¿Cenicienta de 1950 está sobrevalorada? Un análisis de su legado y sus debilidades 

Hablar de Cenicienta (1950), uno de los clásicos más icónicos de Disney, es tocar un hito de la animación. Desde su estreno, la película no solo revivió los estudios Disney tras una época económica difícil, sino que también marcó un antes y un después en la manera de contar los cuentos de hadas en el cine. Sin embargo, con el paso del tiempo y una mirada más crítica, muchos se preguntan: ¿realmente es tan buena como nos hicieron creer cuando éramos pequeños?.

Hoy me pongo los guantes como crítica sincera y como fiel admiradora de Cenicienta en todas sus versiones, para desarmar este clásico, reconociendo sus méritos, pero también revisando si su prestigio está un poquito inflado.

Para lo que eran los años 50, la animación, los personajes dibujados a mano, los escenarios pintados y su música eran impecables. Hoy en día, aún se siente y se vive esa magia. Sin embargo, no todo lo que brilla es oro (o cristal).

El concepto de que la bondad y la paciencia siempre serán recompensadas es central en la película, y lo tomo como un mensaje lindo hacia el mundo. Pero lo contradictorio y absurdo es que Cenicienta no resuelve sus problemas a través de esfuerzo o ingenio, sino que depende completamente de la intervención de su hada madrina. Y, por supuesto, del rescate del príncipe azul que llega a salvarla de su vida miserable.

En la época en la que se estrenó la película, las expectativas hacia las mujeres eran muy distintas a las de hoy. No era extraño que una historia como la de Cenicienta girara en torno a la idea de que la salvación de una mujer dependiera de un hombre.

¿Quién es realmente Cenicienta?

En el corazón de la película, Cenicienta es presentada como una mujer amable, trabajadora y resiliente, que soporta los abusos de su madrastra y hermanastras sin rebelarse. Si bien estas cualidades son admirables, la historia no muestra ningún momento en el que ella tome el control de su destino. Su único acto de "rebeldía" es ir al baile, pero incluso eso sucede porque el hada madrina interviene, otorgándole el vestido, el carruaje y todo lo necesario para ser "digna" del evento. Y para ir un poco más allá termina yendo al baile, ya que cambian absolutamente todo su aspecto y vestimenta, como una especie de disfraz donde nadie la reconocerá.

El problema es que esta representación coloca a Cenicienta como un personaje cuyo destino está completamente fuera de sus manos.

La relación con su madrastra y hermanastras: el abuso normalizado

La relación de Cenicienta con su madrastra y hermanastras es uno de los pilares más oscuros y conflictivos de la narrativa, mostrando un retrato del abuso emocional, psicológico y laboral que enfrenta desde la muerte de su padre. Aunque el tono de la película intenta suavizar y hacer de cuenta que no es tan grave, el maltrato que sufre Cenicienta es innegable y constituye uno de los motores principales de la historia.

Lady Tremaine: el poder opresor

Lady Tremaine, la madrastra, es un personaje frío, calculador y autoritario que personifica la crueldad bajo un disfraz de "respetabilidad". Desde el principio, utiliza su posición para tener a Cenicienta como sirvienta en su propia casa, transformando su vida en una rutina de trabajo incesante y explotación.

Características del abuso de Lady Tremaine:

  1. Control psicológico: Manipula a Cenicienta constantemente, imponiéndole tareas interminables y haciéndola sentir que su único valor reside en su capacidad de servir.
  2. Invalida su identidad: Nunca la reconoce como una igual; la despoja de su lugar en la familia y la reduce a ser "la criada".
  3. Celos: Aunque no se menciona explícitamente, su desprecio hacia Cenicienta puede interpretarse como una reacción a la belleza y bondad natural de la protagonista.

Las hermanastras: cómplices del abuso

Anastasia y Drizella, las hijas de Lady Tremaine, reflejan la superficialidad y mezquindad que su madre les inculcó. Representan una forma de abuso constante hacia Cenicienta.

Malos tratos:

Bullying constante: Se burlan de su apariencia, la ridiculizan y marcan constantemente que es inferior a ellas.

Competencia y envidia: Sienten que tienen el derecho a todo lo que ella no puede tener.

Deshumanización: No ven a Cenicienta como una persona, sino como alguien que existe únicamente para satisfacer sus necesidades.

El príncipe como símbolo de estabilidad

El príncipe en Cenicienta no es solo un interés romántico, representa la solución a todos los problemas de la protagonista. En una época donde las mujeres tenían pocas oportunidades para ser independientes, el matrimonio con un hombre rico y poderoso era visto como una de las pocas formas de "salvación". El cuento de hadas funcionaba como una metáfora de lo que muchas mujeres aspiraban: encontrar un hombre que las sacara de una vida de limitaciones y dificultades.

Por eso, lejos de ser cuestionado, el príncipe salvador se veía como algo positivo, una especie de recompensa a esas mujeres que solo obedecían.

En ese contexto, la idea de que una mujer pudiera cambiar su destino sin la intervención de un hombre era prácticamente impensable. Más aún, historias como la de Cenicienta no solo eran aceptadas, sino celebradas, porque reforzaban las normas sociales de la época.

¿Realmente está sobrevalorada?

Es una película entretenida, pero lejos de ser perfecta. Tal vez el verdadero error no resida en la película en sí, sino en nuestra tendencia, como sociedad, en idealizarla, alimentarla y ponerla en un pedestal durante décadas. Así, generamos una ola interminable de novelas, series y nuevas versiones que, en el fondo, transmiten el mismo mensaje.

Pero, en realidad... ¿Era Cenicienta una película apta para todo público? ¿Realmente para niños?

Es posible que esta historia haya sido creada para reflejar, de manera disfrazada, lo que muchas mujeres de esa época vivían. Tal vez su propósito fue, de alguna manera, despertar en ellas el deseo de cambiar su propia historia.

¿O quizás, fue simplemente una narración más, que alimentaba el ego masculino y perpetuaba la descalificación de la mujer?

¿Te gustaría encontrar la versión tradicional de Cenicienta transformada, en una historia que represente a las mujeres de esta nueva era, fuertes e independientes?

Imagina una Cenicienta que no espera un rescate, que no necesita un príncipe para cambiar su vida. Una mujer que toma las riendas de su destino, que transforma sus dificultades en oportunidades y que encuentra su propia magia sin depender de hadas madrinas.

¿Cómo sería este nueva pélicula? ¿Qué mensaje quisieras transmitirles a esos niños y adultos?.

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