. “¿Tú? ¿El señor ‘soy demasiado serio para divertirme’? No lo creo.”

Mobius intervino: “Stanley, Loki tiene razón. Si Karnilla obtiene la máscara, no solo este mundo estará en peligro, sino todos los mundos. Necesitamos tu ayuda.”

Por primera vez, algo en las palabras de Mobius pareció resonar en Stanley. Suspiró y se quitó la máscara, volviendo a ser el hombre común y corriente que era. “Está bien. Pero si vamos a hacer esto, será a mi manera.”

Loki tomó la máscara y la examinó. “Tu manera no parece muy estratégica, pero no tenemos opción.”

Capítulo 7: La Batalla Final

La confrontación con Karnilla fue épica y caótica. Stanley, usando la máscara, se convirtió en una fuerza imparable de creatividad y locura, mientras Loki utilizaba su magia para contrarrestar los hechizos de Karnilla. Mobius, por su parte, manejaba un dispositivo de la AVT para estabilizar las brechas temporales que se abrían debido al conflicto.

Finalmente, en un giro inesperado, Stanley combinó su estilo extravagante con un toque de estrategia sugerido por Loki. Usó los poderes de la máscara para atrapar a Karnilla en una prisión ilusoria, llena de sus peores temores.

Con la hechicera derrotada, Loki tuvo la oportunidad de destruir la máscara de una vez por todas. Pero al mirar a Stanley, que sostenía la máscara con un aire de nostalgia, decidió hacer algo inesperado.

“Te la quedarás,” dijo Loki. “Parece que este artefacto tiene una conexión contigo que ni yo puedo entender. Pero ten cuidado. Si vuelves a causar problemas, seré yo quien te detenga.”

Escena Post-créditos: Deadpool

Un Universo con dos bocazas seria demasiado?

La pantalla se oscurece, y aparece Deadpool en un sofá, mirando un televisor. En la pantalla se ven las noticias de los eventos de Edge City. Deadpool se quita la máscara y dice: “¿Una máscara que te da poderes ilimitados y la personalidad de un dibujo animado? ¿Dónde estaba esto cuando lo necesitaba para mi película?”

Luego, mira a la cámara y sonríe. “Nos vemos pronto, Ipkiss. Necesitamos hablar sobre formar un club... o un multiverso del caos.”

FIN.

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